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Lino Barañao dijo que “no es poca cosa» que «el mundo ponga a la Argentina como ejemplo en la ciencia»

Lino Barañao dijo que “no es poca cosa» que «el mundo ponga a la Argentina como ejemplo en la ciencia»

El ex ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación celebró las medidas que adoptó Alberto Fernández para evitar la propagación del virus: «Es la primera vez que un Gobierno se apoya en los científicos”.

Barañao analizó el momento que atraviesa el mundo frente a la pandemia del coronavirus y elogió las medidas que adoptó la administración de Alberto Fernández para evitar que se disparen los contagios.

—¿Cómo recibió la noticia de la existencia del coronavirus?

—Que iba a haber una pandemia era algo que todos lo daban por sentado. Ya se venía hablando de esto desde hace mucho tiempo, hasta hay películas. Pero creo que nadie pensó en las consecuencias sociales: esto del confinamiento no estaba en los escenarios que se manejaban. Se pensaba que podía haber muertes, problemas para conseguir lqa vacuna. Pero nadie pensó en que íbamos a tener que estar encerrados tanto tiempo. Por eso todas las películas que ves no tienen este componente, que tal vez es lo más descriptivo y lo que diferencia esta amenaza de otras que hemos tenido. Hemos tenido avisos de que esto podía ocurrir. El SARS y el MERS eran todos virus que se originaron en un lugar lejano, pero que el lugar lejano pudiera llegar acá a Occidente, por el hecho de que hoy el transporte por avión hace que las enfermedades se globalicen muy rápidamente…

—¿Cuándo pensó que esto sería realmente peligroso?

—Me parece que fue cuando empezó en Italia, porque ahí me di cuenta de que “somos Italia”, [y pensé]: “Si no hacemos algo, esto va a ocurrir acá”.

¿Cómo se imagina que hubiera sido si esto le hubiera ocurrido durante su gestión?

—Estaría altamente preocupado, como calculo que está el actual ministro. Sentí un alivio de que esto no ocurriera unos meses antes. Creo que hubiera sido más difícil, porque no sé si la comunidad científica hubiera apoyado tan manifiestamente como apoyó en este caso. De todas formas hay que destacar que el hecho de que la comunidad pueda responder en forma tan rápida indica que la situación no era tan desastrosa como se pensaba. En esos cuatro años logramos, a pesar de la seria reducción presupuestaria, mantener un nivel de actividad que hoy permite que la comunidad reaccione rápidamente. Hay que destacar no solo al Poder Ejecutivo, sino que el Ministerio organizó esta comisión COVID-19, por la que se liberaron fondos rápidamente para financiar este proyecto.

—¿Cómo actuó, para usted, el Gobierno frente a la pandemia?

—Actuó muy rápidamente. Quiero destacar que es la primera vez que un Gobierno se apoya en los científicos. En el pasado hemos tenido oscilaciones, apoyos a la ciencia, pero acá es un Gobierno que está tomando decisiones racionales basadas en el conocimiento científico. No solo a nivel de la pandemia: la deuda externa también la está manejando un científico, un economista académico. Y eso es bastante inédito en la historia argentina.

—¿Cómo cree que hubiera sido el escenario actual si Macri hubiera sido reelecto?

—Y, habría sido mucho más difícil, sinceramente.

—¿Cómo ve a la Argentina frente a esta crisis?

—Espero que esta crisis sirva para hacer cambios trascendentales. Einstein decía que las crisis son el único momento donde uno puede hacer cambios profundos. Lo más estúpido es negarse o no aprovecharlas. Me parece que tenemos que aprovechar que la Tierra se aplanó, no que perdió densidad, pero Argentina estaba varios escalones por debajo, y ahora todos bajaron. Que pongan a la Argentina como ejemplo, sobre que toma decisiones basadas en la ciencia, no es poca cosa. No es solamente resolver la pandemia. Es presentarla como un país diferente y confiable en este sentido.

—Hoy estamos en una nueva etapa de cuarentena, esperando supuestamente el pico. ¿Va a llegar ese pico? ¿Y cuándo cree que llegue?

—Probablemente no haya un pico: si uno ve las curvas, no siguen un crecimiento exponencial. La curva está bastante aplanada, los tiempos de duplicación se extienden, lo que se trata es de extender esto de forma tal que primero no se sature el sistema de salud; y segundo, hay que poner especial atención en lo que son los barrios carenciados, hacer un monitoreo más específico ahí, porque las condiciones son muy distintas de lo que puede ser otra zona del conurbano o de la capital.

—¿Cómo ve el uso de los tan cuestionados testeos y de los sistemas de diagnósticos actuales?

