Análisis semanal: con un presidente formal y otro virtual la campaña entra a su tramo más caliente

Análisis semanal: con un presidente formal y otro virtual la campaña entra a su tramo más caliente

 

A menos de un mes de las elecciones generales los candidatos a la presidencia muestran las cartas que jugarán en el último tramo de la campaña. El resultado de las PASO provocó un juego de cambio de roles en el que Mauricio Macri asume el papel de candidato en desventaja obligado a generar un shock  que modifique el panorama y el opositor Alberto Fernández juega de virtual presidente electo.

 

La puja electoral transcurre en un contexto en el que reina una sensación de estancamiento, de espera resignada. Argentina se parece bastante a un colectivo que nadie está en condiciones de manejar y espera al costado de la ruta, con las balizas encendidas, a que sus pasajeros terminen de elegir quién será el chofer.

 

La autoridad formal la detenta un presidente al que todos factores de poder del mundo lo ven con fecha de vencimiento demasiado próxima como para sentarse a negociar en serio. Macri y su ministro de Hacienda Hernán Lacunza sintieron ese vacío en su reciente e infructuoso paso por las oficinas del FMI. El mandatario y su ministro intentaron destrabar el último desembolso grande del préstamo acordado el año pasado. Fueron en búsqueda de una prueba de amor que demuestre que la llama del romance iniciado en tiempos de Christine Lagarde seguía encendida. Como toda respuesta (inequívoca para cualquier enamorado) el FMI le pidió a Macri “un tiempo”.

 

El director gerente interino del organismo, David Lipton, lo explicó en una entrevista concedida a la agencia Bloomberg en la que dijo que trabajarán  “para una eventual reanudación de una relación, algún tipo de relación financiera con ellos, que puede tener que esperar un tiempo”. Como en la inmortal canción de Pablo Milanés, “lo que ayer era amor se va volviendo otro sentimiento” y los 5.400 millones de dólares cuya llegada estaba estipulada para mediados del mes en curso no llegarán en el corto plazo, al menos no antes de las elecciones generales y probablemente no antes del traspaso de poder y de entablar negociaciones con el nuevo gobierno.

 

Mientras que Macri es presidente pero ya no lo ven como tal, a Alberto Fernández todos lo tratan como si fuera una autoridad electa pero no tiene poder formal para adoptar ninguna medida. Obligado por las circunstancias, lo suyo se limita al etéreo terreno de lo hipotético, a hablar de lo que haría cuando sea algo que todavía no es. Tranquiliza a los mercados proponiendo una “salida a la uruguaya” al problema de la deuda externa (básicamente estirar los vencimientos sin aplicar una quita de capital) pero no está en condiciones de ejecutarla. La inmovilidad parece garantizada al menos un mes más.

 

El estancamiento político no incide solamente en las decisiones de los grandes actores de la economía, sino también en el plano de lo micro. “Ya no me importa tanto quien gane las elecciones pero no veo la hora que asuma el nuevo gobierno. Ningún inversor quiere poner un peso hasta que no se sepa qué va a hacer el próximo presidente y nosotros tenemos que seguir pagando sueldos. Así nos va a resultar difícil llegar a fin de año”, confiaba preocupado a este escriba un conocido empresario posadeño de la construcción en una charla de ascensor.

 

 El presidente y el candidato

 

Macri busca revertir su condición de candidato en desventaja con un shock de proselitismo a la vieja usanza y una renovada batería de medidas de corte populista que se conocerían en los próximos días.

 

Realizó el sábado la primera de las 30 marchas que tiene previstas para los próximos 30 días bajo la consigna “sí, se puede”. Lo hizo en territorio amigo, más concretamente en la plaza Barrancas de Belgrano, en la zona Norte de Ciudad de Buenos Aires. En un discurso en el que se lo vio por momentos eufórico, llamó a sus partidarios a movilizarse para “dar vuelta esta elección”, se presentó como única opción viable para “sacar al país de los problemas que arrastramos hace 70 años” y buscó a apelar a la épica del esfuerzo colectivo al afirmar que “esto lo resolvemos entre nosotros o no lo resuelve nadie”.

 

 

En un discurso dirigido a la clase media, a la que usualmente identifica como “la gente que trabaja”, el presidente le reconoció a este sector social el haber asumido los mayores esfuerzos que demandó la crisis.

 

Haciendo un análisis al menos discutible de la realidad económica del país, aseguró que el país está hoy en una mejor situación que hace cuatro años para comenzar un ciclo de crecimiento.

