Padres de un colegio de Posadas denuncian comportamientos violentos de un niño de seis años con sus compañeros: “El nene es agresivo, le pegó una piña a una nena”

Un grupo de padres denunció el trato que sus hijos reciben de parte de uno de sus compañeros, de seis años, que hace poco se incorporó en el establecimiento educativo. “La situación es insostenible”, afirmó al respecto Elizabeth, la madre de uno de los niños afectados.

El niño en cuestión tiene seis años y, al igual que sus compañeros, asiste al primer grado de un instituto Católico de Posadas. Sus problemas de agresión no están dirigidos a un solo compañero en particular, sino a todos los estudiantes, y hasta a los docentes. “Este nene agredió desde un principio al mío y a otros más, pero lo que le hizo al mío el miércoles ya rebalsó el vaso”, dijo Elizabeth.

La madre se refirió al incidente del pasado miércoles como una “crisis”. Anteriormente, el niño había empezado a romper lápices y a pegar, empujar, y revolear sillas hasta romperlas.

Elizabeth comentó que el pasado miércoles fue el Día del Libro y estaban todos en ronda leyendo. El nene, en un momento, le sacó la lonchera a uno de sus compañeros y tiró toda la merienda, la destrozó e hizo gestos obsenos. “Eso fue una provocación, pero no pasó nada. Como él veía que no había reacción de sus compañeros, siguió molestando, hasta que le pegó una piña en el estómago a una nena. La nena estaba tranquila, no es agresiva, nada como para alterar a este nene”, aseguró.

 

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Al ver que nadie reaccionaba, Elizabeth contó que el nene prosiguió con sus actos de violencia. “Seguía buscando reacciones. A otro nene le dio una patada en la pierna. Después cambia de grupo—porque eran grupitos de lectura—y le agarra a mi hijo, le patea y le empuja. Mi nene reacciona y se defiende, porque no es la primera vez que el otro ataca a un compañero. En eso se trenzan, y una maestra los separa. Entonces el nene va y de su lonchera saca una piedra para atacar a mi hijo, pero una maestra se la saca de la mano y le dice ‘eso no se hace’. Hoy es una piedra, mañana es un destornillador o un cuchillo”, contó la madre del niño afectado.

También mencionó que el niño problemático mordió a su hijo y lo pateó en sus testículos. “Mi nene salió el miércoles con una crisis de nervios. Eso ya no es juego, eso ya no es gracioso. Eso es grave, porque estamos hablando de un nene que hasta en el baño sigue y pega a cualquier nene”, agregó.

Producto de este y otros encuentros, el hijo de Elizabeth ahora evita ir a la escuela y sufre de pesadillas. “Estuve hablando con un profesional para ver qué hacer. El grado en total está mal. Las madres hicieron la denuncia, porque no es la primera vez que este nene pega, agrede, y rebolea todo”, dijo.

“Este drama empezó desde la presencia de este nene, que ya vino con sus problemas”, afirmó la madre. Los padres del nene en cuestión se quejaron frente a la escuela, argumentando que su hijo sufría de bullying, y pidiendo que sea incluido y respetado. En un momento,  afirmaron que las maestras habían pegado a su hijo, contó la mujer.

La madre del niño acusado también dió una entrevista radial, en la que Elizabeth dijo que contó mentiras. “La educación viene de casa. Si la madre no coopera con ese nene, nosotros no podemos hacer nada. El instituto le dio todas las herramientas de ayuda, pero ella no quiere aceptar que su hijo es maleducado y violento. No puede ser que los veinticuatro alumnos sean el problema. No es así”, comentó Elizabeth, quien dijo estar muy preocupada por la integridad de su hijo y los demás niños.

Las acciones del chico llevaron a una serie de denuncias, entre las que se incluye una de la propia institución, pero el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) ordenó que el niño debía seguir asistiendo a clases.

Enfrentados a una situación delicada y sin muchas alternativas, los padres de los demás niños decidieron tomar una decisión radical: si es que el niño no era removido de la escuela, a partir del martes que viene los demás niños dejarían de asistir. “Estamos diciendo la verdad. No podemos llegar a que corra sangre. Ese extremo no tiene que pasar en ningún lado. Son bebés todavía, tienen seis años. Yo le echo la culpa a la mamá, que no está poniendo ningún orden en esto”, concluyó Elizabeth.

Bullying en colegio de Posadas

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