Con cinco nuevos testigos se desarrolló la sexta jornada del debate oral por el crimen de Irma Ferreyra Da Rocha (47), registrado en diciembre de 2016. Ya son veintiocho las personas que declararon ante el Tribunal Penal Uno de Posadas. Continuará este miércoles.
Tras el veredicto final, Guillermo Alejandro “Porteño” Esteche (34), podría recibir prisión perpetua, que equivale a 35 años de privación de la libertad, máxima pena dispuesta por el Código Penal argentino.
El debate llegó a su sexta jornada y se suman un total de veintiocho testigos (se esperan más de treinta). Cinco fueron las personas que se sentaron frente al Tribunal este martes y relataron lo que recordaban de la noche del 16 de diciembre de 2016 y días posteriores, todos ellos de gran relevancia para el expediente.
En primer lugar, compareció Luisa Rosa Amores, prima de Lucas Frutos, el ex integrante de la Prefectura que encontró a la víctima tirada en la esquina de un terreno baldío en la madrugada que se investiga.
“De ese día me acuerdo que volvíamos del cine con mi primo y su novia, él por seguridad cómo es una zona muy complicada, siempre bajaba la velocidad, la música del auto y prestaba mucha atención”, comenzó recordando.

Su declaración coincide con la citada por Frutos en la segunda jornada del debate oral. “Veníamos hablando y de repente dice `mira, sale alguien´. Miro y efectivamente sale una persona con cara de loco total, que no me olvidó más por el miedo que me dio. Y nos miró”.
El ex prefecturiano ingresó a la vivienda de su pareja, efectuando una inspección ocular y una rápida requisa del lugar, portando su arma de fuego que, por su grado dentro de la fuerza, se le permitía. “El entra a la casa y nos pide que quedemos dentro del auto. Nos bajamos y se empieza a escuchar un ruido y pensamos que eran ladrones. De dónde venía el sonido era muy oscuro, se había llamado a la policía porque había un ruido fuerte”.
Algunos instantes después, el hombre encuentra a la mujer tirada al costado del terreno baldío. “Había una persona con un palo incrustado en el cuerpo”, dijo.
El abogado defensor, señaló que la testigo no reconoció al acusado en la rueda de reconocimiento a pesar de haber descripto una mirada “loca, que jamás se olvidaría”.
Denuncia de apremios ilegales
José Luis Pintos relató que estaba en pareja con la madre de la pareja de Esteche, con quienes asistió a la fiesta de despedida del año llevada a cabo en el predio de “La Saladita” en inmediaciones a la ex Garita del Kilómetro 10, en Garupá.
El hombre aseguró que tanto el imputado como Facundo, cuñado de este último, estaban en estado de ebriedad y que en un momento, cerca de la medianoche, Guillermo Esteche desaparece. “El porteño cuñado de Ale empezó a arruinar la fiesta porque estaba re duro”.
Recordó que el acusado vestía una remera manga corta color claro, bermuda clara y zapatos náuticos.

La siguiente fue Verónica Otazú, expreja del acusado, con quien residía en el barrio Villa Bonita de Garupá. En cuanto a la celebración, contó que asistió junto a Esteche, familiares de este, su madre y la pareja de esta, pero que se retiró alrededor de las 23 debido a que trabajaba al otro día.
“A Alejandro (Esteche) lo vi al otro día por la tarde, estaba vestido con una remera azul, bermudas blancas y zapatos. Cuando llegó le pregunte donde estaba y me dijo que en lo de la hermana.”
Seguidamente, ingresó al recinto Elizabeth González, hermana del acusado, quien según el artículo 244 del Código Procesal Penal podía negarse a declarar por resultar familiar directo del imputado en la causa. Aún así la mujer decidió dar su testimonio.
“Estábamos en la fiesta de mi trabajo, una despedida de año en la feria. Yo había invitado a mis familiares, pero estaba trabajando porque era parte de mi trabajo. En un momento mi expareja (Facundo) se puso agresivo, lo busqué a mi hermano para que se lo lleve pero no le encontré”.
Tomo conocimiento de los hechos por medio del llamado de su jefe, quien le comentó los pormenores y alertó que la policía se iba a acercar a preguntar en su domicilio, debido a que eran los encargados de la fiesta.
El primero en ser detenido por los investigadores fue Hugo Martínez, quien era el propietario del terreno donde los cuñados del imputado habían montado un lavadero de autos conocido como “MyM” sobre la avenida Las Américas de Garupá.
“Al otro día, empiezan a decir que buscaban a otra persona, charlé con mi hermano y le pregunté si él había sido y me dijo que no, que no tenía nada que ver. Fuimos a la feria a revisar las cámaras pero el dueño nos dijo que la policía ya había ido a buscarlas”.

