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Belleza circular | Oleobiota™, la nueva línea de cosmética natural basada en la biodiversidad de la Selva Misionera, fue lanzada al mercado global

En una alianza con el proyecto REDD+ de la Fundación Huellas para un Futuro desde la Reserva Aponapó (El Soberbio) y por medio de un convenio con el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el laboratorio argentino Novachem -que se dedica a la investigación y desarrollo de activos naturales para la industria cosmética- lanzó al mercado global Oleobiota™.

El nuevo producto del laboratorio Novachem se lanzó recientemente al mercado mundial. Con la meta de cuidar y preservar la biodiversidad cutánea y del planeta, promueve el consumo responsable basado en la belleza circular. Oleobiota™ nace de ingredientes activos de la Selva Misionera y fue desarrollada en el marco del Protocolo de Nagoya que garantiza en el proceso la trazabilidad de los recursos genéticos utilizados distribuyendo equitativamente los beneficios generados por su comercialización. “Es el primero que se instrumenta en Misiones, y el segundo en la Argentina”, explicaron con entusiasmo el equipo de mujeres que lidera el proyecto.

 

El producto es un activo biodegradable obtenido de ingredientes de la planta medicinal Eugenia Uniflora, conocida por “Ñangapirí” en lengua guaraní, que se obtiene del corazón de la Selva Misionera o ecorregión del Bosque Atlántico.

 

Novachem es una PyME argentina, con sede en Buenos Aires, que se dedica a la investigación y desarrollo de activos naturales para la industria cosmética.y está liderada por un equipo de diversas profesiones desde hace más de 13 años.

 

Entusiasmadas, orgullosas, emocionadas y felices se mostraron las integrantes del equipo en la presentación virtual para Latinoamérica durante el reciente lanzamiento, compartiendo el impacto que pretenden lograr con la propuesta que busca soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la piel y el cuidado de las personas como también la protección del ambiente, promoviendo el desarrollo local con una propuesta sostenible en todo su proceso.

 

Damaris Reynoso, socia y fundadora de Novachem, junto a la gerente de Marketing y Laboratorio Carolina Erazo, la biotecnóloga María Clara Ponce, entre otros integrantes del equipo formado por abogados, botánicos, químicos, ingenieros y biólogos, entre otras disciplina, compartieron el proceso de cómo fue que llegaron en estos dos años hasta presentar al mercado global este ingrediente activo bajo la marca Oleobiota™ y respondieron las inquietudes de los asistentes invitados al evento virtual.

 

«La biodiversidad es un resultado del proceso evolutivo que se manifiesta en la existencia de diferentes modos de ser para la vida. La diversidad biológica abarca todos los seres vivos. La variedad de climas dentro de una región, es como la variedad de microambientes en la piel. Cada persona tiene una microbiota única, que es como una huella digital. Se determina desde el nacimiento y varía según condiciones externas», fundamentaron las especialistas.

 

La campaña de promoción global del producto ya se lanzó y se convertirá de alguna manera en la “embajadora” de promocionar las bondades que se obtienen de la biodiversidad única que se resguarda aún al norte de la Argentina, en la provincia de Misiones, el último reducto del Bosque Atlántico en el Sur de América.

 

Damaris Reynoso, de profesión Ingeniera Química, sostuvo que con la venta de cada producto de cosmética natural también se hace educación ambiental, fomentando el consumo responsable con la práctica hacia una belleza circular.

 

La materia prima, la investigación y desarrollo, la producción basada en activos naturales que se obtienen de la biodiversidad, y sumado a la marca país que genera Novachem, propone dar valor a la flora de la Selva Misionera para el cuidado de la piel de las personas y del ambiente, y darlo a conocer desde este lugar de sostenibilidad al mundo.

 

Respecto al producto, explicaron que Oleobiota es ideal para tratar y cuidar la piel grasa a combinación. “Actúa de una manera suave, inteligente y amigable con la piel y la biodiversidad del planeta. A eso le llamamos, belleza circular, promovemos tratamiento basados en cosmética natural”, definió durante su charla.

 

“La piel es nuestra interfaz principal con el entorno externo, la biodiversidad cutánea está fuertemente influenciada por la biodiversidad del planeta. El cambio climático también afecta al planeta y a la piel. Lograr el equilibrio de la biodiversidad cutánea es el resultado de la salud ecológica, la biodiversidad y de nuestras acciones hacia el planeta”, explica Damaris.