 

Lo precedieron en el uso de la palabra sus escuderos de campaña: el camaleónico Miguel Ángel Pichetto y la iluminada Elisa Carrió que como siempre dejó frases que rozan lo insólito como: “los pobres no tienen que tener miedo de ser ricos” o  “el problema (de Macri) es que es ingeniero, a los ingenieros las mujeres les piden casamiento porque si no, no se animan”.

 

En los primeros días de la semana próxima el Presidente anunciará nuevas medidas destinadas principalmente a la clase media. El ministro Dante Sica está a cargo de la parte técnica del nuevo paquete que incluiría alivios impositivos para PyMEs y monotributistas.

 

El lunes se conocerá la nueva medición de pobreza correspondiente al primer semestre del año en curso, que según las estimaciones rondaría el 35%, tres puntos porcentuales por encima de la medición del semestre anterior. El Gobierno buscará con el anuncio del nuevo paquete de medidas mostrar una reacción ante ese dato.

 

 Apuesta al federalismo

 

Asumido en su rol de virtual electo, Alberto Fernández ya no hace promesas de campaña sino anuncios anticipados de actos de gestión. No habla como candidato sino como líder de un Gobierno imaginario cuyo paso al terreno de lo real es solo cuestión de tiempo.

 

En se plano reunió a una docena de gobernadores en Mendoza donde anunció su programa de “Democracia Federal” orientado a descentralizar la administración pública nacional estableciendo una serie de capitales alternas en las que se reuniría periódicamente con su gabinete. El propio candidato eligió a Oberá como una de esas sedes rotativas de gobierno.

 

Aseguró que la descentralización y el federalismo serán improntas centrales de su hipotética presidencia. “Vamos a terminar con la periferia, vamos a ser un país integrado y vamos a empezar porque el gobierno nacional se instale una vez al mes en cada provincia para saber lo que cada una de ellas necesita. Y no lo voy a hacer solo, lo voy a hacer con los que están aquí, que son los que gobiernan cada provincia”, dijo.

 

Entre los representantes provinciales que concurrieron a la cita de Mendoza estuvo el gobernador electo de Misiones Oscar Herrera Ahuad, quien valoró positivamente la propuesta de Fernández. El Gobierno de la provincia está cobrando cada vez más relevancia en el armado que diseña el candidato del Frente de Todos para mostrarse como un estadista mesurado con capacidad para aglutinar el respaldo de administraciones provinciales que son bien valoradas tanto dentro como fuera del país.

 

El Frente de Todos aprovechó la cumbre de Mendoza para elaborar un spot de campaña que luego fue profusamente difundido. En el audiovisual, el candidato ganador de las PASO se muestra acompañado de algunos mandatarios provinciales a quienes considera fichas importantes en el tablero político nacional. Solo tres representantes provinciales tienen “apariciones especiales” en las que se los ve dialogando con Fernández, caminando codo a codo, compartiendo alguna broma. El resto aparece solamente en la foto general, entre el montón.

 

 

Entre ellos Herrera Ahuad y el tucumano Juan Manzur  que fueron también los elegidos por el propio Alberto Fernández para encabezar la comitiva que viajó recientemente a Estados Unidos con la misión de preparar el terreno, de establecer los primeros contactos directos presenciales entre la administración Trump y un eventual gobierno del ex Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner.

 

La alta valoración de la que goza el misionerismo llevó a medios nacionales a volver a especular con presencia de misioneros en un hipotético gabinete de Alberto Férnandez. Primero se había hablado de la posibilidad de que el ministro provincial de Energía, Sergio Lanziani, encabezara esa misma área en el nivel nacional, versión que luego fue desestimada por el propio funcionario, y en los últimos días el apuntado fue el exgobernador Maurice Closs.

 

Algunos medios de Buenos Aires difundieron un supuesto gabinete que el candidato del Frente de Todos ya tendría definido, el cual reservaba para el senador misionero la cartera de Turismo. Desde el entorno del aristobuleño desmintieron de plano esa versión y estimaron que el rumor pudo haberse iniciado porque el exgobernador acercó a Alberto Fernández el plan para el desarrollo del turismo que había armado en 2015 para el equipo de Daniel Scioli. “Era algo muy bien trabajado que ahora lo presentamos a Alberto Fernández sin la más mínima pretensión”, afirmaron.

 

Closs acompañó a Alberto Fernández en un encuentro con dirigentes del “radicalismo alfonsinista” en el Club Lalín, un reducto porteño vinculado a la UCR. El exgobernador trazó un paralelismo entre el expresidente Raúl Alfonsín y el ganador de las PASO en el agosto. “Así como en el 83 la Consigna fue Ahora Raúl…Hoy es Ahora Alberto. @alferdez asumió el compromiso de trabajar para demostrar que con la Democracia se puede Comer, Educar y Curar. Que así sea!”, escribió Closs en su cuenta de Twitter.