Aseguró que a la víctima la conocía de vista, cuestión que la mujer siempre compraba ropa en la feria. “El domingo a la tarde me llama mi excuñada y me dice que le llevaron a Ale. A mi expareja también lo habían ido a buscar. Ambos estaban detenidos y no podían tener comunicación con nadie, pero ellos fueron a declarar como testigos”.
A partir de allí, la testigo expuso una serie de inconsistencias con su relato en la etapa de instrucción y dejó constancia de una serie de malos tratos por parte de la Justicia. “Facundo me contaba que estaba en una pieza oscura, que lo insultaban y le decían que él sabía lo que había pasado. A mí y a mí excuñada nos dijeron que nos iban a allanar la casa. En mi domicilio buscaban una remera azul y una bermuda”.
Destacó que “El juez me preguntó porque lave toda la ropa, me preguntaba de mala manera y me decía que iba a terminar con ellos ahí adentro y que mis hijos iban a terminar en un juzgado. Yo le respondía que no le iba a decir lo que él quería escuchar”.
Según la declaración de González, los efectivos de la Comisaría Quinta la trasladaron hasta la dependencia policial cerca de las 2 de la mañana, le quitaron el teléfono y la encerraron dentro de una habitación. “Cuando estaba en la pieza lo traen a Hugo Martínez y él me decía que lo habían quemado con cigarrillos”.
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Salió afuera y tomó contacto con su pareja, quien le aseguró que Alejandro se iba a quedar detenido. “Mi pareja me dijo que le habían pegado y le sacaron los cordones de la zapatilla. Le dijeron que yo también iba a quedar presa y que nos iban a sacar a nuestros hijos si no se echaba la culpa de todo”.
La mujer mencionó un posible intercambio de mensajes con su pareja cuando el mismo estaba dentro de la Comisaría, conversación que según el Fiscal Rau, no quedaron registros. “Alejandro me dijo que empezó a caminar y terminó durmiendo en la playita. Él estaba transpirado porque hacía mucho calor ese día, pero no estaba sucio como para tener ropa clara”.
El representante del Ministerio Público Fiscal volvió a marcar una serie de contradicciones en el relato de la testigo y solicitó al Tribunal Penal una investigación por un posible delito de falso testimonio.
“Facundo me contó que los hombres lo tenían a oscuras, le sacaron los cordones de la zapatilla, el cinto. Le decían que declare porque ellos ya sabían lo que él había hecho con Ale, que ya tenían los teléfonos pinchados, pero él les respondía que no les iba a confesar algo que no hizo”.
El abogado defensor Edgardo Cabrera, trajo a escena a Hugo Martínez. En cuanto a ello la testigo expreso “Yo hablé con Hugo después de un tiempo. Cuando paso todo esto el Juez nos dijo que no nos podíamos ir de la provincia pero Hugo estaba asustado y se fue a Corpus. Él me preguntó por messenger como estaba todo acá y me dijo que no se podía sacar la imagen de la señora muerta. Con facundo siempre pensamos que era raro que él se acuerde de eso”.
Apuntó a que Irma, en su declaración en el Hospital Madariaga, había reconocido que el autor del ultraje “había sido Hugo, el del lavadero”.
Por último, compareció uno de los organizadores de la fiesta llevada a cabo en el predio de “La Saladita” de Garupá, Raúl Bareiro.
El evento tenía la finalidad de despedir el año y a su vez generar publicidad para la feria, inició a las 19 horas y concluyó después de las 1, con una asistencia de entre 100 y 150 personas. “Yo le vi a Esteche, el estuvo ahí. No sé para donde se fue, pero él desapareció”.
Ante la consulta del defensor, el testigo expuso que “Hugo Martínez no estuvo en el evento. Cuando yo me retiro con mi vehículo, le traje a mi vecina que vivía pegado al lavadero MyM y el señor estaba tomando cerveza en el kiosco”.
El debate continuará mañana a partir de las 8 horas.
Demoraron y liberaron 24 horas después al adolescente que apuñaló a dos hermanos en la Costanera de Posadas @MisionesPolicia https://t.co/2U60rxalaw pic.twitter.com/fcXvMS4Iug
— misionesonline.net (@misionesonline) August 22, 2022

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