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Análisis semanal: La negociación íntima entre la Renovación y Alberto

Análisis semanal: La negociación íntima entre la Renovación y Alberto

En su primera visita oficial a Misiones, el presidente Alberto Fernández elogió la firmeza con la que el Gobierno provincial sostuvo las políticas sanitarias necesarias para enfrentar la pandemia, destacó los avances obtenidos en materia de innovación aplicada a la educación y se comprometió a encarar un rediseño de la coparticipación. Pero, como suele ocurrir, lo más relevante no fue lo que se dijo frente a los micrófonos sino lo que se negoció a puertas cerradas en un contexto más íntimo.

 

Después de la conferencia de prensa desarrollada en la residencia del gobernador, hubo una extensa charla política entre el presidente, el conductor de la Renovación Carlos Rovira y el mandatario provincial Oscar Herrera Ahuad. En ese contexto se confirmó el pacto de gobernabilidad Nación – Provincia, el presidente reconoció la desigualdad que padece Misiones en cuanto al reparto de fondos federales y se terminó de definir un asunto bastante postergado: la designación del próximo director de Yacyretá.

 

Si bien es potestad del presidente nombrar al director de la EBY, Alberto no quería actuar sin el aval de Misiones, que a su vez también tenía pretensiones de poner a un hombre de su propio armado. Finalmente el jueves en la reunión, el presidente pidió el aval de Rovira para designar al próximo director de la Entidad Binacional. La provincia pidió a cambio un importante paquete de obras, programas y recursos.

 

Desde el Gobierno provincial se mostraron conformes con el acuerdo porque entienden que lo obtenido en la negociación resulta más provechoso que la dirección del ente binacional, cuyo manejo ya no tiene para Misiones la relevancia que tenía en épocas anteriores porque ya se ejecutó por completo el plan de terminación de obras complementarias.

 

“Lo más importante que tenía para dar Yacyretá a los misioneros eran las obras complementarias, que en su momento llegaron y fueron importantísimas, pero ahora que esa etapa está terminada y la EBY está centrada en su función principal de generar energía, ya no resulta de tanto interés”, argumentan.

 

El nombre que sonó como candidato más firme para dirigir la EBY por el lado argentino es el de Ignacio Barrios Arrechea, empresario de la forestoindustria e hijo del exgobernador radical Ricardo “Cacho” Barrios Arrechea. Aunque porta un apellido de alcurnia radical, fuentes del Frente de Todos aseguran que su candidatura llega con respaldo de La Cámpora.

 

La energía fue uno de los temas centrales en las visitas que realizó Fernández a Formosa y Misiones, pero no lo acompañó su secretario de esa área, Sergio Lanziani, sino su ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. La ausencia de Lanziani no pasó desapercibida y fue interpretada como la confirmación de que el misionero no participa en la toma de las decisiones importantes en el área que debería conducir.

 

Kulfas, quien mantuvo una reunión en privado con el ministro de Energía de la Provincia Paolo Quintana, aseguró que cuando la pandemia la permita, la Nación pondrá en marcha un plan integral de obras para desarrollar la infraestructura en todo el país y que en ese contexto se retomaría la construcción del Gasoducto del Nea, que entonces sí llegaría a Misiones.

 

En Misiones Alberto se mostró impresionado con el Centro de Inimputables recientemente inaugurado por la Provincia y lo propuso como modelo para el resto del país.  Abogado, docente y apasionado por el derecho penal desde mucho antes de que ocupara cargos importantes en la política, su opinión en este caso tiene más peso por su profundo conocimiento del tema que por su investidura.

 

Uno de los puntos en común que tienen el Gobierno nacional y el provincial es el enfoque sanitarista con el que enfrentan al coronavirus. Lo dejó en claro el presidente al elogiar al Oscar Herrera Ahuad por su manera de encarar el problema que en Misiones presenta el agravante de una extensa frontera con la capital latinoamericana del coronavirus, Brasil.

 

“Desde el primer día es preocupación del gobernador ese tema y desde el primer día me viene planteando los cuidados en las zonas fronterizas. Fuimos trabajando para mejorar los controles, la verdad esa ha sido siempre una preocupación nuestra. La tranquilidad que tienen que tener todos los misioneros es que tienen un gobernador que está muy atento al seguimiento de los casos que pueden aparecer en la provincia y la segunda tranquilidad es que estamos trabajando codo a codo con el gobierno provincial. Celebro la firmeza y la rigidez del gobernador a la hora de cuidar la vida de los misioneros, lo hizo con muchísima responsabilidad”, destacó.

 

El presidente reconoció la posición desventajosa de Misiones en el sistema de coparticipación y prometió que se revisaría todo el sistema buscando un reparto más equitativo. Sin embargo recordó también que durante el Gobierno de Alfonsín la provincia de Buenos Aires resignó puntos de coparticipación a favor de algunas provincias del norte –no Misiones- como mecanismo para favorecer el desarrollo en las provincias más pobres y frenar la corriente migratoria interna que estaba llenando los barrios populares bonaerenses de habitantes de las provincias pobres y que esa política no generó los resultados esperados.