María Clara Ponce y Carolina Erazo. 

Una iniciativa de triple impacto

La línea cosmética Oleobiota es el resultado de un proyecto sostenible, ya que se propone lograr tres impactos importantes en Misiones:

  • Ambiental: por el modelo productivo sostenible del recurso. Trazabilidad. Acción climática y reducción de emisiones de CO₂. Biodiversidad y puesta en valor de especies nativas. Conservación y restauración bosques nativos en la Selva Misionera. Activo biodegradable (OECD 301D / ISO 9408).
  • Social: es una alianza estratégica al Proyecto socio-ambiental Kaa´guy Porá de la Fundación Huellas para un Futuro (FHF). Capacitación de comunidades vinculadas y participantes de los programas de la Fundación. Garantizar los Derechos humanos – Código de ética. Acuerdos de trabajo a largo plazo.
  • Económico / Empresarial: Alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, Agenda 2030. ABS (Access and Benefit Sharing) y Protocolo de Nagoya. REDD+ y Pacto Global (a través de la FHF). Este protocolo fue adoptado en 2010 en Nagoya, Japón en el marco del Convenio de Diversidad Biológica. Y la Argentina es parte del Protocolo de Nagoya desde 2017

 

La biotecnóloga María Clara Ponce precisó en la entrevista con ArgentinaForestal.com que “se trata de un proyecto con metas y objetivos de triple impacto hacia el desarrollo sostenible, para ello trabajamos en forma conjunta y articulada con una multiplicidad de disciplinas y organizaciones, siendo esto un componente muy importante  para nosotros en el proceso de aprendizaje”.

 

La investigadora relató que durante todo el proceso se garantiza trazabilidad ambiental y social, aporta a la reducción de emisiones de carbono y a la puesta en valor de especies nativas y la conservación y restauración de bosques nativos.

 

En cuanto al impacto social, desde Novachem el compromiso es aportar conocimientos a la Fundación Huellas para el Futuro para el proyecto Kaa´guy Porá, brindando capacitaciones a las comunidades rurales y guaranies que están vinculadas en sus programas, respetando los derechos humanos, alineados a los ODS de la Agenda 2030 y en el marco del Protocolo de Nagoya (CDB), fortaleciendo la responsabilidad social de la empresa argentina.

 

Belleza circular

En la actualidad, la belleza circular es la tendencia que crece en la industria cosmética. Los productos basados en ingredientes activos naturales están en la agenda empresaria. “Desde Novachem consideramos que es necesario trabajar, no solo en nuestra PyME sino en toda la industria, tres componentes importantes: el desarrollo humano, la innovación y el cuidado de la naturaleza y su diversidad biológica”, indicó Carolina Erazo, colombiana, de profesión Química, que reside en el país hace más de 10 años trabajando para el laboratorio.

 

En la entrevista, Carolina admitió que el proceso no fue sencillo, ya que llevan más de dos años en la iniciativa, con una pandemia de por medio. “Pero lo hemos logrado, hemos superado todas las etapas, y el aprendizaje que nos queda es que es posible llevar adelante una iniciativa sostenible”, asegura con satisfacción.

 

Seguido, puso en valor que se trata de concretar el primer proyecto en la provincia en el marco del  Protocolo de Nagoya: «Era un gran desafío, involucra a muchas personas, organismos, instituciones, procedimientos. Logramos desarrollar un producto de cosmética natural para fomentar la belleza circular con un convenio público-privado con el IMiBio, en alianza con la Fundación que también lleva adelante el proceso de un Proyecto REDD+ en El Soberbio. Todo esto reúne a una multiplicidad de actores locales, provinciales, nacionales e internacionales para generar un impacto real de desarrollo socio-territorial y de sustentabilidad ambiental en Misiones, con un único objetivo: garantizar la conservación de la selva misionera y el desarrollo humano sostenible”, expresó.

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Alianzas estratégicas

En 2019 el equipo de Novachem estableció los primeros contactos con Carlos Persini, Patricio Persini y Verónica Carbone, de la Fundación Huellas Para un Futuro.

