El expediente se remite al 31 de marzo de 2017, Carlos Alberto Amarilla de 62 años fue asesinado de un balazo en la cabeza y por el hecho, el principal y único sospechoso, Fernando Pensotti (23), está siendo juzgado en debate oral y público por el Tribunal Penal Dos de Posadas.
asesinato del taxista
Esta mañana, se llevó a cabo la segunda audiencia del debate oral y público que ventila el expediente por el homicidio del taxista Carlos Alberto Amarilla. En la jornada de ayer, el único imputado que tiene la causa, Fernando Pensotti, se abstuvo de declarar.
Los hechos se remiten al pasado 31 de marzo del año 2017, esa noche la víctima, de profesión taxista, subió a dos pasajeros en la terminal de Posadas, ubicada sobre la Avenida Santa Catalina, sin saber que ese sería su último viaje. Fernando Pensotti y, en ese entonces un menor de 17 años, fueron los dos jóvenes a los que Amarilla transportó desde la citada terminal de ómnibus hacia el barrio Giovinazzo, también de la capital misionera.
Alrededor de las 22 horas de esa misma noche, un policía que se encontraba haciendo adicional en la usina de EMSA en el barrio Giovinazzo del sur posadeño, halló el cuerpo sin vida del hombre dentro de su taxi Fiat Uno.

Las primeras pesquisas determinaron que Amarilla presentaba un orificio de proyectil en la parte superior occipital, sin orifico de salida. El personal de la Policía Científica consideró que Amarilla recibió el tiro, efectuado por alguien que viajaba en el asiento trasero, ese era Fernando Pensotti.
Al momento del homicidio, no se encontraron armas de fuego dentro del rodado. Al otro día, el arma homicida, una pistola bersa calibre 22 larga, fue hallada en un descampado de la zona.
Detenidos
A las pocas horas del crimen, un adolescente y, Ariel P. fueron detenidos por la Policía de Misiones, tras varios allanamientos. El principal sospechoso de haber ejecutado al taxista en ese entonces se encontraba prófugo de la justicia, situación en la cual permaneció por aproximadamente un mes.
asesinato del taxista
Los uniformados, a través de la Comisaria 11ª y División Investigaciones UR-X, siguieron minuciosamente los pasos de Pensotti durante un largo tiempo entre Posadas, Garupá y Oberá. Finalmente, el imputado fue detenido el 7 de mayo del 2017, en inmediaciones a la Saladita de Garupá.
Los detectives montaron vigilancia y detuvieron al joven a quien venían siguiéndole los pasos por varios días en la Localidad de Garupá, donde presuntamente buscaba una “changa” en el seno de un grupo de personas presumiblemente ligadas al hampa. Según se conoció, Pensotti le habría dicho a la policía al momento de su detención “Soy yo, estoy cansado de andar huyendo”.

Como se expresó anteriormente, la Justicia ya tenía preso a un adolescente en ese entonces de 17 años, que admitió haber estado en el auto Fiat Uno durante el “atraco fallido” que le costó la vida al trabajador del volante de un tiro en la nuca. Ese jovencito apuntó a Pensotti como autor material del homicidio.
El tercer sospechoso que tenia la causa, Ariel P., fue excarcelado por falta de mérito y, el menor de edad fue declarado inimputable.
Primera jornada del juicio oral y público
En la jornada de ayer, el imputado llego hasta el Tribunal Penal Dos, ubicado en calle San Martín 1432 del microcentro posadeño, escoltado por efectivos del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), a la espera del comienzo del juicio liderado por un tribunal, integrado por los Magistrados Carlos Giménez -presidente-, Gregorio Busse y César Yaya.
Por el lado de Fernando Pensotti, el defensor oficial Miguel Ángel Varela se hizo presente en el debate, acompañado por el secretario judicial, Walter Bogado. Mientras que del otro lado de la cancha, el Ministerio Público Fiscal está representado por Adriana Herbociani, titular de la Fiscalía de Instrucción Tres, quien también intervino en la investigación de la causa.
El imputado de abstuvo de declarar y tras ello, el Tribunal dio inicio a la etapa de testimoniales. En la primera jornada declararon diez testigos, entre peritos y policías. En la víspera, cinco testigos realizaron su declaración testimonial ante los Magistrados, mientras que cuatro no se presentaron, y por ello, mañana van a comparecer por la fuerza pública.
Fernando Pensotti, llegó a etapa de debate imputado por el delito de homicidio agravado por alevosía, con criminis causa, uso de arma de fuego y con la participación de un menor de edad pero, su defensa trataría de lograr un rotundo cambio de carátula, homicidio en ocasión de robo.
El primer delito prevé una pena de prisión perpetua, mientras que el homicidio en ocasión de robo contempla una escala de entre 10 a 25 años de prisión efectiva.
Al momento de su declaración indagatoria en la etapa de instrucción, Pensotti había afirmado que el disparo se habría efectuado en el marco de un forcejeo con el taxista, tras un intento de robo. Pero ese testimonio fue perdiendo fuerza debido al estado en el que se encontraba la víctima al ser hallado sin vida.
La primera en declarar en la jornada pasada del debate fue la médica Beatriz Alegre, quien estuvo presente en la escena del crimen y afirmó que el cuerpo de Amarilla no presentaba signos de violencia. Ello se contradice en absoluto con la hipótesis de un robo.
Luego, fue el turno de Walter Erickson, quien en aquel entonces era oficial de servicio en la Comisaría Decimoprimera y recordó que al arriba al lugar, tras un llamado al Centro Integral de Operaciones (CIO 911), se topó con el auto en marcha, las luces encendidas, el cuerpo del taxista caído sobre el asiento del acompañante y, el vehículo en perfectas condiciones.

