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Posadas: el frente del histórico Hotel Residencial se salvó de la piqueta pero con daño irreparable para el patrimonio cultural

La batalla por conservar el Hotel Residencial, símbolo de un siglo de Posadas, no se ganó. Tampoco se perdió. Este lunes fueron retiradas las chapas del frente del que fue un punto de referencia para vecinos y ciudadanos. En Félix de Azara 1960 a un centenar de pasos de la Casa de Gobierno de Misiones.

Nos queda su rostro de antiguo estilo, pero detrás de la fachada todo es destrucción y no quedó piedra sobre piedra. O ladrillo en pie. A la sombra y la angustia de la pandemia COVID en 1920, disimuló el derrumbe de toda una época del patrimonio arquitectónico posadeño.

Aunque su antigua prestancia permanecerá, sólo se podrá ver o acariciar como la foto de una abuela muy querida. Aunque este cronista intentó este martes una respuesta de la empresa SODO S.R.L. titular de la propiedad, todo fue imposible luego de varios llamados.

Imposible, además, que el viejo hotel –que supo albergar otras actividades, hasta de maternidad- pasara desapercibido para la gente que pasaba hacia el Banco Nación o la Casa de Gobierno, entre otros sitios neurálgicos de la vida ciudadana.

Hubo controversia, cuando se perpetró la acción destructiva a fines de mayo de 2020. Desde marzo, la Argentina y el mundo se habían paralizado ante la propagación y letalidad del COVID19. Desde la Municipalidad de Posadas, la reacción no alcanzó a frenar la faena realizada con la velocidad de una “blitzkrieg” nazi en 1939.

Es que había un acuerdo, que se rompió, o fue violado. El proyecto tenía aprobación municipal y ante su incumplimiento intervino la Departamento de Patrimonio Urbano de la Dirección de Urbanismo de la Secretaría de Planificación Estratégica y Territorial de la Municipalidad de Posadas. La información fue proporcionada por funcionarios de este organismo.

Ya habían roto parte del frente, que esta semana amaneció reparado. La precisión o no, con la que fue emparchado el error deberá ser analizada por especialistas. Mientras tanto, el simbólico edificio sigue con su rostro de añeja elegancia. Detrás, se perdió todo.

El proyecto original prometía un bar elegante, apuntando en especial al turismo y a quienes transitan el centro, una hotelería “boutique” y estacionamiento. Ahora, se dice, solo funcionara un lugar para vehículos de menor porte.

Tanta fue la desilusión por el derrumbe, que causó el alejamiento del arquitecto de Oberá, Fabián Kunz. Este profesional consideró que su ética no coincidía con lo resuelto del o los propietarios del lugar. Y más se estremeció cuando supo que su nombre continuaba en la chapa del proyecto al que ya renunció hace dos años.

Los datos aportados por diversos medios mencionan que la arquitecta Liliana Oleksow data la construcción del edificio en 1933, a cargo de los profesionales Mutinelli y Mazzanti. Fue alojamiento de turistas de todo el mundo y de los viajeros llegados a Misiones por negocios o actividades de todo tipo, además del turismo.

Más tarde, en los ’50 funcionó allí una maternidad y pertenecía a un español apellidado Cambas, señalan otras crónicas. Izle en una entrevista que fue publicada en este medio el 19 de mayo de 1996.

En el lugar también funcionó el consultorio de Santiago “Chango” Barreiro. Y antes que de esto, en la década del 50, fue la Maternidad de los médicos Tulio Dos Santos y María Esther Fernández de Dos Santos, quienes luego se trasladaron a las instalaciones sobre calle Sarmiento, lindante con la Caja de Ahorros.

Si bien en los últimos años varias organizaciones buscaron frenar la demolición del histórico espacio, no se logró ese objetivo.

La Comisión Asesora sobre la Preservación del Patrimonio Histórico, Urbano y Arquitectónico de Posadas, que trabaja en la órbita del Colegio de Arquitectos de Misiones, presentó en octubre de 2017 un informe argumentando los motivos para evitar cualquier modificación drástica al edificio.

La construcción de la vivienda data de la primera mitad de la década del 30. Se atribuye el proyecto al arquitecto Victorino Mutinelli y la construcción a la empresa de los hermanos Mazzanti.

“Esta construcción presenta claros rasgos de una arquitectura de estilo italianizante en su fachada, con una marcada simetría, donde reúne elementos decorativos de raíz clásica y barroca (actualmente alterada por una modificación en el lado derecho)”, detallaba el informe de la Comisión.

Según averiguó este medio, el inmueble fue adquirido por un privado que siempre tuvo intención de demoler el 100% del lugar para emplazar un nuevo emprendimiento, que sería una playa de estacionamiento.

Sus últimos propietarios, Antonio Núñez e Ilze Silverstone, llegados a Posadas en 1958. Venían del interior misionero, señala el dato de El Territorio, y primero se instalaron en una casa en Villa Urquiza para mudarse luego al centro, en la calle Félix de Azara. La nota es de 1996 y en ella Ilze cuenta como pasaron primero por una residencia en Catamarca y San Lorenzo, para dedicarse al hotel construido 63 años antes.

Se mencionó al lugar como el que fuera consultorio de Santiago “Chango” Barreiro y Maternidad de los médicos Tulio Dos Santos y María Esther Fernández de Dos Santos. Los esfuerzos por conservarlo datan de 1917, y fueron realizados por la Comisión Asesora sobre la Preservación del Patrimonio Histórico, Urbano y Arquitectónico de Posadas, en la órbita del Colegio de Arquitectos de Misiones.

La construcción de la vivienda data de la primera mitad de la década del 30. Se atribuye el proyecto al arquitecto Victorino Mutinelli y la construcción a la empresa de los hermanos Mazzanti, señala la fuente mencionada.

“Esta construcción presenta claros rasgos de una arquitectura de estilo italianizante en su fachada, con una marcada simetría, donde reúne elementos decorativos de raíz clásica y barroca (actualmente alterada por una modificación en el lado derecho)”, indicaba la Comisión de Preservación.

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