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Ahora Tarjeta: Misiones vuelve a sorprender con respuestas a problemas a los que el resto del país no encuentra solución

Misiones volvió a ser noticia en el país por otra respuesta concreta destinada a aliviar el peso que ejerce la crisis sobre los hombros de la población. La misma provincia que en 2016 puso en marcha un ambicioso programa que permitió a sus habitantes comprar en 12 cuotas sin intereses y con reintegros de hasta 15% y congeló los precios de productos básicos como el pan, ahora dio una salida a trabajadores y jubilados abrumados por deudas con tarjetas de crédito.

 

Nuevamente una provincia pequeña e históricamente relegada por el injusto reparto de los fondos federales genera una solución propia para un problema concreto que el resto del país no puede resolver. Primero fue el elevado costo financiero de las compras en cuotas, que en la provincia encontró un antídoto eficiente con el Ahora Misiones en todas sus versiones. Después el incremento en los precios de algunos alimentos básicos encontró un paliativo eficaz con los programas Ahora Pan y Ahora Carne. Y desde esta semana en Misiones también hay una salida para cortar el círculo vicioso del endeudamiento con tarjeta.

 

Durante tres meses los equipos técnicos de Hacienda y del Fondo de Crédito de Misiones analizaron detenidamente los números para dar forma al nuevo programa, después el Gobierno nacional anunció un paquete de medidas con un elevado costo fiscal para las provincias y hubo que volver a afinar los lápices y agudizar el ingenio. Tras varias revisiones técnicas, el gobernador Hugo Passalacqua salió ayer martes a anunciar cómo funcionará este salvavidas con el que la Provincia busca rescatar a los asalariados ahogados por las deudas.

 

Se trata del programa Ahora Tarjeta, destinado a trabajadores en relación de dependencia de los sectores público y privado cuyos sueldos netos no superen los 50 mil pesos y a jubilados de la Provincia cuyos haberes se ubiquen por debajo de los 31 mil pesos. En todos los casos, para acceder a los beneficios, los deudores deberán haber abonado solamente el pago mínimo de tarjeta en cuatro de los últimos seis meses.

 

Para Misiones se trata de un esfuerzo enorme en un momento particularmente complicado para las finanzas de todas las provincias. La coparticipación, el principal recurso para todas las jurisdicciones, viene perdiendo terreno contra la inflación de la mano de la caída del consumo y de la recaudación.

 

El contexto se complicó aún más con el paquete de emergencia que adoptó el Gobierno nacional luego de la derrota electoral que sufrió en las PASO. Según estimaciones de la Comisión Federal de Impuestos (CFI), medidas como la elevación del piso de Ganancias y la eliminación del IVA para alimentos básicos, tendrán un costo superior a los mil millones de pesos para el fisco misionero en el último cuatrimestre de 2019.

 

Con la economía en contra, la continuidad de los programas Ahora y su ampliación con nuevas líneas como la anunciada por el gobernador Passalacqua se sostienen sobre dos pilares fundamentales: el primero es el orden fiscal que permite a Misiones no solo pagar los sueldos en término, lo cual no es poco en la Argentina actual, sino también contar con los recursos necesarios para sostener el consumo y brindar alivio a la sociedad. El segundo pilar es la voluntad política que nace del convencimiento de que gobernar bien básicamente es mejorar la vida de la gente.

 

La operatoria

 

El programa Ahora Tarjeta alcanza –por ahora- a clientes de las tarjetas de crédito del banco Macro y de la tarjeta Natural del Instituto Provincial de Loterías y Casino (IPLyC), pero en los próximos días se agregarían nuevas opciones. Desde la Provincia afirman que extendieron la invitación a todos los bancos, que lo único que deben hacer para que sus clientes accedan al beneficio es suministrar datos dado que el 100% del subsidio corre por cuenta del Estado misionero.

 

El beneficio concretamente consiste en un subsidio del Gobierno provincial que cubre 50 puntos porcentuales de la tasa de interés anual que cobra la tarjeta de crédito sobre los saldos impagos. Es decir que si el banco aplica una tasa de 105% el beneficiario pagará 55% y los restantes 50% correrán por cuenta de la Provincia.

 

Se toma como base la deuda acumulada al resumen correspondiente a julio, sobre ese monto la provincia otorga el subsidio que se mantendrá como una suma fija a favor del deudor en los resúmenes de tarjeta de septiembre a diciembre, es decir que el subsidio no alcanza a deudas contraídas con posterioridad a julio.

 

El trámite para acceder al programa se inicia a través de una consulta de los interesados en la web de Ahora Misiones . En las primeras tres horas de vigencia se recibieron más de 1.200 solicitudes de adhesión, lo que demuestra claramente que el programa responde a una necesidad real de una cantidad considerable de personas.

 

Desde la secretaría de Hacienda de la Provincia estiman que solamente entre los titulares de tarjetas de crédito del Banco Macro hay alrededor de 11 mil potenciales beneficiarios, lo que habla de un alto nivel de endeudamiento, especialmente por parte de los trabajadores del Estado.

 

Los datos oficiales revelan que los índices de morosidad e incobrabilidad no aumentaron significativamente durante el último año producto de la crisis, sin embargo desde los bancos observan con preocupación que hay cada vez más gente que acumula deudas demasiado grandes en relación a sus ingresos.

 

La causa principal no tiene que ver con un consumo desmedido por parte de los titulares de tarjetas, sino las tasas de interés inusitadamente altas que cobran los bancos, tasas que son el resultado directo de las políticas monetaria y financiera que viene impulsando el Gobierno nacional en un intento infructuoso por bajar la inflación, contener al dólar y poner algo de orden en el desmadre generalizado que reina en la economía argentina.

 

En enero de 2018 la tasa de referencia del Central oscilaba entre los 27 y 28 puntos, hoy supera los 83 puntos anuales, 25 puntos por encima de las proyecciones más pesimistas de inflación. Semejantes tasas representan un atractivo demasiado grande para los bancos que prefieren prestarle al Estado antes que al sector privado y a particulares, eso disparó los costos del financiamiento a niveles inusitados y como es costumbre, entre las tasas más altas están las que cobran las tarjetas de crédito.

 

Dejar pendiente un saldo en tarjeta equivale por estos días a asumir una tasa de interés superior al 100% anual sobre ese saldo. Quienes adoptaron el mecanismo de pagar el mínimo de la tarjeta para financiar sus consumos vieron aumentar su deuda en una progresión geométrica que con el correr de los meses les resulta cada vez más difícil cortar. Sacarlos de ese pozo es el objetivo al que apunta el nuevo programa del Gobierno de Misiones.

 

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