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Arturo Umberto Illia, Misiones y su visión federal

En una de sus fotos emblemáticas, se lo ve a Arturo Umberto Illia con un mate en la mano. La imagen tiene fecha y lugar exactos: Misiones, 1 de enero de 1962. Quien gobernara la Argentina entre 1963 y 1966, pasó ese fin de año en tierras misioneras.

 

Ese 1962 sería clave en su trayectoria, el 18 de marzo, fue electo gobernador de la provincia de Córdoba, y se convirtió así, en el primer político de la historia argentina que derrotaba al peronismo en elecciones libres.

 

Los militares supusieron que esta apertura cívica había ido demasiado lejos, por lo que diez días después de los comicios, ejecutaron un golpe de Estado que derrocó al Presidente Arturo Frondizi. No fue casual que su reemplazante, José María Guido, haya sido obligado por los uniformados a declarar nulo ese proceso electoral.

 

La figura de Illia, sin embargo, logró adquirir proyección nacional al punto de encabezar la fórmula presidencial que, vencedora en 1963, lo llevaría a la Casa Rosada.

 

Junto a Illia, asumió Mario Nicolás Losada como Gobernador de Misiones quien fue apoyado permanentemente desde la Casa de Gobierno, aunque justo es decir que Arturo Illia nunca condicionó una obra pública nacional al apoyo político del intendente o del gobernador de turno.

 

Dos años y ocho meses duró la gestión de quien alguna vez recibió el mote de tortuga. A pesar del corto período, los resultados económicos fueron sorprendentes. El aumento del PBI fue del 10,3% en 1964, del 9,1% en 1965, y del 4,7% en los primeros seis meses de 1966. La industria creció 18,9% en 1964 y 13,8% en 1965; el sector agropecuario lo hizo al 7% y al 5,9%.

 

El gasto público disminuyó en relación al PBI, y el déficit del presupuesto se redujo de $4.054,1 millones en 1963, a $2.778,9 millones en 1965. Al mismo tiempo, la partida destinada a educación alcanzó el 24% del presupuesto nacional, la más alta de la historia, y un Plan Nacional de Alfabetización alcanzó a 350 mil alumnos de 18 a 85 años.

 

En 1964, ante la dificultad para colocar en los mercados internacionales una cosecha excepcional de trigo, Illia decidió vender varios millones de toneladas a China Popular, aún gobernada por Mao Tse Tung. La Argentina, se convertía en el primer país de occidente en comercializar con China, un mercado que hoy es codiciado por el mundo entero. Recién seis años más tarde, el presidente norteamericano Richard Nixon viajaba a China con el mismo fin. La operación de venta fue un éxito, con pago en libras esterlinas al contado, a través del Banco de Londres en Hong Kong, que actuó como agente financiero chino.

 

Illia sabía que el futuro estaba en Asia, y junto a su colega trasandino Eduardo Frei avanzó en la creación de una Federación Argentino Chilena con capital en la ciudad de Córdoba, para que sendos países pudiesen comercializar sus productos a través de los dos océanos. Se adelantaba así en dos décadas a lo que luego sería el proceso de integración regional.

 

Meses antes de la Conferencia Internacional de Comercio y Desarrollo de Ginebra de 1964, por sugerencia de Illia, se reunieron en Alta Gracia, Córdoba, 77 países con las mismas inquietudes y perspectivas. La idea, que en definitiva se acordó, fue la de realizar una presentación conjunta frente a los países industrializados. Se consensuó una posición única y así nació el G-77.

 

Durante su presidencia, se logró el mayor triunfo diplomático sobre Malvinas. La resolución 2065 de la ONU, aprobada el 16 de diciembre de 1965, instaba a los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido a negociar sin demoras la soberanía de las islas.

 

Por primera vez en muchos años se redujo la deuda externa, de US$ 3.390 a US$ 2.650 millones. Luego, habría de crecer sin interrupción hasta la fecha.

Arturo Umberto Illia

Bajo su mandato, se sancionó la Ley del Salario Mínimo Vital y Móvil. En 1965, la tasa de desempleo se ubicó en el 4,4% y la participación del sector asalariado en el PBI pasó del 36% en 1963, al 41% a junio de 1966.

 

Cumpliendo la promesa de campaña electoral, Illia anuló los contratos petroleros firmados por decreto en la presidencia de Arturo Frondizi. Lo hizo por irregularidades jurídicas, pero también por motivos económicos: el metro cúbico de petróleo de igual calidad importado desde Rusia costaba por entonces US$ 13,02 puesto en el puerto de Buenos Aires, mientras que, por los contratos de Frondizi, las empresas concesionarias recibían del gobierno US$ 15,20 por el petróleo argentino colocado en el mismo puerto. Sin los contratos, la producción petrolera siguió creciendo bajo una YPF bien administrada.

 

En Misiones, Losada también mostró logros positivos. La superficie cultivada de yerba mate llegó al límite de las 130.000 hectáreas con un 50% de plantas nuevas en 1965.

 

El gobernador supo decir por entonces que “cada emigrante del campo a la ciudad es un brazo que se pierde y una boca que se gana”.

Arturo Umberto Illia

Durante su gestión se puso en valor el proyecto de contar con una emisora de radio y de televisión. Así nace LT 17 Radio Provincia, con el objetivo de “ser un instrumento al servicio de la formación del hombre misionero en un contexto local, nacional y regional”.

 

Nada de esto alcanzó. El 28 de junio de 1966, un golpe de Estado desalojó a Illia de la casa de Gobierno.

 

A quienes fueron a derrocarlo les dijo que no representaban a las Fuerzas Armadas, y que eran “salteadores nocturnos que, como los bandidos, aparecen de madrugada para tomar la Casa de Gobierno”. De forma premonitoria les anticipó: “Sus hijos se avergonzarán de lo que están haciendo; y mañana los señalarán por haber producido horas tristes en el país”.

 

Años más tarde, la mayoría de los que participaron en el golpe expresaron públicamente su arrepentimiento. Losada, por su parte, fue destituido y encarcelado por negarse a dejar el cargo.

 

Ya desde el llano, Arturo Illia visitaría más de una vez la provincia de Misiones. Por ejemplo, se acercó al despacho del intendente de Campo Ramón, Héctor Horacio Dalmau, en marzo de 1975.

 

Otra recorrida clave, fue en 1982, tras la guerra de Malvinas, cuando participó en Oberá, del primer acto de campaña de la fórmula Raúl Alfonsín – Víctor Martínez.

 

En una de las tantas charlas que mantuve con Arturo Illia, me relató sus impresiones de aquél momento: “Lanzar la campaña en Oberá fue una jugada fuerte. Muchos amigos radicales me consultaron previamente si creía oportuno esta presentación en un sitio que quizá no lograba gran convocatoria. Mi respuesta fue que el pueblo misionero sabría estar a la altura de las circunstancias. El olfato político no falló porque ese día la concurrencia fue multitudinaria”.

Arturo Umberto Illia

Por: Agustín Barletti: Escritor, periodista y doctor en Derecho Constitucional. Autor de la novela histórica “Salteadores Nocturnos” sobre la vida de Arturo Illia.

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