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#17A: Sin respetar el distanciamiento varios cientos de personas salieron a protestar contra el Gobierno nacional en Posadas

Un apretado grupo de personas salió esta tarde a manifestarse contra el Gobierno nacional bajo la consigna “no más impunidad”. En Posadas se reunieron en la plaza San Martín y luego se trasladaron a la 9 de Julio, también se concentraron en Oberá. No se respetaron las medidas adoptadas para contener al coronavirus. Muchos manifestantes ni siquiera llevaban puestos sus barbijos. La protesta puso en riesgo el esfuerzo realizado por toda la sociedad durante los últimos cinco meses.

 

Muchas banderas, algunas con inscripciones de inequívoco sesgo opositor al Gobierno nacional, consignas de corte generalista como “Viva la República”, “No a la impunidad”, “Queremos libertad”, pero sobre todo un montón de gente apiñada. Así se vivió la marcha del 17A en el centro de Posadas.

 

El hartazgo de más de cien días de cuarentena, la ausencia de sintonía con el actual Gobierno nacional y un dejo inconfesado de nostalgia del gobierno anterior le dieron un inconfundible tono político partidario a una manifestación que se pretendía carente de ese componente.

 

La reforma de la Justicia que pretende impulsar Alberto Fernández con el objetivo primordial de quitarle poder al cuestionado grupo de jueces federales que habita Comodoro Py, fue uno de los blancos principales de las críticas de los manifestantes que ven en ese proyecto de reforma un intento del Ejecutivo por avanzar sobre la Justicia.

 

Los argumentos vertidos por los manifestantes seguramente ameritarán un análisis más fino, pero lo queda fuera de discusión es la irresponsabilidad con la que se desarrolló, al menos en Posadas, la tan mentada marcha del 17A. No se respetó el distanciamiento social e incluso había personas sin barbijo cantando a los gritos muy cerca de mucha gente.

 

Los participantes de la marcha se sometieron a un riesgo cierto de contagio y con ello pusieron también en peligro a todos los habitantes de la ciudad. Bastaría con que uno solo de los varios cientos que hoy estuvieron en algunas de las plazas fuera un portador asintomático del virus para que el saldo terminara siendo un contagio masivo.

 

 

Pero no se trata solamente de la salud, también se trata de la economía.  Porque un brote del virus obligaría al Gobierno provincial a retrotraer el proceso de reactivación progresiva de las distintas actividades. Por paradójico que suene, quienes salieron a la calle para expresar su hartazgo por “la cuarentena eterna”, terminaron actuando en contra de todo lo hecho y de lo que se sigue haciendo para salir de esa cuarentena que a nadie le resulta fácil.

 

Además de sus afinidades políticas, que todo el mundo tiene derecho a tenerlas, buena parte de los que engrosaron la marcha del 17A en Posadas dejaron en evidencia un profundo desdén por cumplir con las medidas más básicas adoptadas para contener la expansión del virus. Algo que después de casi cinco meses de cuarentena  se siente como una burla a los esfuerzos realizados por el millón y medio de misioneros que sí respetan las normas de alejamiento social, que no resultan simpáticas para nadie, y que lograron que Misiones sea hoy una de las provincias con menor cantidad de contagios en el país.

 

Durante el transcurso de la semana se verá cual es el costo de la marcha de hoy. La irresponsabilidad de unos cientos puso en riesgo la integridad del sistema sanitario, la salud y hasta la vida de muchas personas y de paso, también la posibilidad de que muchas empresas puedan continuar trabajando.

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