El testigo del procedimiento, Mario Franco, afirmó lo dicho anteriormente por el oficial de la policía, pero agregó que en la guantera se había hallado una billetera con $200 o $300.
Los próximos tres testigos, se refirieron al arma incautada. Dos policías que participaron de su hallazgo, Gabriela Farías y Susana Ferreyra, recordaron que el arma bersa calibre 22 larga, fue hallada en un descampado próximo a la escena del crimen. La misma se encontraba semienterrada, pero visible.
En ese sentido, el perito Juan Carlos Vázquez, manifestó que el arma incautada se encontraba apta para el disparo y que indudablemente la bala había salido de esa pistola.
En último lugar, el médico forense, Antonio Galuppo, afirmó que la herida que acabó con la vida de Amarilla fue tan grave que la víctima se habría quedado sin signos vitales en cuestión de minutos.
“No sueltes la sopa porque vas a pagar los platos rotos”
En la segunda jornada del juicio oral y público llevado a cabo en el Tribunal Penal Dos de Posadas, se presentaron cinco testigos a prestar declaración testimonial ante los Magistrados, mientras que otros cuatro no asistieron a pesar de haber sido notificados y es por ello que mañana van a comparecer por la fuerza pública.

El primero de ellos, es uno de los testigos principales que tiene el caso, Ángel Antonio Cristaldo. El hombre de 40 años, integrante de la Policía de Misiones, se encontraba haciendo adicional aquella noche en la usina de EMSA en el barrio Giovinazzo del sur posadeño.
“Estaba de adicional a 30 metros del lugar, diviso una luz alta que me llama la atención y era un auto detenido. Me acerco y veo a una persona caída del lado del acompañante”. Inmediatamente, el hombre realiza un llamado al 911 informando lo sucedido.
“En ese lugar hay dos plantas transformadoras de EMSA, no hay viviendas y donde estaba el vehículo es oscuro. El auto estaba en marcha, con las luces y el aire prendidos y con la radio fuerte, escuchando un partido de fútbol.

Terminó su declaración recordando que el auto estaba aparentemente ordenado, “sin nada revuelto”.
La segunda en sentarse frente al Tribunal fue Noemí Salinas, vecina del barrio donde Pensotti residía. “Soy vecina de la mama de Wilson, no sé porque me citaron, estuve en el allanamiento nada más”, comenzó diciendo.
Ese nombre en cuestión, Wilson, habitaba en la misma vivienda que el imputado y aquella noche, Pensotti le habría confesado el crimen del taxista. La Policía de Misiones, con la orden de un juez, allanó el domicilio en cuestión e incautaron armas tumberas. “Las armas tumberas estaban debajo de un colchón”. A partir de allí, la mujer afirmaba no saber más nada.
La fiscal del caso, Adriana Herbociani, notó ciertas contradicciones en las declaraciones con respecto a las realizadas en la etapa de instrucción. Según data en el expediente, la mujer habría declarado en aquella oportunidad que “Una señora Sara me dijo que Wilson y un compañero le habían disparado a un taxista. Con el ruido de los perros salí a mirar… Eran entre las nueve y media o diez de la noche”.
“Decían que el asesino del taxista era un tal Pensotti, pero no le conozco la cara. Yo solo salí a chismosear ese día”.
La siguiente testimonial fue la de Ana María Sanabria, esposa de Wilson, quien comenzó expresando “Temo por mi vida”.
Se sentía un gran nerviosismo por parte de la testigo y debido a ello, el imputado solicitó a los señores jueces autorización para salir de la sala de debate para así no “intimidarla” y que la mujer pudiera expresarse. Con su abogado defensor de acuerdo, el imputado fue esposado y llevado a la sala lindante.
Ya sin la presencia del joven, la mujer dio su testimonio. “Ese día de lo sucedido mi esposo me dijo que Pensotti metió la pata esa noche”. La persona más cercana a Pensotti era Wilson, su compañero de trabajo y con quien residía en los últimos tiempos.

Dejó en claro que no vivía junto a su pareja, pero que casi todas las noches lo visitaba. “En el transcurso de la noche tomando tereré con mi marido, escuche que discutían con Pensotti. Cuando Fernando escucho que Wilson me estaba contando él le dijo ´para que soltas la sopa, pobre ella si llega a abrir la boca´”.
La mujer se sintió amenazada por el imputado en aquella oportunidad y volvió a repetir la frase que Pensotti le expresó “Me dijo que no suelte la sopa porque yo iba a pagar los platos rotos”.
Wilson se entregó a la Policía de Misiones a las pocas horas de haber salido a la luz el asesinato del taxista Amarilla, mientras que Fernando Pensotti se encontraba prófugo de la justicia. “Cuando le visite a mi marido en el penal me contó todo, que Pensotti forcejeó con el hombre y se le escapó el tiro”.
La mujer aclaró en sede policial que la intención de los jóvenes era robarle al taxista. “Nadie me explicó que me podía abstener de declarar, la policía me dijo que diga todo o me llevaba presa”.
Sanabria concluyó su declaración diciendo que aquella noche, escuchó a Pensotti alistando sus cosas, muy nervioso y que desde allí no supo más nada de su paradero. Mientras que Wilson, recuperó su libertad por falta de mérito.
Ya con el imputado presente en la sala, el siguiente en prestar su declaración testimonial fue un reo, detenido por posesión de estupefacientes, Nelson Galeano. El hombre durante quince años fue compañero de Amarilla en la empresa de taxis.
El testigo fue ofrecido tanto por parte de la defensa como por la fiscalía. Aquel 31 de marzo del 2017, además de Pensotti y el adolescente, Galeano fue la última persona que lo vio con vida a Carlos Alberto Amarilla. “Lo único que vi esa noche es que dos muchachos entraron al taxi”.

Los taxistas en cuestión tenían horarios nocturnos de trabajo. “Aquella noche fue el primer viaje que hizo Amarilla. Uno de los jóvenes subió al lado de él y el otro atrás”, pero sin poder confirmar cuál de esas dos personas era el imputado.
Por último, recordó a su compañero diciendo “Nunca me entere que iba a ser citado para venir acá, pero agradezco estar presente para recordarlo. Siempre se vistió de zapato, pantalón de vestir, camisa y usaba lentes. Siempre tuvo plata porque era muy trabajador, exhibía su dinero, tenía en el bolsillo de la camisa y siempre se le veía”.
La última testigo de la jornada fue la madre de Wilson, Tabares. La misma frase se volvió a repetir una vez más en la sala “yo no sé nada”. “La policía cayó a mi casa y me explicó que había pasado. Mi hijo me llama cuando estaba la policía me dijo tranquila mami”.
La mujer manifestó que Pensotti era compañero de trabajo de su hijo y que residían juntos debido a que el imputado no tenia donde quedarse, pero que pagaba una especie de alquiler por el espacio. “Aquella noche, no secuestraron nada de mi domicilio”.

El debate continuará mañana con la declaración de los testigos restantes, quienes en principio asistirían por la fuerza pública debido a su ausencia injustificada en la audiencia de hoy. Restarían además los alegatos finales y conocer el veredicto del tribunal al dictar sentencia.


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