Misiones cuenta con un gran legado histórico que se ve reflejado en las obras arquitectónicas presentes en muchas localidades de la provincia. Si bien todas estas construcciones son de gran importancia para el legado histórico de la provincia, hay muchas edificaciones que aún no se reconocen como patrimonio cultural. Acerca de este tema, Mario Melgarejo, quien es arquitecto y docente de la Universidad Católica de Santa Fe, remarcó que desde la facultad se está trabajando para avanzar con el reconocimiento cultural de estas edificaciones.
Mario Melgarejo – FM Express
Si bien Misiones refleja su cultura en las edificaciones antiguas que hoy conforman un gran patrimonio arquitectónico, Melgarejo recalcó la importancia de diferenciar entre las construcciones reconocidas legalmente como patrimonio cultural y aquellas que por diversos motivos aún no fueron declaradas como tales. “Hay mucho patrimonio que todavía lamentablemente no fue reconocido, y por eso, nuestra lucha desde la facultad es que en un futuro próximo se pueda lograr porque mucho de ello está en peligro”, subrayó.
En la provincia de Misiones, hay un gran patrimonio jesuítico del cual deriva precisamente su nombre oficial. Profundizando acerca de este tema, Melgarejo subrayó que la Reducción Jesuítica San Ignacio Miní, junto con las de Nuestra Señora de Loreto, Santa Ana y Santa María la Mayor fueron declaradas como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco siendo “el reconocimiento más amplio e importante que se puede tener que es a nivel internacional”.

Además del legado jesuítico, Misiones cuenta con una serie de construcciones más recientes que también fueron reconocidas como patrimonio cultural a nivel nacional. Entre ellas Melgarejo mencionó a la Casa de Gobierno ubicada en la ciudad de Posadas, cuyo origen remonta hacia finales del siglo XIX, comienzos del XX y fue declarada como patrimonio nacional en el año 2005. “Originalmente la casa era de Rudecindo Roca, hermano de Julio Argentino Roca”, destacó curiosamente el arquitecto.

Asimismo, Melgarejo habló acerca del ‘patrimonio moderno’ de la provincia que incluye a edificaciones que no superan los 70 u 80 años de antigüedad. Dentro de los cuales uno de los representantes es la Escuela Normal Superior N°1 en la localidad de Leandro N. Alem. En la capital posadeña, mencionó a “un caso paradigmático que es el edificio del Correo Nacional Argentino y el edificio donde funciona actualmente el Instituto de Previsión Social”.

Otro punto que destacó Melgarejo es el legado de la “arquitectura vernácula” realizado a mano de los inmigrantes a partir de las técnicas de construcción traídas desde su lugar de origen. Este tipo de arquitectura se puede ver reflejada usualmente en viviendas y “en capillas de madera muy interesantes dispersas en toda la provincia”.
A pesar de contar con tantas construcciones de valor histórico y cultural, Melgarejo comentó que muchas veces quienes encaran las tareas de defensa de estas edificaciones no cuentan con las herramientas suficientes para lograr avances en su protección efectiva. “En gran cantidad de ocasiones no contamos con los contactos adecuados o herramientas apropiadas para salvar un patrimonio que podría terminar desapareciendo”, agregó.
Asimismo, recalcó la importancia de cuidar “el valor excepcional que pueden tener determinados materiales” con los que fueron construidos ciertos edificios, ya sea por su lugar de origen o la imposibilidad de volver a conseguirlos en otra parte del mundo. “Generalmente las obras se reconocen por otros valores además de los arquitectónicos, ya sea históricos, urbanos, culturales y su servicio cultural”, definió.
De esta manera, los aspectos que convergen en la definición de patrimonio cultural abarcan cuestiones que tienen que ver con la historia, los modos de vida y el legado cultural particular de cada construcción. El concepto de patrimonio “es mucho más abarcativo y tiene que ver con lo intangible”, recalcó el arquitecto Melgarejo.

Se comenzó a digitalizar la historia de Misiones






