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Grave: más de 142 atropellamientos de mamíferos de la fauna misionera ya se registraron en rutas de áreas protegidas este año

Esta alarmante noticia de atropellamientos fue confirmada por la Red Argentina de Monitoreo de Fauna Atropellada. Quienes tengan la posibilidad de salir de viaje, deber estar atentos y respetar los límites de velocidad máxima al transitar dentro de áreas protegidas, que ronda entre 40 a 60 Km/hora.

«En vísperas de un fin de semana largo y con proyección de movilidad en todas las localidades de Misiones, hagamos cumplir ese compromiso para no lamentar más atropellamientos de mamíferos en rutas de áreas protegidas”, advirtieron desde el Proyecto Yaguareté.

 

La Fundación Vida Silvestre Argentina también en su último informe -difundido en julio-, estimó que son más de 5 mil muertes al año por atropellamiento de fauna silvestre en las rutas misioneras.

 

“En lo que va del año ya registramos 142 atropellamientos de mamíferos en Misiones en el monitoreo: 23 zorros, cinco ocelotes, dos tiricas, un margay, tres yaguarundis, dos pumas, cinco coatíes y cuatro osos meleros, entre otros. Estos son sólo los datos registrados, lamentablemente la cantidad real de animales atropellados es mayor”, remarcaron investigadores del Proyecto Yaguareté, del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA) en Puerto Iguazú.

 

En conjunto con el Instituto de biología Subtropical (IBS) llevan adelante acciones de investigación y conservación del yaguareté en dos de las tres regiones donde se distribuye la especie en Argentina: el Bosque Atlántico de Misiones y el Bosque Chaqueño semiárido de Formosa, Chaco y Santiago del Estero.

 

 

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El atropellamiento es una de las principales amenazas para la conservación de muchas especies en Argentina y un riesgo para la seguridad vial, entre ellas, el Yaguareté – emblemática especie en peligro de extinción- y sus presas, lo que aumenta el riesgo de conservación de su hábitat.

 

Pero hay algo que todos podemos hacer para disminuir los atropellamientos: conducir con precaución y respetar las velocidades máximas permitidas en zonas de áreas naturales protegidas. “Tengamos especial precaución al cruzar por áreas protegidas y denunciemos a quienes no cumplen con las normas establecidas”, señalaron desde el Proyecto Yaguareté.

 

“En vísperas de un fin de semana largo y con hoteles casi completos en todas las localidades de Misiones, esperamos que ese compromiso se cumpla para no lamentar más atropellos a nuestra fauna nativa”, remarcaron.

 

Entre todos podemos ser parte de una red de educación ambiental y hacer visible el impacto de las rutas sobre la fauna nativa.

 

Más de 5 mil muertes de animales silvestres por año

En una reciente capacitación para periodistas, organizadas por la Fundación Vida Silvestre Argentina, detallaron el último informe realizado que confirma que “sólo en Misiones, se estima que más de 5.000 animales mueren al año en rutas que atraviesan áreas naturales protegidas”, sin incluir en este registro a las aves que habitan en las áreas naturales protegidas del Bosque Atlántico.

 

Es así que la muerte de animales silvestres en rutas y caminos por conductores que no respetan los límites de velocidad dentro de áreas naturales protegidas representa una seria amenaza para la fauna en todo el territorio nacional, y es un llamado de atención a los turistas que este fin de semana largo comenzarán a desplazarse  a destinos de naturaleza, donde Misiones es una de las provincias elegidas.

 

“Quienes tengan la posibilidad de salir de viaje durante este feriado largo, respeten  la velocidad máxima al transitar dentro áreas protegidas es de 60 Km/h”, recuerdan de Vida Silvestre.

 

Las rutas son un elemento importante en el desarrollo socioeconómico del país: contribuye a la economía local y regional, facilita el turismo, fomenta el comercio y mejora la calidad de vida de los habitantes.

 

Pero, si no se hace un correcto uso de la infraestructura vial en áreas protegidas, se generan impactos negativos en los ecosistemas naturales que los rodean, además de poner en riesgo la vida de personas.

 

La fragmentación del hábitat sucede cuando un ambiente natural es transformado de manera tal que queda dividido en fragmentos o “parches” aislados entre sí. Es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad y puede conducir a algunas especies a la extinción.

 

Las rutas generan fragmentación de hábitat, y obligan a la fauna silvestre a cruzarlas ya sea en busca de agua, alimento, pareja, refugio o simplemente trasladarse de un fragmento a otro.

 

Es por esa razón que hay ciertos tramos en las rutas en donde la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora. Estos tramos están en áreas de selva que son esenciales para conservar la diversidad natural y cultural, y brindar bienes y servicios ambientales que son imprescindibles para la sociedad.

 

“Las épocas altas de turismo son, para quienes tienen la posibilidad de viajar, momentos de mucho tránsito en las rutas y en donde los atropellamientos de fauna se incrementan. Es por ello recordar la necesidad de respetar los límites de velocidad”, asegura Lucía Lazzari, coordinadora de paisajes terrestres de Fundación Vida Silvestre Argentina.

 

“Esta problemática tiene un impacto sobre la fauna en general, pero afecta en mayor medida a los grandes depredadores, como el yaguareté, no sólo porque son víctimas directas de atropellamientos sino por la enorme pérdida de otros animales más pequeños que son sus presas”, agregó.

 

Frente a esta situación, desde la Fundación Vida Silvestre Argentina trabajaron en la instalación de carteles sobre la Ruta Nacional N°12 – elegida por lo transitada que es, su visibilidad, y casos emblemáticos de atropellamientos – bajo el lema: “Atropellarlos es extinguirlos. Cuidemos nuestra fauna. Respetemos los límites de velocidad”.

 

“En Misiones trabajamos hace varios años sobre esta problemática y con diversas acciones, pero es fundamental que las personas tomen conciencia y respeten las velocidades máximas que están establecidas y señalizadas, pensadas para poder reaccionar a tiempo ante el cruce inesperado de un animal. Estos límites de velocidad no sólo están determinados para evitar atropellamientos de fauna, sino que también para cuidar a las personas que circulan por la ruta”, concluyó Lazzari.

 

“Atropellarlos es extinguirlos. Cuidemos nuestra fauna. Respetemos los límites de velocidad”

 

 

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

 

 

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