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Reflexión del Centro Familiar Cristiano Eldorado: «4 claves para generar confianza»

La confianza es importante, ya que así nos podremos desarrollar de manera sana. La mayoría de los problemas de carácter en las personas tienen que ver con problemas de confianza. Dios nos quiere poner en un lugar seguro, y como consecuencia de esto, podremos desarrollarnos con los dones, talentos y capacidades que Él puso en nosotros, veamos lo que nos dice la Palabra de Dios.

La confianza es la necesidad humana más básica, se genera desde temprana edad. Está muy relacionada a la capacidad del entorno para suplir las necesidades de la persona. Cuando lo que necesitamos no se encuentra en el entorno, no podemos satisfacer nuestra necesidad.

La confianza es importante, ya que así nos podremos desarrollar de manera sana. La mayoría de los problemas de carácter en las personas tienen que ver con problemas de confianza. Dios nos quiere poner en un lugar seguro, y como consecuencia de esto, podremos desarrollarnos con los dones, talentos y capacidades que Él puso en nosotros, y por ende poder cumplir el propósito para el cual vinimos a esta tierra.

Mientras más conocemos a la persona del Espíritu Santo, se genera una relación íntima, y en función de esta relación se va a desarrollar la confianza. En el momento en que confiamos, vamos a poder desarrollar otras áreas de nuestra vida, confiando en que Dios tiene el control de todas las cosas.

1- Mantener la palabra

Cuando se hace una promesa es para cumplirla, sino no la hagas. No valen las excusas, la gente ha de saber que cuando se dice algo, va a cumplirse. Este asunto va desde aspectos más trascendentales, como un proyecto a largo plazo, a asuntos tan livianos como quedar a una determinada hora por una reunión. La palabra que nosotros empeñamos, tiene que tener valor.

«Pues Jesucristo, el Hijo de Dios, no titubea entre el «sí» y el «no». Él es aquel de quien Silas, Timoteo y yo les predicamos, y siendo el «sí» definitivo de Dios, él siempre hace lo que dice» 2 Corintios 19:1 NTV.

Cuando no tomamos en cuenta nuestra palabra empeñada, podemos herir a las personas que nos rodean.

Hay padres que no cumplen lo prometido; y tienen conductas erráticas; las cuales vuelven al niño desconfiado y temeroso. Parte de las disciplinas y las rutinas no se cumplen; así mismo pasa con los límites y el niño se confunde, y no sabe que pensar. – ¿Será que mi papá viene a comer hoy? ¿Ordeno o no mi pieza? – ¿Será que mi mamá se acordó de los libros que necesito? ¿Será que me va a comprar?

Todos estos interrogantes disminuyen la confianza del niño; elemento que es fundamental y esencial del amor y la tranquilidad que debe existir en una relación sana y estable.

«También han oído que se dijo a sus antepasados: No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor. Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;

Cuando ustedes digan sí, que sea realmente sí; y, cuando digan no, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno» Mateo 5:33-34 y 37 NVI.

Es muy importante lo que decimos, el poder que hay en nuestra boca y también las cosas que hacemos.

Otro peligro para la confianza es la separación de los padres; esto pone al niño en una situación difícil donde sienten dividida su lealtad y lesionada su confianza; en una separación las mentiras y los reproches hacen que se dude de la veracidad de lo que escucha y vive; esto hace en el niño un daño que muchas veces es difícil reparar. Si te fallan tus padres cualquiera te puede fallar.

«Es mejor no decir nada que hacer promesas y no cumplirlas» Eclesiastés 5:5-7 NTV.

A medida que los niños crecen necesitan mensajes claros de afecto acompañados de hechos que respalden ese afecto. Un ambiente de seguridad y confianza es aquel donde los hijos no son juzgados constantemente; si no al contrario, son escuchados y se practica una disciplina protectora y no persecutoria.

2- Decir la verdad

A todos nos gusta demostrar al exterior que somos sinceros, pero también hemos de serlo interiormente. Cuando las cosas van bien es muy sencillo, pero cuando algo se tuerce también hemos de asumir la realidad y contarla, aunque pueda resultar difícil o embarazoso. Hemos de darnos cuenta de que la perfección no existe y todos podemos cometer errores.

La mentira traiciona todo tipo de confianza, y esta es una de las armas predilectas del enemigo para romper vínculos entre las personas.

La Biblia condena fuertemente la mentira, Jesús dice que los mentirosos son hijos de Satanás, quien es el padre de las mentiras. En otras palabras, el que miente con propósito escoge asociarse con ese mundo, los mentirosos no tendrán parte en el reino de Dios.

«Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres» Juan 8:32 NTV.

Ame la verdad y aborrezca la mentira. Cuando una persona piensa, habla y vive la verdad, tiene pegada la justicia a su vida.

3- Ser transparente

La mejor forma de parecer claro y transparente es, serlo. La manipulación o el mostrarnos de una forma en la cual no somos, a corto plazo puede ser beneficiosa, pero con el paso del tiempo acaba por ser dañino, a la larga todo termina saliendo a luz. En cambio, la autenticidad (con sus cosas buenas y malas) genera mucha más confianza porque no dará lugar a dobles lecturas o interpretaciones.

Confiar en alguien y decírselo es la mejor forma de crear un vínculo y que la otra persona también lo haga contigo. Cuando hay máscaras de por medio, nunca se verá realmente lo que hay detrás.

«Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. Todo lo que hayan dicho en la oscuridad se oirá a plena luz, y todo lo que hayan susurrado a puerta cerrada, ¡se gritará desde los techos para que todo el mundo lo oiga!» Lucas 12:2-3 NTV.

4- Dar sin condiciones

Cuando vos das será más sencillo recibir, pero nunca teniendo en mente que así se obtendrá algo a cambio. Las intenciones al dar son pesadas delante de Dios, Él lo examina todo.

«La gente puede considerarse en lo correcto según su propia opinión, pero el Señor examina el corazón». Al Señor le agrada más cuando hacemos lo que es correcto y justo que cuando le ofrecemos sacrificios. Proverbios 21: 2-3 NTV.

Para ser personas confiables primero debemos tener confianza, debemos confiar para obtener esas características en nosotros. La palabra de Dios dice: yo soy Jehová y no cambio. Si nuestra confianza esta puesta en algo que cambia, estamos condicionados a cambiar. Cuando tengamos relación con el Padre, vamos a tener confianza plena, para poder desarrollarnos de manera plena.

Dios quiere relacionarse con nosotros para transformar nuestro corazón, y como consecuencia de esta relación, que seamos personas de confianza y seamos representantes de alguien digno de confianza.

Que Dios te bendiga, te guarde de todo mal y tengas una semana de completa victoria!

Pastor Jorge Libutzki

Centro Familiar Cristiano Eldorado

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