 

“Por medio del Protocolo de Nagoya se garantiza en el proceso la trazabilidad de los recursos genéticos utilizados distribuyendo equitativamente los beneficios generados por su comercialización”, remarcó Carlos Persini.

 

El protocolo internacional de protección de la diversidad biológica promueve participación justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos, apoyando al desarrollo y conservación sostenible de la biodiversidad de la Selva Misionera.

 

Un 85 % de la superficie original ya fue deforestada en esta ecorregión . La mayor superficie continua de selva original superviviente y mejor conservada está aún en Misiones, fue declarada «Biodiversity hot spot» por la ONU (2020).

 

Oleobiota nace desde  el pulmón verde argentino, donde existe una extensión de 1,4 millones de hectáreas de bosque (46% de la superficie total de la provincia) y se alberga el 52 % de la biodiversidad argentina. Se la  conoce a la Selva Misionera como una de las ecorregiones más biodiversas del planeta y más amenazada por la deforestación.

 

“Este proyecto puede ser ejemplo de diseños de estrategias transversales en beneficio de comunidades vulnerables, en el marco del Procolo de Nagoya (CDB), un instrumento internacional para la conservación de la diversidad biológica que ha sido ratificado por 196 países”, valoró la ingeniera forestal  y consultora Verónica Carbone, referente en el país en Proyectos REDD+.

 

María Clara Ponce recordó los inicios de conversaciones con la Fundación, con las primeras charlas y reuniones que permitieron pensar en cuál sería el camino para una alianza posible con el laboratorio. “Hoy sabemos que estos primeros ingredientes activos obtenidos de la biodiversidad de Misiones son  sólo un primer paso, tenemos aún mucho por investigar y descubrir, lo que hace más apasionante el trabajo de investigación”, expresa con entusiasmo la biotecnóloga de Novachem.

 

En 2020 formalizaron con la ONG el acuerdo de convenio de donación y colaboración con la meta de aportar en ganar entre ambas partes por igual.  “Tiempo después avanzamos en investigar las plantas y sus ingredientes activos, y ante la información recolectada nos decidimos por Eugenia Uniflora, conocida por Ñangapirí en lengua guaraní”, agregó.

 

La Argentina recién adhirió al protocolo internacional en 2017. Por lo tanto, todo el proceso era muy nuevo o se encuentra en etapa de ajustes sobre el aprendizaje y la experiencia en territorio. “Novachem es la segunda empresa en la Argentina que tiene un convenio en marcha un proyecto bajo este protocolo. En Misiones no había experiencia previa, y fue por ello que nos contactamos con el IMiBio (Instituto Misionero de Biodiversidad). Desde entonces nos acompañaron para poder superar todos los requerimientos respecto a los recursos genético, los formularios, permisos, a entender el protocolo. EN lo profesional fue un crecimiento conjunto entre todos los actores, del ámbito privado, ONG, la provincia, donde cada instancia superada era un festejo de todo el equipo”, recordó la investigadora.

 

Ante la experiencia adquirida y los resultados logrados, se consideran un muy buen ejemplo a seguir. «Todos los que somos parte hemos estado aprendiendo a nivel local y nacional – incluso a nivel mundial aun se está ajustando los procedimientos-, podemos dar testimonio que se puede, que tiene sus dificultades pero todo se resuelve, llevamos años trabajando en esto y hemos logrado los objetivos. Sin dudas es un gran desafío, pero se puede”, fue el mensaje de la profesional.

 

En cuanto a los beneficios monetarios, aclaró que en el convenio acordado “no hay beneficios monetarios directos con las comunidades, nuestro acuerdo es en transferencia de conocimiento y capacitaciones, a través del IMiBio y la ONG. Este año, se hacen capacitaciones de la mano de Huella para un Futuro destinada al personal de investigación, comunidades y pueblos indígenas sobre el manejo sustentable de esta especie. Se comparte todo el conocimiento logrado”, dijo Carolina.

 

“Nuestra relación es a través del Instituto Misionero de Biodiversidad y la Fundación, no es directa con la comunidad. Desde el aspecto monetario hay un porcentaje de las ganancias que se generan, y cumpliendo con el principio de distribución  justa y equitativa, estos fondos irán al IMiBio que es el organismo de gobernanza provincial que se encargará de destinar a la comunidad los correspondientes beneficios», concluyó.

 

Lea la nota completa en ArgentinaForestal.com

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

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