Ambiente y salud | Para reducir las superbacterias, el mundo debe reducir la contaminación creada por los sectores farmacéutico, agrícola y sanitario

Hasta 10 millones de muertes podrían ocurrir anualmente para 2050 debido a la contaminación que genera resistencia a los antimicrobianos (RAM), a la par con la tasa mundial de muertes por cáncer de 2020, informaron desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. 

La contaminación en sectores clave de la economía contribuye al desarrollo, transmisión y propagación de la resistencia a los antimicrobianos (RAM). El costo económico podría, incluso, resultar en una caída del PIB de al menos USD 3,4 billones anuales para 2030, empujando a 24 millones de personas más a la pobreza extrema.

 

Frente a esos datos, es fundamental reducir la contaminación creada por los sectores farmacéutico, agrícola y sanitario es esencial para reducir la aparición, transmisión y propagación de superbacterias (cepas de bacterias que se han vuelto resistentes a todos los antibióticos conocidos) y otras instancias de resistencia a los antimicrobianos, conocidas como RAM.

 

Este fue el mensaje clave de un informe publicado hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre las dimensiones ambientales de la resistencia a los antimicrobianos, que ya está causando graves estragos en la salud de los seres humanos, los animales y las plantas, así como en la economía.

 

El informe denominado «Preparándose para las superbacterias: fortalecer la acción ambiental en la respuesta de One Health a la resistencia a los antimicrobianos» fue lanzado en la Sexta Reunión de la Grupo de Líderes Globales sobre RAM (AMR en inglés), realizado en Barbados.

 

Se pide una respuesta de salud multisectorial, en consonancia con el trabajo de la Alianza Cuatripartita, que incluye al PNUMA, la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH).

 

“La crisis ambiental de nuestro tiempo es también una de derechos humanos y geopolítica: el informe sobre la resistencia a los antimicrobianos publicado por el PNUMA es otro ejemplo más de inequidad, ya que la crisis de la RAM está afectando de manera desproporcionada a los países del Sur Global”, dijo la Primer Ministro, Mia Amor Mottley, presidenta del Grupo de líderes mundiales de One Health sobre resistencia a los antimicrobianos.

 

“Debemos seguir enfocados en cambiar el rumbo de esta crisis creando conciencia y colocando este asunto de importancia mundial en la agenda de las naciones del mundo”.

 

El desarrollo y la propagación de la RAM significan que los antimicrobianos utilizados para prevenir y tratar infecciones en humanos, animales y plantas pueden volverse ineficaces, y la medicina moderna ya no puede tratar ni siquiera las infecciones leves.

 

Listado por la OMS

Entre las 10 principales amenazas mundiales para la salud, se estima que en 2019, 1,27 millones de muertes se atribuyeron directamente a infecciones resistentes a los medicamentos en todo el mundo, y 4,95 millones de muertes en todo el mundo se asociaron con RAM bacteriana (incluidas las directamente atribuibles a la RAM. Y se espera que la RAM cause 10 millones de muertes directas adicionales al año para 2050, según el informe del PNUMA.

«Esto equivale a la cantidad de muertes causadas a nivel mundial por el cáncer en 2020», señalan los especialistas.

 

Por otra parte, se espera que el costo económico de la RAM resulte en una caída del PIB de al menos USD 3,4 billones anuales para 2030, empujando a 24 millones de personas más a la pobreza extrema.

 

La triple crisis planetaria implica temperaturas más altas y patrones climáticos extremos, cambios en el uso del suelo que alteran su diversidad microbiana, así como contaminación biológica y química. Todo esto contribuye al desarrollo y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos.

 

Un requisito para otro siglo saludable

“La contaminación del aire, el suelo y las vías fluviales socava el derecho humano a un medio ambiente limpio y saludable. Los mismos impulsores que causan la degradación del medio ambiente están empeorando el problema de la resistencia a los antimicrobianos. Los impactos de la resistencia a los antimicrobianos podrían destruir nuestros sistemas alimentarios y de salud”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA. “Reducir la contaminación es un requisito previo para otro siglo de progreso hacia el hambre cero y la buena salud”.

 

El informe destaca un conjunto integral de medidas para abordar tanto el deterioro del medio ambiente como el aumento de la resistencia a los antimicrobianos, especialmente abordando las principales fuentes de contaminación del saneamiento deficiente, el alcantarillado y los desechos municipales y comunitarios.

 

Para prevenir y reducir tales contaminantes es crucial:

  • Crear marcos de gobernanza, planificación, regulatorios y legales sólidos y coherentes a nivel nacional, y establecer mecanismos de coordinación y colaboración
  • Aumentar los esfuerzos mundiales para mejorar la gestión integrada del agua y promover el agua, el saneamiento y la higiene para limitar el desarrollo y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos en el medio ambiente, así como para reducir las infecciones y la necesidad de antimicrobianos
  • Aumentar la integración de las consideraciones ambientales en los planes de acción nacionales de AMR, y AMR en los planes relacionados con el medio ambiente, como los programas nacionales de gestión de desechos y contaminación química, la biodiversidad nacional y la planificación del cambio climático
  • Establecer estándares internacionales para lo que constituye un buen indicador microbiológico de RAM a partir de muestras ambientales, que se pueden usar para guiar las decisiones de reducción de riesgos y crear incentivos efectivos para seguir dicha guía
    explorar opciones para redirigir las inversiones, establecer incentivos y esquemas financieros nuevos e innovadores, y presentar argumentos de inversión para garantizar una financiación sostenible, incluida la asignación de recursos nacionales suficientes para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos.
  • Monitoreo y vigilancia ambiental y mayor priorización de la investigación para proporcionar más datos y evidencia y orientar mejor las intervenciones.

 

La RAM requiere una respuesta de One Health que reconozca que la salud de las personas, los animales, las plantas y el medio ambiente están estrechamente vinculados y son interdependientes.

 

«La prevención es el núcleo de la acción necesaria para detener la aparición de RAM y el medio ambiente es una parte clave de la solución. El fortalecimiento integral y coordinado de la acción ambiental en la respuesta de One Health a la RAM reducirá el riesgo y la carga de la RAM para los humanos y la naturaleza, y ayudará a abordar la triple crisis planetaria». concluye el informe que fue presentado este martes en una conferencia virtual internacional.

 

 

 

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