-Lo que están haciendo es lo correcto. Hay mucha discusión absurda sobre que habría que hacer más testeos. Merece destacarse la rápida y efectiva respuesta de investigadores del CONICET en el desarrollo de sistemas de diagnóstico. En total hay ya tres kits.

—¿Hasta cuándo hay que continuar con la cuarentena?

—Fijate que no hay una experiencia previa a esto, nadie sabe cómo salir de esta pandemia. La gran ventaja que tenemos es que estamos quince días, un mes atrás de aquellos que están implementando esto. No hay una receta, está claro que hay que salir, que hay que salir gradualmente y que, sobre todo, hay que preservar a la población de riesgo. Porque el virus va a seguir estando, no hay mucha evidencia de que vaya a desaparecer.

—Un experto italiano dijo que cuando aparezca la vacuna, ya el coronavirus no va a existir. ¿La vacuna es la única solución?

—La vacuna es la solución. La vacuna o alguna terapia farmacológica que aplicada en forma temprana evitará las complicaciones que llevan a una persona a depender de un respirador o que finalmente fallezca. Sobre todo por el tema de la fibrosis pulmonar, que una persona muera por falta de oxígeno lamentablemente. Lo que nos está faltando es mayor conocimiento de por qué se muere la gente. Hay muy pocas autopsias. Sabemos que la gente se infecta, después tiene complicaciones. Pro todavía hay una cantidad de cosas que no entendemos.

Sabemos cómo entra el virus, pero por qué termina habiendo consecuencias cardiológicas y en el sistema circulatorio, por qué la gripe no se produce, por ejemplo, con el coronavirus, no se sabe.

—¿Cuándo calcula que va a aparecer la vacuna?

—Va a tardar en llegar. El aliciente es que hay 80 vacunas que se están probando, con mucha plata atrás, es el esfuerzo económico más alto que se han hecho en materia de salud alguna vez. Bill Gates dijo que febrero, aunque tal vez sea una fecha un poco optimista, y no quiero ser aguafiestas, pero puede que tarde un poco más.En los personal creo que no será antes de febrero del próximo año.

—Si lo llamaran del Gobierno para colaborar, ¿lo haría?

—Estoy colaborando a mi manera, estoy en grupos de WhatsApp consiguiendo proveedores de recursos, aportando desde otro lado. En lo personal estoy más abocado a lo que viene después.

—A su criterio, ¿esta pandemia llegó para enseñarnos o para desnudarnos qué específicamente?

—No sé si desnudó, pero confirmó que estamos todavía en un proceso de desarrollo incipiente si somos benévolos. Tenemos todavía poblaciones que están viviendo con necesidades básicas insatisfechas. Y esas poblaciones son vulnerables, y es un porcentaje muy alto respecto de otros países. Pero también evidenció las responsabilidades de la comunidad científica, es un Gobierno que toma decisiones basadas en evidencia. No es una realidad muy común en los países. Veamos lo que pasó en Inglaterra, lo que pasó en Estados Unidos…

—¿Qué es lo que viene después de esto?

—Cambios en la forma de relacionarnos públicamente, se ha hablado mucho del contacto físico y todo lo demás, que nos gusta tanto. Va a cambiar la proporción del trabajo, va a haber gente que pueda trabajar desde su casa.

—¿Qué mensaje le gustaría dejarles a los jóvenes científicos?

—Les diría que la actividad de los científicos es una de las más gratificantes, porque combina todos los placeres más grandes que puede tener un ser humano, por lo menos para aquellos que tengan curiosidad. El primero es satisfacer la curiosidad. Es algo que decía el famoso físico Richard Fyenman: “El placer de entender cómo funcionan las cosas”.

La otra se da cuando, como consecuencia de eso, podés ayudar a otro.

—¿Cuáles fueron las mayores diferencias de sus dos gestiones como ministro?

—Fueron gestiones muy diferentes. No solo desde la visión ideológica, también desde el modo de gestionar. En el caso de los dos períodos con Cristina fue una relación mucho más directa, más radial. Tal vez con menos interacción entre los ministerios, pero hubo una mayor disponibilidad presupuestaria, obviamente. No tanto del tesoro nacional, que eso no fue tan distinto, sino que pudimos gestionar fondos de organismos bilaterales de crédito, como del BID, del Banco Mundial, que nos permitieron hacer muchas cosas. Y la diferencia es que nosotros teníamos autonomía para decidir sobre esos fondos. Y con el cambio de administración eso cambió, pasó a una administración del presupuesto muy centralizada y muy preocupada por el balance, lo que afectó muchísimo. Y nos afectó mucho también la diferencia del tipo cambiario y del poder adquisitivo de los salarios. Y también es obvio que el papel que se le dio a la ciencia fue muy distinta.

Fuente Infobae

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