Este 6 de marzo la Iglesia Católica celebra el I domingo de Cuaresma. El Evangelio del día corresponde a la lectura de San Lucas 4, 1-13, pasaje que narra el momento en que Jesús es tentado en el desierto.
La “Cuaresma” es un periodo del tiempo litúrgico de cuarenta días que, comienza el Miércoles de Ceniza (2 de marzo de 2022) y finaliza el Domingo de Ramos (10 de abril de 2022). Estos 40 días simbolizan la prueba que hizo Jesús al permanecer este periodo en el desierto, justo antes de su misión pública. domingo de cuaresma
El escenario del desierto de Jesús, se asemeja bastante a la expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén. De este modo se comprende mejor el significado que tiene la prueba de los cuarenta días, con el fin de recrear, restaurar y redimir nuestra naturaleza humana. Que evocan las manos creadoras de Dios que se nos dio la vida. Hay que entender que no estamos en el desierto para morir, sino para fortalecernos y tomar conciencia de nosotros mismos. Es un tiempo de gracia, reparador y lleno de amor.
A continuación puede leer el Evangelio y la Homilía del Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile), Felipe Bacarreza Rodríguez:
Evangelio del día (San Lucas 4, 1-13)
Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»
Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.»
Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra;
y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.
Si, pues, me adoras, toda será tuya.»
Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»
Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden.
Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»
Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Miércoles de Ceniza | Carta Pastoral de Cuaresma 2022 : «¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!»






