El 4 de julio de 2020, cuando las restricciones por el Coronavirus en el país eran sumamente estrictas, José Amarilla recibía la peor noticia, su madre Baty Ávalos, había fallecido. El joven intentó por todos los medios llegar a Garupá, pero no lo pudo hacer. Entonces le hizo una promesa, viajaría en bicicleta desde Castelar, Buenos Aires hasta el cementerio donde descansan los restos de su mamá. Además, está realizando una colecta de prendas de vestir, abrigos y alimentos no perecederos para una escuela o merendero de esta localidad.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo