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Un mozo de lujo: la foto viral de Oscar Herrera Ahuad que despertó elogios

El gobernador misionero sirvió el almuerzo a personas sordas que desempeñan tareas en el rubro de la construcción. Fue en Itaembé Guazú, debajo de una carpa y el menú fue arroz con pollo.

Al fondo, bien al fondo. Pasando el hipódromo, atrás de las canchas donde se juegan los partidos de la Liga Interprofesional de Fútbol y justo en una esquina de un barrio en construcción, dentro del enorme conglomerado urbano Itaembé Guazú.

El aroma de un muy buen condimentado arroz con pollo se escurría entre cascos y operarios con ropa de grafa. Era mediodía de lunes y en la obra, el almuerzo es sagrado. Platos y cubiertos dispuestos, comensales en las mesas y sólo era cuestión de servir y almorzar.

Faltaba una persona más, porque una silla estaba sin ocuparse y frente al disco, el cocinero tenía preparado el cucharón gigante.

A las 12:15, con la puntualidad que siempre respeta en su agenda y manejando su propio vehículo, bajó el gobernador Oscar Herrera Ahuad, el comensal que faltaba.

En un breve contacto con la prensa, el mandatario explicó que su presencia en el lugar era para compartir el almuerzo con los beneficiarios del programa “Construyendo con innovación e inclusión”. Se trata de una iniciativa que facilita a transición hacia el empleo formal de personas sordas en el rubro de la construcción.

Identificados con los cascos naranjas, los obreros de la construcción con dificultades auditivas, aguardaban al titular del Ejecutivo, lo mismo que los demás operarios que trabajan en la obra y ayudan al entrenamiento de sus nuevos compañeros.

“Venga por acá gobernador, lo acompaño hasta su mesa”, le dijo un funcionario que estaba en el lugar. “Ustedes siéntense, yo sirvo”, respondió Herrera Ahuad.

Los metros que separaban el disco donde reposaba un exquisito arroz con pollo, con las mesas, fue recorrido por el gobernador con platos en mano, hasta asegurarse que todos estaban servidos.

Antes de sentarse a comer, no se negó a ninguna selfie y cuando decidió degustar del menú del día, fue cambiando de silla en incontables ocasiones, para acompañar a los agasajados.

La foto sirviendo el arroz con pollo se hizo viral, fue compartida por muchos ciudadanos comunes, que elogiaron el gesto, en una faceta que sorprende a los que no conocen a Herrera Ahuad.

Los que comparten el día a día con el galeno a cargo del Ejecutivo provincial, están acostumbrados a que no siga un protocolo establecido, se aleje de escenarios o tarimas y no inicie ningún acto hasta que no salude uno por uno a vecinos y ocasionales asistentes.

Hace pocos días, en Iguazú, una vecina aprovechó su visita a radio Nacional y le espetó que un proyecto que había presentado para un emprendimiento, no avanzaba en las telarañas de la burocracia. Le reclamó que faltaba la firma del gobernador y lejos de las evasivas, Herrera Ahuad aclaró a viva voz: “El que te dijo que falta mi firma te miente, porque cuando llega un papel a mí, es porque ya pasó todo el proceso y está la decisión de ejecutarlo”.

Y no se quedó ahí. “Yo me encargo de firmar absolutamente todo lo que llega a mis manos y si hay algo que me molesta es la burocracia. Entiendo como son los procesos, pero la gran diferencia es que vos, como cualquier persona que se acerque, puede hablar conmigo. A mí me encuentran en la calle, ando por todos lados y hablo con todo el mundo”.

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