comScore

Coronavirus: la autorización para visitar a familiares debutó el sábado y dio lugar a reencuentros emocionantes en Misiones

Coronavirus: la autorización para visitar a familiares debutó el sábado y dio lugar a reencuentros emocionantes en Misiones

El sábado comenzó en todo Misiones la nueva fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio y a casi 70 días, debutó la autorización para “visitas familiares”, medida que permitió que Marité Volquin y Carlos Wyss pudieran viajar desde Capioví para reencontrar a Mariana, la hija que estudia en Oberá…y fue todo un acontecimiento.

Marité Volquin-Misiones Online

 

Mientras medio país se preparaba el viernes para tomar las calles contra o favor de algún aspecto del Decreto Presidencial  que ordena desde el 20 de marzo pasado el confinamiento y consecuente obligación de no verse, no abrazarse, no acercarse con quienes no conviven en el hogar… el mismo día, Marité y Carlos preparaban las cajas con “mercaderías y cosas ricas, de esas que los hijos cuando están lejos esperan con ansiedad” en Capioví.

 

“Esa noche casi no dormimos: bajamos la aplicación ‘Misiones Digital’ y la estudiamos, para hacer todas las cosas bien y que nada nos impidiera llegar a Oberá”, relata Marité con la naturalidad de quien tiene plena conciencia de que “hacer las cosas bien” no tiene que ver con una imposición caprichosa sino con la necesidad de preservar la salud de su hija y la propia.

 

En una retrospectiva que llega a enero, la familia formada por Carlos -veterinario y profesor- y Marité -comerciante y eximia jugadora de hockey en la división Mami’s de Posadas-, Mariana y Melania volvían de las playas de Brasil con miles de planes para el año que se iniciaba (FOTO). Las predicciones hablaban de una transición astrológica complicada entre la Era de Piscis y Acuario, pero no fueron cuestiones que los preocupaban entonces, ni ahora.

 

Melania continuó su viaje a Corrientes para continuar sus estudios de Odontología y la idea era “verse pronto, como siempre”. Mariana volvió también pronto a Oberá, donde ya en octubre del año pasado había concluido la licenciatura en Artes Plásticas y la cuarentena no le permite hasta hoy, contar con una mesa para defender su tesis. En el medio terminó la tecnicatura en Medios Visuales y Fotografía. Como detalle, en el medio de la espera, en febrero contrajo dengue, enfermedad que la obligó volver a Capioví, internación de por medio y a profundizar los cuidados. Cuando volvió a Oberá a defender su tesis…llegó la pandemia, la cuarentena, la espera y la separación obligada.

 

Los envíos, la “Aplicación” y el reencuentro

“Tuvimos que empezar a ver cómo le acercábamos las cosas que habitualmente le mandábamos, comida, mercaderías, esas cosas”, cuenta la madre hoy ya, mucho más tranquila. La solución fue un camión del frigorífico donde trabaja el padre, que sale todas las madrugadas hacia Oberá, descarga en un galpón y desde ahí, la estudiante retiraba la tan esperada caja del envío familiar.

 

“La alegría más grande fue cuando pudimos enterarnos de que la Provincia iba a autorizar la posibilidad de ir a visitar a familiares, se nos abrió el alma. Con la aplicación ‘Misiones Digital’ hicimos la tarea… creo que esa noche no dormimos ni ella, ni nosotros”, cuenta Marité emocionada, sobre la posibilidad del reencuentro, abierta a partir de la flexibilización del aislamiento autorizada a partir del sábado pasado, 30 de mayo.

 

Lo que siguió fue solo alegría…indescriptible alegría. “Fue como volver a parirla” para Marité. Después, un asadito al resguardo del frío que ese día comenzó a hacerse sentir en la región; abrazos y un paseo largo, junto a sus perros y “con papá”. Larga charla con mamá…exquisiteces compartidas y la promesa mutua de “cuidarse mucho”, esperar con fe que pase la cuarentena, que termine la pandemia y que pueda finalmente defender su tesis demorada.

 

“Ahora me falta el segundo parto, el ver cómo y cuándo poder abrazar a mi otra hija, Melania, que ella pueda venir o nosotros ir a Corrientes”, dice, mientras no abandona la esperanza del regreso a la casa en Capioví, la mesa familiar compartida y los nuevos sueños por tejer juntos, los cuatro, con la misma responsabilidad con la que sobrellevan la distancia.

 

 

ZF

 

 

ZF-


Quizás tambien le interese...