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Análisis semanal: Dólar caliente, la historia de nunca acordar y una provincia a pleno

La economía argentina atraviesa las complicaciones propias de todos los eneros, pero esta vez con dificultades extraordinarias. La inflación y la corrida del dólar son los síntomas más visibles de profundos desajustes. El equilibrio de fuerzas en el Congreso, con una oposición dirimiendo su propia interna, solo viene a sumar incertidumbre.

El mundillo habitado por los analistas de la economía centró su mirada esta semana en la historia de nunca acordar con el FMI y en la disparada del dólar en sus versiones no oficiales.

En las cuevas de la City porteña, la cotización del dólar blue aumentó casi 10 pesos durante la semana pasada hasta llegar a los 219 pesos el viernes y el tipo de cambio financiero trepó hasta los 223 pesos. Fue la suba semanal más pronunciada desde junio pasado y empujó la brecha con el oficial hasta el 109%.

Los estudiosos de los mercados financieros atribuyen el alza de los tipos de cambio no regulados por el Estado a un cóctel de factores entre los que predomina el incremento en la cantidad de dinero circulante que llevó a una caída en la demanda de pesos.

El plan electoral “platita para la gente” en octubre y noviembre y las necesidades estacionales propias de diciembre, cuando las empresas y el Estado deben pagar aguinaldos además de  afrontar otros compromisos, provocaron una ola de pesos. Solo en diciembre creció 25% la cantidad de billetes de 1000 pesos en circulación.

Como es tradición, pasadas las primeras semanas de enero la demanda de pesos cayó, porque los aguinaldos ya se pagaron, las compras para las fiestas ya se concretaron, así como buena parte de los gastos de vacaciones.

En un contexto inflacionario y con tasas de interés que no ofrecen garantía de rentabilidad, el excedente de pesos se volcó a la moneda estadounidense (otro clásico argentino) y eso disparó al dólar en sus cotizaciones no oficiales.

La escasez de reservas combinada con la cercanía de nuevos vencimientos del crédito criminal que tomó el Gobierno de Mauricio Macri, viene a agregar una dosis de incertidumbre frente a la cual el dólar atesorado fuera de los bancos pareciera ser la única garantía de reserva de valor.

Al Central le queda la alternativa de esterilizar el excedente de pesos tomando nueva deuda a través de instrumentos como las Leliq, pero como ya viene abusando de ese mecanismo desde 2020 y no queda mucho margen para seguir aumentando la deuda en pesos sin correr riesgos. Por ejemplo, que los tenedores de esos documentos decidan no renovarlos cuando operen sus vencimientos.

Si esos pesos no son “aspirados” de alguna manera, irán irremediablemente al dólar blue y a los precios.  Según publicó el Banco Central en su Relevamiento de Expectativas de Mercado, las consultoras consultadas prevén que la inflación de superará incluso el 11% en los primeros tres meses del año, producto de subas del 3,7% estimadas tanto para enero como para febrero, y de un 4% previsto para marzo.

 

Guzmán en el ojo del huracán

Las dudas en torno a la posibilidad real de llegar a un acuerdo con el FMI vienen a sumar más incertidumbre a un contexto que de por sí es complejo.

El Gobierno de Alberto Fernández se enfrenta a la enorme tarea de lidiar con el error más grande que cometió Mauricio Macri en su gestión. Tal vez inspirado por alguna película de cine catástrofe el expresidente pensó que el mundo se terminaría antes de 2022, esa es la única explicación lógica al imposible calendario de pagos al que comprometió al país al tomar el crédito electoral que le otorgó el FMI.

Puesto en esa ingrata tarea, el Gobierno nacional dejó pasar 2021 por tratarse de un año electoral en el que no estaba dispuesto a cumplir con los requisitos de disciplina fiscal que siempre pretende imponer el FMI a sus deudores.

Pero ahora el calendario apremia, no hay dólares para pagar los próximos vencimientos: tiene un pago cercano a los 800 millones de dólares el viernes próximo, otro de más de 300 millones de dólares a comienzos de febrero y 3.200 millones a fines de marzo.

A pesar de los esfuerzos que hace el ministro de Economía Martín Guzmán por llevar tranquilidad respecto a un próximo acuerdo, el funcionario enfrenta cuestionamientos en todos los frentes y desde los sectores más duros del kirchnerismo ya proponen abiertamente la posibilidad de no acordar con el fondo y buscar que el acuerdo firmado por Macri sea declarado nulo.

