Pavos, cisnes, delfines y palomas: los animales invaden las calles de las ciudades europeas

Pavos, cisnes, delfines y palomas: los animales invaden las calles de las ciudades europeas

Ya vimos las aguas cristalinas en Venecia. A eso se suman imágenes similares en distintos lugares, sin presencia de humanos.

 

Así como vimos en Venecia hace pocos días donde algunos de los pocos vecinos que viven allí subían videos y fotos de los canales limpios, cristalinos y no con el agua turbia como suelen llevar cuando decenas de miles de turistas abarrotan sus hoteles y restaurantes, se siguen sumando las imágenes de cómo la naturaleza “toma” las calles sin el ser humano transitando por doquier.

 

Pudimos observar peces en lugar de góndolas en unos canales donde normalmente sólo hay algas y desperdicios. Pero no es el único caso en el que la naturaleza ha recobrado sus espacios ante el retroceso del hombre, confinado ahora en sus hogares por culpa del coronavirus.

 

A los pequeños peces se les han unido los cisnes, que crían con la tranquilidad de saber que ningún humano les molestará. Pero sí, la foto del cocodrilo es falsa.

 

Un jabalí se paseaba hace horas por calle Balmes de Barcelona, ahora sin tráfico y sin viandantes, sin ruido estresante para un animal, reportó el portal 20minutos.es.

 

En Madrid, los pavos reales abandonaban su confinamiento y se paseaban tranquilos por las calles de la capital.

 

La última aparición sorprendente ha sido en el puerto de Cerdeña, en Italia. «Sin el tráfico de barcos y transbordadores, los delfines han reaparecido», decía un operario del puerto, que subía el vídeo del mamífero jugando en las aguas del puerto.

 

Pero por otra parte, en Alicante, España, se pudo ver una escena que llamó la atención. Cientos de palomas persiguiendo a una mujer ante la falta de comida por la ausencia de personas en la calle.

 


Así lo mostró el youtuber Josemicod. Como si se tratara de la propia Blancanieves llamando a sus amigos animales, una señora con un carrito de la compra camina completamente rodeada de palomas.

 

Todo el mundo está encerrado en casa, por lo que las aves no estarán entendiendo qué ha pasado con su alimento y con las personas que se lo daban. Por ello, al encontrar a esta mujer, esta gran bandada de palomas la rodeó y siguió por donde iba, sin apenas dejar que se moviera.

 

 

Fuente: Los Andes



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