Las Cataratas continuarán sin agua hasta junio cuando se esperan lluvias en la Selva do Mar, donde nace el río Iguazú

Las Cataratas continuarán sin agua hasta junio cuando se esperan lluvias en la Selva do Mar, donde nace el río Iguazú

Las Cataratas desvestidas del agua que las convierte en maravilla natural del mundo, son el testimonio más fuerte de la bajante del río Iguazú que continúa en la quinta parte de su caudal habitual y solo se recuperaría con las lluvias de junio.

 

Este fin de semana se sumó el Salto Bosetti a la danza acuática que atrae a un millón y medio de turistas cada año. “Es que el caudal subió a 400 m³ por segundo pero como ya bajó este lunes, solo continúan con agua la Garganta del Diablo y el Salto San Martín”, dijo el intendente del Parque Nacional Iguazú, Sergio Acosta.

 

“En lo que queda de mayo estaríamos en las mismas condiciones y recién en junio lloverá en las nacientes del río Iguazú”, explicó en declaraciones a Misiones Online. La Serra do Mar con epicentro en Paraná y Santa Catarina es la “esponja” natural boscosa que toma el agua de las lluvias y alimenta al Iguazú.

 

 “El tema es que no hay agua” dijo el funcionario quien no atribuye la falta de agua en Cataratas a las represas brasileñas. “El problema es que no hay lluvias y las represas administran la poca agua que hay. Las 6 represas que están en el Iguazú superior son hidroeléctricas y tienen que soltar agua para generar energía”, dijo.

 

Explicó que “están coordinadas, entonces suelta la primera allá lejos y esa agua la van aprovechando aguas abajo, y cuando Baixo Iguazú cuando termina de soltar el agua es el agua que llega a Cataratas”.

 

Acosta dijo que hay semanas en que llega un poco más y en otras el caudal baja, pero “el problema es que no hay lluvias y no pueden administrar el agua que no tienen”.

 

Aseguró que el promedio de caudal ha oscilado entre 25 u 300 y hay días que sube a cerca de 400 como este domingo, pero seguramente en la semana volverá a bajar, está oscilando todos los días prácticamente.

“Según los pronósticos, las lluvias llegarían a principios de junio sobre las nacientes del río Iguazú. Ojalá se cumpla el pronóstico y sea así”, dijo. Con una planta de 35 guardaparques, el Parque Nacional Iguazú apunta ahora a vigilar la conservación ecológica.

 

Consideró que esta situación es un efecto del fenómeno de La Niña que ya afectó el nivel del Iguazú en 2019. “El nivel fue bajo el año pasado”, dijo Acosta, mencionando también a otros cursos de agua de la región como el Paraná y el Uruguay, que dejó prácticamente sin agua al Moconá.

 

Comparó la situación del Iguazú con el Paraná, donde Itaipú cuenta con un gran “poder de acumulación”. “El Iguazú no lo tiene porque son represas chicas y trabajando las 6 en tándem. Por eso al Paraná uno lo ve más complicado porque Itaipú tiene el poder de bajar la tormenta”, explicó.

 

Esta semana, a partir de este lunes, Itaipú se comprometió a abrir las compuertas a 14 millones de litros por segundo, para facilitar la navegación, en especial de su socio Paraguay.

 

Para que las Cataratas del Iguazú recuperen su nivel de postal que conoce el mundo, hacen falta 1.500 m³. “Aunque con 800 m³ ya se vería la cortina de agua en la mayoría de los saltos. La foto de hoy muestra a Garganta y al Salto Martín con agua. Y no más que eso. Ayer, por ejemplo, el Bosetti tenía un poquito porque subió el caudal casi a 400 m³ pero se volverá a bajar en la semana”.

 

Acosta reveló que el Parque Nacional Iguazú articula un protocolo con la Provincia de Misiones, el concesionario de Cataratas y los diversos protagonistas del turismo en la zona.

 

En el caso de Iguazú lo debe aprobar Buenos Aires para la reapertura pero aún está en proyecto y hay que afinar un montón de cosas. La única posibilidad que tenemos es con un protocolo que incluya las restricciones, cuidados de bioseguridad. Va a ser inclusive una exigencia de la gente, no solo una obligación para el Estado.

 

Debido a la situación de la pandemia en Brasil, consideró que la frontera con ese país vecino continuará cerrada. Entonces, será la oportunidad del turismo y “a medida que se abran las fronteras con los otros países, esto volverá a su ritmo normal, pero con otra manera de manejarnos en Cataratas”.

PD



Quizás tambien le interese...