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Análisis semanal: Un sueño inconcluso y los primeros números de Misiones

Con el país central enfrascado en disputas por el manejo del poder, las provincias históricamente más postergadas exigen cambios de fondo que hagan de Argentina un país federal en serio. Consecuente con su historia, Misiones se ubica en la primera línea en esta avanzada contra el unitarismo bien representado por los dos frentes partidarios de alcance nacional.

En un mensaje tan escueto como para caber en un solo tuit, pero tan contundente como para repercutir en distintos puntos del país “el conductor” del Frente Renovador, Carlos Rovira, se refirió a la Revolución de Mayo como “un sueño inconcluso” y cerró con una consigna clara “¡Hagamos oír nuestra voz!”.

El mensaje se publicó minutos antes de la llegada de un nuevo 25 de Mayo, a pocos días de una nueva reunión de los gobernadores de la región del Norte Grande y en un contexto en el que varias provincias coinciden en propuestas, no solamente para lograr un reparto más equitativo de los recursos sino también para federalizar estructuras desde las que se ejerce el poder.

Se trata de reclamos que pretenden corregir desequilibrios, algunos históricos otros más recientes, que no solían encontrar buena recepción en tiempos en que la política era manejada casi exclusivamente por los partidos de alcance nacional, siempre interesados en sostener los privilegios del país central, pero que vienen cobrando cada vez más relevancia con la consolidación de espacios políticos con mirada provincialista e independencia de cúpulas nacionales que siempre atienden en Buenos Aires.

Entre esos espacios se destaca la renovación misionera que desde hace casi dos décadas sostiene muchos de los planteos que hoy suman el respaldo de otras jurisdicciones.

De otro lado de la cañada, el Frente de Todos (pero especialmente el kirchnerismo) y Juntos por el Cambio suelen hablar de federalismo en sus discursos pero resisten ante cualquier intento por restar privilegios a la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense, sus territorios fuertes en términos electorales.

En cuestiones como el reparto de los subsidios a la energía y al transporte público de pasajeros, la desigualdad del reparto es escandalosa, a razón de 8 a 1 a favor del Ámbito Metropolitano de Buenos Aires (AMBA), que concentra la mayor cantidad de personas de alto poder adquisitivo del país, en comparación al total de las demás jurisdicciones.

Ni los gobiernos del kirchneristas, que diseñaron el esquema de subsidios, ni el Cambiemos que lo sostuvo con recortes pero sin cambios en los criterios de reparto, demostraron el más mínimo interés por equilibrar aunque sea un poco ese reparto tan desparejo. De hecho la segmentación de subsidios a la energía que el ministro de Economía Martín Guzmán pretende aplicar desde el día en que asumió, no se concretó hasta ahora por resistencia del kirchnerismo.

Misiones viene reclamando desde hace muchos años que esos subsidios se repartan de forma más equitativa y desde hace algunos años esa bandera fue tomada también por otras provincias. En la última reunión de los gobernadores del Norte Grande, que se realizó el viernes en Tucumán, volvió a ser uno de los temas de agenda.

El gobernador Oscar Herrera Ahuad también puso sobre el tapete la problemática del abastecimiento y precios del combustible, otra de las cuestiones en las que la visión centralista del Gobierno nacional perjudica al interior, especialmente a las provincias más alejadas de Buenos Aires.

El mandatario misionero no hizo más que trasladar un reclamo insistente de productores agropecuarios, empresarios del transporte y hasta de automovilistas particulares. La petrolera estatal YPF prioriza el abastecimiento a las grandes ciudades y a los productores agropecuarios del Centro del país en detrimento del resto, además sus combustibles son bastante más caros en provincias periféricas como Misiones.

Como resultado, los productores de yerba mate están enfrentando dificultades para levantar la cosecha y transportistas de media distancia evalúan recortar frecuencias por falta de combustible.

En respuesta al reclamo del gobernador misionero, el Jefe de Gabinete de la Nación Juan Manzur, se comprometió a gestionar soluciones urgentes.

Pero no solo subsidios distribuye la Nación, la torta más grande que le toca repartir es la de los recursos que recauda en todo el territorio y después devuelve a las provincias, no sin antes quedarse con una porción suculenta.

La mayor parte del dinero que vuelve a las provincias se distribuye de acuerdo a la vara de hierro de la coparticipación, que es particularmente injusta con Misiones. Para dar solo un ejemplo, la Tierra Colorada recibe prácticamente la mitad de lo que recibe Chaco aunque tiene más población.

Apoyándose en los resultados preliminares del reciente Censo Nacional, el Gobierno de Misiones pedirá una recomposición equivalente a un punto de coparticipación, lo que traería una reparación a una injusticia histórica.