El director del Banco Nación y presidente de Unidad Popular, Claudio Lozano, consideró que es tiempo de asumir que la negociación con el Fondo fracasó, que se deberían suspender los pagos a ese organismo para preservar las pocas reservas que quedan y que habría que recurrir a los tribunales internacionales “para denunciar como nulo el crédito stand by”.

En un misil teledirigido a Guzmán, Lozano cuestionó que durante el transcurso de la negociación el Gobierno haya pagado 6.500 millones de dólares al Fondo y haya subejecutado partidas durante todo el año pasado para mostrar buena voluntad en materia de disciplina fiscal y a pesar de ello el FMI no accedió a alargar plazos, bajar tasas ni eliminar los sobrecargos.

Lozano no es el único que entienden que habría que considerar nulo el acuerdo con el Fondo. Karina Patricio Ferreira Lima, abogada e investigadora de la Universidad de Leeds, dio a conocer la semana pasada un estudio en el cual considera que el crédito otorgado al gobierno Cambiemos por parte del FMI “violó los propósitos fundamentales del FMI según su Convenio Constitutivo, constituyendo un acto ultra vires (ajeno a sus facultades)” y por lo tanto debería ser considerado nulo.

La doctora en derecho puso el foco en el artículo 1 del acuerdo, el cual declara que la función del mismo es “asistir a países con problemas de balanza de pagos, tomar las precauciones para alcanzar ese equilibrio, recomendar las medidas para que los recursos que prestan no se desvíen hacia la fuga de capitales”.

En su informe, Ferreira Lima destaca que ese artículo no se cumplió y que al momento de firmarlo era previsible que no se cumpliera. “Se hizo una presunción de llegada de capitales del exterior por el impacto que iba a tener el acuerdo totalmente inadecuada”, considera en su informe y recuerda que en el informe de Evaluación Ex Post, realizado por una comisión del FMI y difundido semanas atrás, se reconoce esa situación.

También es posible que el Gobierno nacional esté aplicando la estrategia del “policía bueno y policía malo” enviando a Guzmán y al Canciller Santiago Cafiero a negociar por las buenas, mientras el presidente Alberto Fernández se encamina a una gira que lo llevará a reunirse con los primeros mandatarios de China y Rusia (los más recientes villanos a ojos de Occidente) y se suman voces a favor del no pago y judicialización del acuerdo con el Fondo.

Lo cierto es que la renegociación de dicho acuerdo está estancada. Guzmán busca acercar posiciones entre un FMI poco dispuesto a otorgar siquiera alguno de los beneficios que pide Argentina y la facción de la alianza gobernante que lidera Cristina Kirchner que no está dispuesta a asumir el costo político del ajuste que pretende el organismo de crédito.

Es que además de las cuestiones técnicas, Cristina entiende que se juega mucho de su capital político, más concretamente componentes principistas e ideológicos que son parte constitutiva del kirchnerismo y a los que la vice no parece dispuesta a renunciar.

El problema principal que enfrentará Argentina si no consigue acordar con el Fondo, al menos para obtener un waiver, es que caerá nuevamente en default y se le cerrarían las pocas ventanas de crédito que le quedan abiertas para financiar exportaciones o proyectos de infraestructura.

La posibilidad de China y Rusia como alternativas parece más una fantasía que una realidad puesto que ninguna de estas dos potencias parece dispuesta a brindar al país la asistencia financiera que necesita para afrontar sus compromisos.

 

Nuevo orden político

A la falta de acuerdo dentro de la alianza gobernante respecto al camino que se debería tomar para resolver el problema que Macri dejó al país, se suma la irresponsabilidad política de una oposición más interesada en resolver su propia interna que en colaborar para sacar al país del pantano en el que lo dejaron.

Con Macri desinflado por los pobres resultados de su gestión y sin otro liderazgo que lo reemplace, son muchos los que se anotan en la carrera presidencial dentro de Juntos por el Cambio. Todos diputan por capitalizar el descontento con un Gobierno nacional al que le tocó afrontar los rigores de la pandemia en medio de una crisis económica, que si bien viene de larga herencia, hizo poco por superar.

Para sentarse a debatir con el Gobierno para definir si dan su respaldo a la renegociación de la deuda, tal como pide el FMI, la oposición exige que Guzmán aporte precisiones que, todos saben, no está en condiciones de aportar. Así se evitan el difícil trance de hablar de un tema que les incomoda, después de todo la deuda fue tomada por el gobierno de Juntos por el Cambio.

El triunfo en las legislativas del año pasado le dio más poder a la oposición, lo que quedó en evidencia con el rechazo al proyecto de presupuesto 2022 y ahora conspira contra la posibilidad de avanzar en el tratamiento de cuestiones que el Gobierno considera centrales para recuperar la economía.

