Ganó un Quini millonario, pero una compañera de trabajo dice que la boleta era de ella

Ganó un Quini millonario, pero una compañera de trabajo dice que la boleta era de ella

 

Eduardo Martí contó la historia de su fortuna en los medios, y aseguró que la jugada había sido compartida. En cambio, la mujer asegura ser la única ganadora.

La fortuna que el pasado miércoles 16 de octubre golpeó a la puerta de Eduardo Martí, empleado en los Tribunales cordobeses de Villa Dolores, y lo hizo acreedor de un premio millonario del Quini 6, parece haberse equivocado de dirección. O al menos así lo aseguró Victoria Castellano, la mujer con la que el mediático ganador habría compartido la boleta de la suerte, y que ahora salió a aclarar que, en realidad, los números sorteados los había elegido ella.

Según su versión, ambos era habituales apostadores del Quini, pero ese día las obligaciones dentro de la sede de justicia le impedían ir a realizar su jugada, por lo que le pidió a Eduardo, que se desempeña como ordenanza en el lugar, que jugara por ella. El hombre accedió y junto a la boleta del Quini encargada por Castellano, jugó otra del Loto. Para no confundirlas las nombró: a la de su compañera le puso «nenas», porque los números habían sido elegidos por las hijas de Castellano, y a la propia la tildó como «Edu».

Los números 03, 10, 11, 20, 25 y 30 fueron los cantados por la mujer a Eduardo, quien le avisó que él ya no volvería esa tarde al trabajo, por lo que se verían al día siguiente. Junto al dinero para ambas jugadas que la mujer le entregó a su compañero, se pactó un acuerdo tácito: si salía «Edu» el dinero se repartía, si salía «Nenas» el premio era para ella y sus hijas. Horas más tarde, esas seis cifras dictadas por Victoria se convertirían en las ganadoras de 44 millones de pesos.

Al conocer la buena nueva, Castellano cuenta que se comunicó con Eduardo. «Lo llamo y me dice ‘ganamos con la boleta de las nenas’. Y yo le dije ‘No, ganamos mis hijas y yo». Con ese recortado diálogo, se empezaba a tejer una seguidilla de dimes y diretes que tiene por demás entretenida a toda la comunidad local.

“No doctora, al boleto lo tengo yo, así que por favor compartamos 50 y 50”, fue, siempre según Castellano, la respuesta suplicante de Martí. La mujer contó su versión en Radio Juntos 94.1, emisora de Villa Dolores, donde también dio detalles de lo que siguió.

“Eduardo es un gran compañero de trabajo. Siempre suele salir a hacer trámites y por eso le pedí que vaya a la agencia. Si no era por él, ese día no jugaba y nadie iba a ganar el premio”, reconoció, luego de afirmar que debatió con sus hijas cómo resolver la cuestión, y entre todas acordaron repartir el premio con Martí.

Escribano de por medio para certificar el trámite de la partición del premio, Victoria recibió un depósito de 32 millones de pesos en su cuenta, cifra resultante del premio tras los descuentos impositivos. De ese monto, la mitad exacta fue entregada a Eduardo.

“Yo no quería aparecer porque no me parece que sea necesario exponerse. Quiero agradecerle a Eduardo porque lo único que le pedí en medio de su euforia fue que no me nombrara, y a eso lo respetó siempre. Me parece que tiene que terminar como un buen momento, como una alegría”, expresó Victoria en el diálogo radial.

Aunque su compañero tiene una mirada muy distinta de cómo acontecieron los hechos, y no se muestra con intenciones de conciliar en nada. Para Martí, desde el vamos, la figura de ganador indiscutido de una boleta millonaria, hombre de pueblo, conocido de todos, medio «brujo» y reivindicado por la fortuna le calzó como un traje a medida.

No tuvo reparos de mostrarse con el ticket en mano en cuanto medio lo convocó, organizó una fiesta para la mitad del pueblo y se pidió una licencia en el trabajo, que luego extendió unos días a voluntad. Hasta que Victoria salió a hablar, y esa fama efímera de la que disfruta desde mediados de octubre, se le vino en contra.

«No es como dice ella, nada que ver. A mí me gusta jugar y siempre sacaba la Quiniela, siempre me dijeron que tenía suerte. Y ella me dijo que juguemos una boleta a medias. No jugamos una, jugamos dos: ella pagaba la del Quini y yo la del Loto, pero el premio era compartido», retrucó Martí en el noticiero cordobés El Doce los dichos de «la doctora», como él mismo la menciona. Y procede a detallar el momento de la noticia.

«Me dice ‘gané yo o ganaste vos’. Y le dije ‘doctora, acá jugamos a medias salga quien salga’. Ella me decía que no me iba a dar. Ahora quiere hacerse como que me donó dinero, a mí no me donó nada. Ella metió la pata, sino no sé si me hubiera dado plata, ahora dice que es buenita», afirma ofuscado, al tiempo que coincide en el dato del escribano ante el que repartieron el premio.

Para definir a la que hasta hace unas horas era su socia indiscutida en la fortuna, Martí no tiene miramientos. «Ella no cuenta que una noche fue a casa con una de las hijas y me tiró como queriéndome trabajar la psiquis. Está mal, está equivocada, debe tener esclerosis porque se olvida que hablamos que era a medias», reconfirma el ordenanza, en un ida y vuelta de verdades cruzadas que promete sumar capítulos.

 

(Clarin)



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