Desde el Frente de Todos siempre han reconocido la pertinencia del reclamo misionero en torno a su posición desfavorable en la coparticipación pero jamás hicieron nada en concreto al respecto. En Juntos por el Cambio la atención está centrada directamente en profundizar los privilegios de la Cuidad de Buenos Aires.

El Jefe de Gobierno de ese distrito y uno de los presidenciables mejor posicionados en el mencionado frente, Horacio Rodríguez Larreta, encabeza una cruzada judicial para recuperar los 2,35 puntos de coparticipación que Mauricio Macri le regaló por decreto a la ciudad más rica del país en 2016, regalo que Alberto Fernández dejó sin efecto cuatro años después.

La historia comenzó sobre el final del último mandato de Cristina Kirchner, cuando se traspasó al Gobierno porteño la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Para costear el funcionamiento de la fuerza, la Nación destinó 1,4% de la coparticipación. Ni bien asumió como presidente, a Macri le pareció que eso era poca plata y elevó a 3,75 el porcentaje de coparticipación que recibiría su delfín, Horacio Rodríguez Larreta.

Apoyado en informes técnicos del CFI que demostraron que 1,4% era dinero suficiente para el fin que debía destinarse, Alberto Fernández dejó sin efecto el decreto de Macri y la copa porteña volvió a ser de 1,4%.

Rodríguez Larreta puso el grito en el cielo y llevo la cuestión a la justicia, intuyendo que la conformación de la Corte Suprema que había quedado de la gestión macrista, sería permeable a su reclamo.

Los demás gobernadores, que se vería perjudicados si Rodríguez Larreta tuviera éxito en su reclamo, también sospechan que la Corte podría fallar a favor del porteño, no tanto por la pertinencia o el respaldo jurídico de su planteo como por las inclinaciones políticas de los jueces que integran el supremo tribunal.

Pero la preocupación de las provincias no se limita solamente a la actuación que pudiera tener la Corte en esta cuestión particular sino a la conformación y al funcionamiento general del máximo tribunal.

Ocurre que a los jueces de la Corte no los vota nadie sino que los elige un presidente, al que suelen responder con fallos a medida, y se mantienen en el cargo de por vida sin necesidad de que nadie los confirme. Salvo contadas excepciones, utilizan su puesto para hacer política y concentran un cúmulo de poder que a muchos les parece desmedido.

Los fallos de este cuerpo por lo general tienen carácter centralista, lo sabe bien Misiones que recibió negativas a sus intentos de provincializar el Parque Iguazú y de industrializar en origen la producción de yerba mate, por ejemplo.

De allí que sean cada vez más los representantes provinciales que entienden que los jueces de la Corte no deberían ser elegidos a dedo por un presidente y luego responder de por vida a ese poder central, sino que las provincias o al menos las regiones deberían tener sus propios representantes.

Actualmente el Congreso analiza cuatro proyectos de ley que tienen como objetivo ampliar la cantidad de representantes de la Corte y que la designación de los mismos sea por regiones.

 

Primeros números en Misiones

A un año de las elecciones comienzan a conocerse los números de las primeras encuestas de intención de voto en Misiones. La consultora Analía del Franco realizó un sondeo que arrojó una amplia ventaja de los candidatos del Frente Renovador sobre todos los demás en la intención de voto a gobernador.

Quien encabeza las preferencias de los misioneros es el exgobernador Hugo Passalacqua, cuya gestión al frente del ejecutivo provincial evidentemente dejó un buen recuerdo en los misioneros, seguido por el actual vicegobernador Carlos Arce. Ambos superan el 50% de intención de voto en cualquier escenario que se los mida como candidatos a gobernador.

En la oposición aparece un voto más atomizado, sin liderazgos claros. Los potenciales candidatos de Juntos por el Cambio superan a los del Frente de Todos, pero ninguno suma más de 10 puntos.

Por fuera del Frente Renovador, el que más adhesión consigue es el diputado nacional Martín Arjol, pero con porcentajes muy inferiores a los que logró en las legislativas del año pasado. En contra de las aspiraciones del posadeño juegan las eternas internas del radicalismo provincial (judicializaron sus propias elecciones partidarias) que vienen a sumarse a las resonantes disputas que enfrenta a los principales referentes nacionales de Juntos por el Cambio.

Para el caso particular de Arjol, tampoco parece haber sido bien recibida por el votante misionero su parca tarea legislativa, que hasta la fecha tiene como punto más resonante el voto negativo al proyecto de presupuesto 2022, algo que claramente no cayó bien en Misiones.