El Ejecutivo pretendía convocar a sesiones extraordinarias a partir del 24 de enero para tratar iniciativas económicas como la producción medicinal de cannabis y cáñamo industrial, las leyes de Hidrocarburos, Agroindustria, Automotriz, Electro movilidad y Compre Nacional, además de la necesaria reforma del Consejo de la Magistratura después del fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional la ley que rige desde 2006.

Pero la convocatoria se postergó, inicialmente hasta el 1 de febrero, porque la oposición pretende incluir en el temario proyectos cuya aprobación demandaría al país un costo fiscal que no está en condiciones de asumir, como bajas en Bienes Personales, Iva y retenciones a las exportaciones.

 

Cambios en la EBY

Los rumores que hablaban de un posible desplazamiento del director ejecutivo por Argentina de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) se hicieron realidad esta semana cuando quien ostenta ese cargo, Ignacio Barrios Arrechea, puso su renuncia a disposición (y por pedido) del Gobierno nacional.

Los nombres que suenan como posibles reemplazos Barrios Arrechea son los del exintendente y actual funcionario formoseño, Fernando de Vido, y el correntino Fabián Ríos, que actualmente está a cargo de la construcción del brazo Aña Cuá.

Aunque no se informaron los motivos para renunciar al hijo del exgobernador Ricardo “Cacho” Barrios Arrechea, fuentes del Frente de Todos mencionan una falta de compromiso del todavía titular de la EBY en la campaña del año pasado y cierta simpatía con el radicalismo, partido que llevó a la gobernación a su padre.

Todavía lamiéndose las heridas luego del estruendoso fracaso que cosecharon en Misiones, primero en las PASO y luego en las legislativas de noviembre, desde el kirchnerismo local señalan que el director de la EBY benefició con contratos a personas ligadas al diputado nacional de Juntos por el Cambio Martín Arjol.

Desde ese mismo sector, dejaron trascender que en un último intento por preservar algo de injerencia dentro de la EBY (además de su sueldo), Barrios Arrechea habría pedido continuar dentro del directorio de la Entidad, lo que fue juzgado como una falta de delicadeza.

Desde el Gobierno provincial tampoco hicieron mucho esfuerzo por sostener a Barrios Arrechea y se encargaron de dejar en claro que lo consideran un funcionario ineficiente que no hizo nada por la provincia.

A través del gobernador Oscar Herrera Ahuad, la Provincia aclaró que no le interesan los cargos sino que se cumplan las obras energéticas pendientes, ya que desde hace seis años Yacyretá no construye nada en Posadas (se refería a los cuatro años de gestión de Cambiemos y dos de Frente de Todos).

“Por segunda vez el Gobierno Nacional pone funcionarios en cargos clave que deberían haber facilitado las cosas para Misiones pero no lo hicieron. El primero fue Lanziani y ahora Nacho Barrios Arrechea. Ambos terminaron yéndose a los pocos meses de asumir por no cumplir con los misioneros ni con las obras pendientes para Misiones. En el nivel de seriedad donde se maneja el Frente Renovador eso sería imperdonable, ya que a nivel de gestión la renovación es muy exigente con los funcionarios propios y con los extraños. Los cargos son para trabajar por la gente, funcionario que no trabaja a su casa”, indicó una fuente que transita habitualmente los pasillos de La Rosadita.

 

Verano caliente

El verano trajo muy buenas noticias para el turismo y el comercio en general de Misiones que atraviesa por estos días un período de actividad record, con niveles de ventas que superan a los mejores que se hayan registrado incluso antes de la llegada de la pandemia. Pero el calor demasiado intenso hasta para los estándares subtropicales de Misiones, combinado con una sequía histórica elevó los riesgos de incendio, trajo problemas al agro y empujó la demanda de energía y agua a los niveles más altos de la historia.

El costado positivo de este verano pasa por el boom del turismo que puso a la economía a pleno en una amplia variedad de rubros. Especialmente el comercial, hotelero y gastronómico. Con el dólar blue rompiendo records todos los días, la plata de los brasileños y paraguayos rinde en Misiones mucho más que en sus países de origen y eso se siente en todas las ciudades de frontera.

Alimentos, indumentaria, combustibles, bebidas, calzados, gastronomía, alojamiento y hasta productos que siempre fueron más baratos afuera, como neumáticos y electrónica, ahora son más convenientes de este lado de la frontera, con el aliciente para los misioneros de poder comprar con reintegros de hasta 41% y en 12 cuotas sin intereses a través del programa Ahora Misiones en sus distintas versiones.

