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Copa de la Liga | El blooper del arquero Gonzalo Marinelli en el gol de Marcos Rojo y el golazo de Fabra en la victoria de Boca ante Tigre

Al guardameta del Matador se le escapó la pelota en el 1-0 y luego el colombiano sacó un misil para el segundo. Boca, luego de un campeonato irregular desde lo futbolístico, se coronó como el mejor equipo del futbol argentino.

Fue en la última jugada del primer tiempo cuando Boca Juniors rompió el cero en la final de la Copa de la Liga que disputa contra Tigre en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El Xeneize ya había avisado en la pelota parada y ganado varios envíos aéreos aunque sin efectividad. Y Marcos Rojo les sacó ventaja a todos al minuto 48, a la salida de un tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa. Con la complicidad del arquero Gonzalo Marinelli, a quien se le escurrió la pelota de las manos, celebró el 1-0.

El tanto se registró en un momento trascendental del encuentro ya que los jugadores ya estaban pensando en irse al vestuario con el marcador en cero. La modificación en el score simbolizó un envión anímico importante para los de Sebastián Battaglia y un golpe a la moral relevante para los de Diego Martínez y particularmente para Marinelli, quien enseguida se lamentó por su error.

Como el guardameta de los de Victoria tiró un manotazo cuiando la pelota ya había cruzado la línea de gol, el árbitro dudó un instante antes de convalidar el tanto. Diego Bonfá, bien ubicado sobre el costado, levantó su bandera en señal de que el balón había entrado en la valla.

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Un rato antes, el mismo juez de línea había cobrado una posición adelantada a Dario Benedetto, a quien le ahogaron el grito de gol. Tras constatar la maniobra con el VAR (el encargado es Mauro Vigliano), finalmente Darío Herrera le dio la derecha al lineman y anuló lo que era el 1-0 parcial del Pipa al minuto 18.

En el momento más crítico del partido para Boca, cuando Tigre merodeaba hacía rato el arco defendido por Agustín Rossi y había desperdiciado tres situaciones claras para empatar, Frank Fabra encontró su carril libre, recibió pasando la mitad de la cancha, puso quinta y fijó la mirada en la valla de Marinelli.

Se llenó el empeine de cuero y clavó la pelota en el ángulo del primer palo, dejando sin opciones al golero rival. No por nada Juan Román Riquelme en la semana había declarado que “te puede meter un gol como el que le hizo a Vélez, seguro que va a estar entre los mejores laterales izquierdos de la historia del club”.

 

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