Muy cerca de Arjol aparece Martín Goerling, principal referente de Patricia Bullrich en Misiones. La particularidad para el caso del exdirector de la EBY es que, de acuerdo a lo que indica la encuesta, si se lo mide como candidato por fuera de Juntos por el Cambio, tiene mejores números mejor que si se lo propone como candidato de esa fuerza.

En el Frente de Todos los principales referentes, la camporista Cristina Brítez y el fundador del PAyS Cacho Bárbaro, tienen 5% y 4% respectivamente si van separados. Todo indica que no volverán a presentarse juntos en 2023 después de la pelea que tuvieron en 2021 por las candidaturas.

Cuando se los mide juntos llegan a 7%, 2 puntos por debajo de la sumatoria de ambos por separado. El quiebre entre los tres espacios, donde también estaba Martín Sereno, pulverizó la intención de votos del Frente de Todos.

La encuesta sugiere que en las próximas elecciones se repetirá un patrón de voto que se viene presentando en Misiones desde hace décadas: cuando se eligen cargos ejecutivos el oficialismo gana por amplias diferencias y en las elecciones exclusivamente legislativas la competencia es más pareja.

A esta altura es un patrón fácilmente reconocible. Cuando hay que elegir gobernador e intendentes el misionero va a los seguro y premia las gestiones en las que encontró respuestas y cuando se trata de elegir únicamente diputados y concejales, busca un poco más de balance en la composición de los espacios legislativos.

La encuesta también midió intención de voto a senador y en esa categoría quien aparece con mayor intención de voto es Carlos Arce debido a su buen desempeño como vicegobernador y por la tracción del sello Frente Renovador.

Como figuras nuevas emergen dos profesionales que integran el Frente Renovador y van creciendo rápidamente en su imagen e intención de votos: Lucas Romero Spinelli como un referente de la juventud interesado por la temática juvenil e impulsor de la innovación y las tecnologías y la licenciada, experta en educación, Sonia Rojas Decut.

En Posadas no hay competencia. Cuando se mide la categoría de intendente la figura de Lalo Stelatto concentra casi 80% de intención de voto y el resto se divide entre otros renovadores y los candidatos Juntos por el Cambio. El Frente de Todos prácticamente no llega a un punto entre todos los posibles candidatos en Posadas.

 

Caras diferentes, mismos valores

El grado de estancamiento del Gobierno nacional quedó plasmado esta semana en una decisión que podría haber traído una solución a un problema, que tal vez no sea de los más importantes pero que sí genera crecientes molestias, pero que finalmente no resolvió nada.

Desde hace varios meses el Gobierno nacional venía coqueteando con la idea de cambiar los billetes con imágenes de animales por otros con figuras de próceres.

Cámaras empresariales, bancos y personas con algo de sentido común entendieron que sería una buena posibilidad para emitir billetes de mayor denominación, dado que por efecto de la inflación el papel de mil pesos no vale más de 7 dólares aún si se toma la cotización más baja de todas las existentes para la divisa norteamericana.

En este punto conviene aclarar que la ausencia de billetes de alta denominación no representa solo una molestia para quienes deben manejar dinero en efectivo diariamente sino que agrega un sobrecosto innecesario (uno más) a las arcas del Estado, porque lo obliga a emitir un montón de papeles de escaso valor, y la logística de bancos y empresas.

Pero a los gobiernos kirchneristas nunca les gustó elevar la denominación de los billetes porque entienden que eso sería reconocer la inflación y aparentemente creen que si no emiten billetes más grandes la inflación pasará desapercibida.

Alberto hizo honor a esta tradición y los nuevos billetes tendrán las mismas denominaciones que los que circulan actualmente. Se seguirán emitiendo ingentes cantidades de papeles de 100 pesos que le brindarán al asalariado promedio la dudosa satisfacción de salir de los cajeros automáticos con grandes bodoques de plata que tal vez a algún desprevenido le traigan una ilusoria sensación de prosperidad.

 

De internas y fracturas

Con el gobierno de Alberto Fernández paralizado por una interna que no termina de fracturar al Frente de Todos pero que le impide el mínimo de unidad necesario para que la gestión funcione, en la vereda opuesta los principales referentes de Juntos por el Cambio parecen empeñados en dinamitar el caudal de votos que les queda en una interna salvaje para definir las candidaturas.

En el Gobierno reina la incertidumbre. Por ejemplo, si Alberto dice que hay que aumentar las retenciones, sus ministros de Agricultura, Julián Domínguez, y de Economía, Martín Guzmán, dicen que no.

Guzmán aumenta las tarifas de gas y electricidad en contra de la opinión de los funcionarios de esas áreas que se oponen pero no renuncian.