El movimiento será todavía mayor a fines de febrero y todo marzo, cuando se retomen las clases presenciales y se dispare la demanda de uniformes, útiles, calzados, indumentaria, alquileres y transporte, entre otros.

La generación de empleo no para de crecer en comercios, restaurantes, hoteles y desde febrero se espera  una fuerte reactivación de las obras públicas, principalmente viviendas, que acompañará el boom de las construcciones privadas que se registra desde finales de 2020.

Solo esta semana se inauguraron tres nuevos emprendimientos gastronómicos que generan empleo: la hamburguesería Green más top de Buenos Aires frente al Brete; la exclusiva casa de picadas y cervezas artesanales Pata Negra en Costa Sur, balneario que ya suma 19 locales gastronómicos y otro emprendimiento gastronómico en la costanera de Posadas, los cuales se suman a los doce nuevos locales que abrieron en 2021 entre Posadas y Puerto Iguazú.

 

Nuevas tecnologías

El auge del comercio y la gastronomía es posible en buena medida gracias a que la nueva ola de coronavirus que disparó la cantidad de contagios en todo el país prácticamente no afectó al sistema de salud de Misiones que conserva intacta su capacidad de respuesta, gracias a una inversión pública provincial que fue planificada y sostenida durante los últimos 18 años.

Por otra parte, Misiones se convirtió en los últimos años, de la mano de inversión y decisión política, en una territorio propicio para las startups, donde se hallan condiciones propicias para el desarrollo de proyectos de base tecnológica e innovación.

El Estado provincial viene apostando por el desarrollo de las nuevas tecnologías con proyectos como el desarrollo de una criptomoneda propia, los bonos verdes, la incorporación de la  robótica a la educación, la apuesta a nuevas formas de generación de energía limpia, el Silicon, la modernización de la Legislatura y la tecnología de punta utilizada en la salud pública que se brinda principalmente en el hospital Escuela.

Siguiendo esa tendencia, Posadas va camino a convertirse en una ciudad inteligente en los próximos dos años en base a la planificación de sus servicios, la convivencia de lo urbano con lo natural, el acceso al río, el transporte y la modernización.

 

Cuando el clima amenaza

Pero además de turistas el verano trajo una ola de calor que bate marcas no solo por lo alto de las temperaturas sino por la cantidad de días consecutivos en los que se superan los 40 grados de máxima.

Para agravar el panorama, el calor se combinó con una de las sequías más intensas y prolongadas de la historia que tiene en vilo a todo el arco productivo de la provincia.

El riesgo de incendio también se disparó y la irresponsabilidad de los idiotas que no acatan la prohibición de iniciar fuegos genera múltiples focos ígneos en distintos puntos de la provincia todos los días.

El accionar heroico de los bomberos y gestiones del Gobierno provincial que permitieron la llegada de recursos como aviones y helicópteros hidrantes resultaron fundamentales para preservar el invalorable recurso que tiene Misiones en sus bosques y para limitar los daños por fuego en cultivos.

Las altas temperaturas también pusieron a prueba al sistema eléctrico, que las últimas dos semanas viene enfrentando records históricos de demanda prácticamente todos los días. La infraestructura funciona al límite de su capacidad y se sostiene en gran medida gracias a los esfuerzos del personal técnico de Energía de Misiones y de las cooperativas.

 

Agenda apretada

La temporada de verano se completa con una seguidilla de reuniones y gestiones del Gobierno provincial que prácticamente se instaló por varios días en Buenos Aires para discutir y conseguir recursos y beneficios para Misiones que habían sido perdidos cuando los diputados de Juntos por el Cambio votaron en contra del Presupuesto 2022, que incluía una delegación de facultades para que el Ejecutivo nacional convirtiera a Misiones en zona especial aduanera y obras por más de 100 mil millones de pesos.

Media docena de ministros nacionales recibieron carpetas, expedientes y documentos con pedidos de obras y fondos para traer a Misiones y todos dieron respuestas alentadoras.

Misiones hizo valer su posición estratégica, su independencia para conseguir beneficios a pesar de tener una minoría en el Congreso, pero a través de la unión con otras provincias logró un poder de negociación que la ubica como árbitro de un Congreso dividido.

El Frente Renovador se afirma en la independencia de los dos espacios políticos mayoritarios a escala nacional y prioriza la defensa de los intereses de los misioneros. A través de la coherencia en sus reclamos y de una postura propositiva, se va granjeando el respeto de los espacios políticos de mayor envergadura.

 

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