 

Las exportaciones no despegan

 

La estadística del INDEC reveló que el nuevo salto devaluatorio no sirvió para mejorar la performance exportadora del país. De acuerdo al último relevamiento de comercio exterior, en agosto se registró un superávit comercial de 1.168 millones de dólares, dato que se explica mucho más por la caída en las importaciones producido por la recesión que por un incremento en las exportaciones.

 

Impulsadas básicamente por una cosecha de granos, que no llega a ser record pero que es muy superior a la del año pasado que fue afectada por factores climáticos, las exportaciones de productos primarios registraron una suba interanual de 38,6%, mejora que fue contrarrestada por una caída de 8% en las ventas al exterior de manufacturas de origen industrial, para terminar promediando un avance de 7,5% en las exportaciones totales.

 

Las sucesivas devaluaciones que se dieron desde diciembre de 2015 no sirvieron para incrementar sustancialmente las exportaciones, que se mantienen en niveles similares a las del último período del kirchnerismo, cuando el país arrastraba un atrasado cambiario sostenido con el cepo. Además se nota una creciente primarización en las ventas al exterior.

 

Las importaciones en agosto apenas llegaron a los 4400 millones de dólares, lo que representa un desplome del 30,3% en términos interanuales.

 

Presupuesto 2020

 

La Legislatura se encamina a sancionar en los próximos días el proyecto de presupuesto provincial 2020, lo que convertirá a Misiones nuevamente en la primera provincia del país en contar con esa herramienta que garantiza previsibilidad al próximo gobernador.

 

La impronta más notoria es un alto porcentaje, casi el 60%, destinado a áreas sociales y la ausencia de toma de deuda dentro de la previsión de recursos. “Las condiciones económicas nacionales han cambiado y las perspectivas del año que viene también pero eso no impedirá que el presupuesto provincial siga siendo un presupuesto equilibrado, sin déficit fiscal”, analizó el secretario de Hacienda de la Provincia, Adolfo Safrán.

 

El 80% de los ingresos son generados por recursos propios de la Provincia que además cumplirá un nuevo periodo sin acudir al endeudamiento, continuando así por la senda del desendeudamiento que inició el Misionerismo.

 

Legislatura activa

 

El nivel de productividad, a pesar de ser un año electoral, de la legislatura de Misiones se destaca entre las legislaturas del país, además de estar entre las menos onerosas, de acuerdo a un informe nacional que circuló en los últimos días.

 

Esta semana se aprobó un proyecto que busca contener  a esos niños, niñas y adolescentes por parte de equipos interdisciplinarios, para que reciban asesoramiento y se resguarden sus intereses.

 

La propuesta, efectuada por el presidente Carlos Rovira, recibió el acompañamiento de sus pares. Los “centros modelos de asistencia y seguimiento” de niños, niñas y adolescentes funcionarán como única instancia, de carácter obligatorio y previo al ingreso del menor de edad al sistema penal provincial.

 

Estarán destinados a menores de edad aprehendidos por la presunta comisión o participación de un delito en el territorio provincial, que se encuentren en conflicto con la ley penal, a quienes tendrá que admitir, coordinar, evaluar, contener y derivar con celeridad.

 

Los principios que rigen esta iniciativa son el interés superior del menor de edad; su bienestar y reinserción a la sociedad; la adecuación del trato y contacto dentro del sistema de menores a las normas, principios, derechos y garantías conforme a tratados y convenciones internacionales ratificados por nuestro país; y la erradicación de todo tipo de tortura, tratos y penas crueles, inhumanos o degradantes.

 

La Legislatura también creó un observatorio destinado a formular e implementar políticas y estrategias para identificar y tratar de manera integral la violencia laboral; y para obtener, analizar y difundir datos relacionados con la problemática.

 

Con la iniciativa se busca prevenir y erradicar la violencia en el ámbito laboral y disminuir las brechas causadas por la falta de equidad de género.

 

El organismo creado podrá celebrar convenios con organismos para realizar estudios e investigaciones y promover campañas de concientización; y brindar capacitación, asesoramiento, contención y asistencia a las víctimas de violencia laboral.

 

La diputada Silvana Giménez y la parlamentaria de la mujer María Pernigotti (2017)  son quienes propusieron crear esta herramienta para conocer la complejidad del problema, y evaluar las políticas públicas y acciones que sean pertinentes.



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