Quien sí renunció fue el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, un cristinista que llegó para marcarles la cancha a Guzmán y a Kulfas en la guerra contra la inflación pero que ahora Cristina prefiere sacarlo del campo de juego para despegarse de las previsibles derrotas que le esperan al Gobierno en su por ahora infructuosa cruzada contra los aumentos de precios.

En Juntos por el Cambio está en pleno desarrollo una carrera a los codazos por la candidatura a presidente. Rodríguez Larreta y Macri están cada vez más distanciados, el primero pide internas y el segundo dice que no le importa nada lo que pida o lo que haga su exjefe político y que él se va a presentar igual.

Patricia Bullrich busca diferenciarse de los dos ubicándose cada vez más a la derecha y dispara propuestas que incomodan a los demás integrantes de la alianza. Con liviandad habla de dolarización, eliminación de ministerios, tenencia de armas y de cuanto tema le permita ganar un lugar diferencial.

Los radicales ven en la disputa de los principales referentes del PRO una oportunidad para dejar de ser vagón de cola y manejar la locomotora, pero tampoco tienen un liderazgo claro y también se pelean entre ellos.

El libertario Javier Milei surge como el pescador más eficiente en esas aguas tan turbulentas y su crecimiento no hace más que profundizar la crisis en Juntos por el Cambio entre quienes creen que hay que diferenciarse de Milei para mantener al votante moderado y quienes, como Bullrich, practican un giro a la derecha para evitar que el libertario se quede con votos que intuyen propios.

Con los dos grandes frentes nacionales en su peor momento la gente busca refugio en los espacios políticos provinciales, que están más cerca y trabajan a la vista de los vecinos.

La misma tendencia de revalorización de los partidos provincialistas y desapego de los grandes espacios nacionales ya se experimentaron en otros países del mundo como en Suiza donde los cantones son sagrados y se trata de una de las democracias más antiguas del mundo.

 

Tarea legislativa

En otro aspecto, la gestión legislativa del parlamento misionero se distinguió otra vez en la semana con un paquete de leyes acerca de aspectos muy sensibles y necesarios para los misioneros, referidas al progreso individual y colectivo.

A diferencia del Congreso de la Nación, donde se aprobó apenas una ley en todo el año, la Legislatura de Misiones viene sancionando cerca de una decena de leyes por semana, todas de claro efecto en la sociedad y surgidas del planteo de los propios ciudadanos.

En la última sesión se creó una dirección provincial para gestionar la calidad de la atención y seguridad del paciente, con objetivos de direccionar las políticas de salud para generar mecanismos que se orienten a la prevención de riesgos asociados a la atención sanitaria, a la promoción de la cultura de seguridad del paciente y a la instalación de procesos de calidad en la gestión clínica.

El autor de la ley, diputado Martín Cesino, en los fundamentos del proyecto, manifestó que “la seguridad del paciente es una importante preocupación de salud pública”. Aseguró que “esto implica profundizar en la implementación de sistemas de notificación centrando el análisis en lo que pasó y no en quién lo hizo; implementando medidas de mejora que involucren a pacientes y al personal de salud”.

Además, la Cámara de Representantes instituyó una campaña de educación y difusión sobre la inconveniencia de la automedicación para la salud humana, el peligro real de las contraindicaciones y la adecuada conservación de los medicamentos en los hogares.  La automedicación consiste en el uso de medicamentos por iniciativa propia sin intervención de un profesional médico en el diagnóstico, la prescripción o la supervisión del tratamiento.

En la misma sesión se aprobó una ley para que se incorpore al diseño curricular educativo la “creatividad espacial”, de forma sistemática y transversal en los niveles inicial, primario y secundario de los establecimientos educativos públicos de la provincia.

Según el texto de la norma, la finalidad es otorgar una herramienta lúdico-didáctica a los educandos para desarrollar su creatividad y estimular su pensamiento crítico en relación con el mundo material y los objetos que lo conforman.

El legislador Carlos Rovira, autor de la ley, en los fundamentos del proyecto consideró que se trata de “una herramienta abierta que quiere acercar la arquitectura desde las nuevas estrategias pedagógicas de enseñanza significativa y trabajo por proyectos”.

Dijo que “representa una oportunidad para introducir el trabajo cooperativo a la hora de dar respuesta a la realidad que nos rodea, y permite trabajar en equipo para transformar los espacios, ya sean las aulas, los patios, los caminos escolares o el entorno urbano en general”.

Se instituyó el 21 de marzo de cada año como día provincial de sensibilización sobre el Síndrome de Down, el 9 de septiembre de cada año para recordar a Juan Yaparí como figura fundamental de la historia de la cultura misionera; y se estableció espacios libres de humo en las áreas naturales protegidas, para preservar y mejorar la calidad del aire y el agua, prevenir incendios forestales y promover hábitos saludables.

 

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