Calor extremo: ¿Qué tipo de agua elegir para evitar la deshidratación? La mirada de dos profesionales de Misiones

Calor extremo: ¿Qué tipo de agua elegir para evitar la deshidratación? La mirada de dos profesionales de Misiones

Pocas cosas son tan esenciales para la existencia humana como el agua. El agua es vida y es salud.  Podemos vivir hasta semanas sin comer, pero apenas unos pocos días sin agua.

 

El 90% de nuestro cuerpo es agua pero el problema fundamental es que el organismo humano es incapaz de almacenarla. El agua se pierde diariamente a través de la orina, la transpiración, la respiración y las heces, por lo que es fundamental mantener el equilibrio hídrico entre estas pérdidas y ganancias para garantizar el correcto funcionamiento del organismo. Basta un 1-2% de deshidratación para que aparezcan signos como la alteración de los niveles cognitivos y la disminución de la capacidad de atención.

 

Por esta razón, los especialistas recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua diarios. Ahora bien, ¿qué agua debemos beber: la de la canilla, agua de mesa, agua mineral natural o agua mineralizada? Aunque todos estos tipos de agua hidratan,  son muy diferentes entre sí y no todas aportan los mismos elementos al organismo.

 

¿Agua de la canilla o agua mineral natural?

 

El agua de la canilla es generalmente sana pero, aunque algunas de ellas son muy buenas, no garantizan una composición constante de iones que sí aporta el agua mineral natural. El agua de la canilla tiene unas condiciones adecuadas de salubridad que la hacen óptima para cocinar, para la limpieza o para regar. Esto se debe a que es desinfectada con diferentes sustancias como, por ejemplo, cloro.

 

El agua de la canilla es, por lo tanto, apta para el consumo. Sin embargo, la pureza en origen del agua mineral natural, la ausencia de un tratamiento químico y su rica composición en minerales hacen de ésta un elemento que va más allá de la mera hidratación, ya que es también una sustancia con nutrientes y oligoelementos. Los principales iones que posee son el calcio, el potasio y el magnesio, entre otros.

 

“Ninguna bebida es tan buena para la salud como el agua y más si es agua mineral natural. Nuestro cuerpo funciona con un 90% de agua. El agua fortalece el intercambio de sustancias y solutos; es un solvente natural”, explica el Dr. Julio Quiróz, titular de la Sociedad de Cardiología de Misiones.

 

El agua mineral natural es agua segura por naturaleza; algo especialmente recomendado para los bebés. “Siempre se hace hincapié en que el agua sea segura, inocua. Un agua mineral natural tiene los minerales de forma natural que le brinda el suelo y el medio, depende de la zona de donde provenga”, comenta la nutricionista, Vanesa Zacarías.

 

Agua mineral natural vs. agua de mesa

 

En la Argentina, las aguas para consumo humano están reguladas por el Código Alimentario Argentino (CAA). El mismo establece que el agua mineral «debe ser de origen subterráneo, de un yacimiento o estrato acuífero no sujeto a influencia de aguas superficiales»; mientras que el agua de mesa «puede ser también proveniente de un abastecimiento público, de pozo o de red».

Unas y otras deben cumplir respectivos límites en concentración de minerales, ya que son diferentes. Un agua de mesa no siempre es igual a otra de mesa porque dependerá del abastecimiento de donde proceda, y pueden contener diferentes concentraciones de minerales dentro de los límites permitidos por el Código. Lo mismo sucede con el agua mineral natural: no son todas iguales, dependerá del origen, de la composición de minerales y el grado, datos que se encuentran en la etiqueta o el rótulo.

 

Agua mineral natural vs. agua mineralizada

 

Otra categoría de aguas minerales son aquellas que no provienen de una fuente natural sino que fueron mineralizadas artificialmente por el hombre. En este caso, los expertos dicen que hay que poner atención en la cantidad de sales que se le agregan a estas bebidas. “Hoy está de moda la ionización y la cantidad de sodio en alimentos y bebidas. En el caso de los pacientes hipertensos, deben tener mucho cuidado y evitar la ingesta excesiva de este mineral”, dice Quiróz.

“En el caso de los lactantes, hasta el año no deben consumir en exceso la sal y no se recomienda el exceso de sodio porque sus riñones no tiene la misma capacidad de filtración que un adulto”, completa la nutricionista, Vanesa Zacarías.

Por el contrario, el agua mineral natural es constante; no se alteran artificialmente las proporciones de sales y minerales que contiene, ya que provienen de una fuente subterránea donde las condiciones permanecen inalterables. Además, “al tomar agua mineral natural, le estás garantizando nutrientes a los tejidos del cuerpo. Hay gente que piensa que su dieta no cubre estos nutrientes y, por eso, toma un suplemento vitamínico que le aporte todas las vitaminas y minerales. Sin embargo, el agua mineral natural aporta estos minerales necesarios”, agrega Zacarías.

 

 

CP



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