En múltiples ocasiones, especialistas aseveran que ducharse con agua fría en invierno tiene beneficios para la salud. Aunque cuesta mucho cerrar el agua caliente debido a las bajas temperaturas.
La española Elsa Pataky se refirió a ducharse con agua fría en invierno y explicó: “Llevo años haciendo la misma rutina por las mañanas y siempre empiezo con una ducha de agua fría”. La actriz y modelo, que brilla con luz propia a los 45 años, considera que ducharse con agua fría a diario es una pieza clave para su belleza y bienestar.
En ese sentido, los fieles a esta práctica aseguran sentirse mucho mejor desde que dejaron de utilizar el agua caliente. Enterate los detalles.
ACTIVA MENTE Y CUERPO
Cuando entramos en contacto con el agua fría, nuestro cuerpo se activa para poder regular la temperatura corporal, haciendo que liberemos la sensación de cansancio, nos sintamos despiertas y con más energía. La actividad mental y la lucidez se verán incrementadas y tendremos más capacidad de atención, aumentando también nuestra productividad.
ESTUDIOS AFIRMAN QUE FORTALECE EL SISTEMA INMUNE
Un estudio holandés afirmó que ducharse diariamente con agua fría reduce en torno a un 30% las probabilidades de ponerse enfermo. El agua fría provoca que nuestro cuerpo libere una mayor cantidad de leucocitos y que esté más preparado para luchar contra infecciones u otras amenazas. Esto será especialmente beneficioso en invierno, al ser la época del año en la que somos más susceptibles de sufrir resfriados e infecciones.
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MEJORA LA PIEL
Las duchas de agua fría permiten preservar la elasticidad y la firmeza de nuestra piel. Además, según el experto en dermatología Joshua Zeichner, el mero hecho de prescindir del agua caliente proporciona beneficios a nuestra piel: “La exposición prolongada al agua, especialmente al agua caliente de la ducha, puede quitar de la piel los aceites esenciales, causando irritación y sequedad”.
MEJORA EL HUMOR Y AYUDA A COMBATIR EL ESTRÉS

El shock térmico que se produce cuando el cuerpo humano entra en contacto con el agua fría estimula la producción de noradrenalina en el cerebro, que se encarga de regular el humor, la concentración, la memoria y la capacidad para manejar el estrés. Incorporar este hábito a nuestra rutina nos ayudará a estar de buen humor y mejorará nuestra capacidad para gestionar las situaciones de estrés de nuestro día a día.
REDUCE LAS INFLAMACIONES
Al igual que cuando utilizamos hielo o gel frío para reducir ciertas inflamaciones y aliviar el dolor, las duchas de agua fría harán que las zonas inflamadas demanden menos cantidad de oxígeno y se reduzca la hinchazón. Esta práctica permitirá aliviar dolores musculares, articulares o de cabeza.
AYUDA A CONCILIAR EL SUEÑO
“Las que hemos tenido problemas para dormir alguna vez sabemos que un baño de agua caliente antes de acostarnos nos ayuda a conciliar el sueño. No obstante, ducharse con agua fría por las mañanas también ayuda a lidiar con el insomnio, ya que conseguiremos estar más activas durante el día y podremos relajarnos con mayor facilidad cuando llegue la noche”, expresó la española.
MANTIENE EL CABELLO SANO
Prescindir del agua caliente en nuestras duchas hará que el cabello se vea más sano y brillante. El agua fría ayuda a prevenir la caspa y la caída del cabello, le aporta más brillo y evita que se reseque.
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— misionesonline.net (@misionesonline) April 4, 2022

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