 

Top 5

 

Después de bastante tiempo de silencio de encuestas, la consultora CB realizó un sondeo de opinión de más de 18 mil casos a partir del cual elaboró un ranking de aceptación de los gobernadores. Con una imagen positiva de casi 64% Oscar Herrera Ahuad aparece en el selecto grupo de los cinco primeros de la lista, por encima de la que tienen en la provincia Alberto Fernández (60%), Cristina Kirchner (58%) y Mauricio Macri (25%).

 

Análisis semanal: La negociación íntima entre la Renovación y Alberto

 

Desde el Gobierno provincial interpretan esos números como una muestra del respaldo de la gente a la estrategia adoptada para enfrentar al coronavirus, pero también a la decisión de poner en áreas clave a gente nueva, con sólidos perfiles técnicos y científicos. También destacan los altos niveles de aceptación que alcanzó la gestión del intendente de Posadas, Leonardo “Lalo” Stelatto  gracias a mejoras sensibles en servicios que impactan directamente en la calidad de vida de la gente como la recolección de residuos y el cuidado de los espacios públicos.

 

“Misiones ha tomado decisiones en el momento justo, que son producto de haber anticipado los perfiles de gente trabajadora, joven, científicos, dirigentes 5.0 NEO. Además de tener dos médicos en la fórmula de gobernador y vice, que son justamente los perfiles necesarios para este tiempo”, analizan.

 

El virus y los tontos

 

Después de 25 días sin casos positivos, en Misiones se confirmaron tres nuevos contagios. Son los únicos tres que cursan la enfermedad ya que de los 25 restantes, 24 se curaron y uno falleció. Los números muestran una situación controlada, pero los nuevos contagios son prueba de que el virus sigue circulando en la provincia.

 

La posibilidad de que haya portadores asintomáticos del virus en un número muy difícil de estimar es algo que debe asumirse como un dato cierto, más teniendo en cuenta que en Misiones ya se declaró la circulación comunitaria.

 

Esa evidencia obliga a mantener todas las precauciones y respetar las medidas de seguridad que indican los protocolos, no solo por la preservación de la propia salud sino por la de toda la comunidad.

 

Pero a pesar de las incuestionables razones sanitarias, lo cierto es que después de más de dos meses de vigencia, la cuarentena se va haciendo cada vez más pesada, no solo para la economía sino también para el humor de la gente. La liberación progresiva de actividades y las distintas medidas de apoyo del Estado ayudan a sobrellevar el sacrificio que representa sostener la cuarentena, pero no todos se contentan con eso.

 

Sectores opositores no pudieron resistir la tentación de aprovechar ese descontento creciente para ejercitar el carancheo político, para el cual prestaron colaboración “famosos” de reconocidas simpatías con el macrismo que recorrieron todos los estudios de televisión de Buenos Aires para denunciar que no los dejaban salir de sus casas y que las medidas sanitarias adoptadas por el Gobierno estaban relacionadas de alguna manera al comunismo.

 

Maximiliano Guerra, Susana Giménez y Juan José Sebreli, entre otros, prestaron sus voces a una campaña mediática que derivó luego en una declaración firmada por unas 300 personas, la mayoría de las cuales participó o respaldó el gobierno de Macri. El documento dejó como aporte a la lengua castellana el neologismo “infectadura” que fue usado para describir la situación actual del país.

 

Al corso se sumaron negacionistas de la ciencia, antivacunas y conspiranóicos de la más diversa laya para dar forma a coloridas manifestaciones anticuarentena en las que se mezclaban autónomos, microempresarios, monotributistas y trabajadores desesperados por la necesidad de volver a sus actividades; militantes políticos interesados en desastabilizar al gobierno y simples estúpidos que salieron a denunciar que el coronavirus era una mentira, una conspiración sionista para dominar al mundo o un ardid publicitario de los laboratorios.

 

El otro problema

 

Siguen avanzando las negociaciones para llegar a un acuerdo que permita reestructurar la deuda argentina de más de 66.000 millones de dólares en manos de bonistas extranjeros. En el plano político hubo gestiones por parte de altos funcionarios del FMI y del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para interceder ante los grupos de bonistas más desencantados con la negociación. Les dejaron en claro que quien lideraba las negociaciones era Alberto Fernández y no Martín Guzmán (a quien ven muy inflexible en sus posturas) y que el país estaba dispuesto a hacer concesiones para llegar a un entendimiento.

 

Algo de eso se vio en la nueva oferta presentada por el país que fue difundida el viernes, que ofreció a los acreedores una serie de títulos cuyo valor presente promedio fue estimado entre 45 y 50 dólares, bastante más que los 39 que se estimaban para los bonos de la primera oferta.

 

Aprovechando esta instancia, los bonistas dieron a conocer luego la contraoferta que habían acercado al Gobierno. Dos grandes grupos que estaban bajo las cláusulas de confidencialidad  señalaron que presentaron una propuesta conjunta para obtener un alivio de flujo de fondos de 36.000 millones de dólares durante nueve años.

 

Si bien las posturas se acercaron, el acuerdo todavía no llegó y el Gobierno ya trabaja para extender las negociaciones más allá de los últimos plazos establecidos.

GP-


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