Todas las definiciones acerca del futuro de la política y la economía de la Argentina de Alberto Fernández a los diarios Clarín, La Nación y Página 12 de hoy

Todas las definiciones acerca del futuro de la política y la economía de la Argentina de Alberto Fernández a los diarios Clarín, La Nación y Página 12 de hoy

 

El candidato por el Frente de Todos, Alberto Fernández brindó una seria de entrevistas a medios nacionales y habló sobre diferentes temáticas que tienen que ver con el futuro de la Argentina. En la nota algunas definiciones importantes.

 

Entrevista a la Nación Alberto Fernández: “Que no se preocupen, no pienso cerrar la economía”

Decidido a aliviar las tensiones con el gobierno de Brasil, país que considera central para la estrategia de desarrollo de la Argentina, Alberto Fernández puso un freno al enfrentamiento con el presidente Jair Bolsonaro y envió un mensaje de estabilidad a toda la región. “Que no se preocupen, porque no pienso cerrar la economía”, dijo.

La frase es una respuesta a la amenaza planteada por el mandatario brasileño y por su ministro de Economía, Paulo Guedes, acerca de que su país dejaría el Mercosur en caso de que el próximo gobierno argentino -un gobierno de Cristina Kirchner, dijeron- decidiera cerrar la economía.

“Para mí, el Mercosur es un lugar central. Y Brasil es nuestro principal socio y lo va a seguir siendo. Si Bolsonaro piensa que yo voy a cerrar la economía y que entonces Brasil se va a ir del Mercosur, que se quede tranquilo, porque no pienso cerrar la economía. Es una discusión tonta”, afirmó el candidato del Frente de Todos.

En la misma línea, manifestó incluso que no se opone a que el Mercosur entable acuerdos comerciales con otros bloques. Pero advirtió que debe hacerse protegiendo los intereses nacionales.

“Mi problema no es que la economía se abra. Mi problema es que esa apertura dañe a los argentinos. Si se abre preservando a los argentinos, bienvenido sea”, sostuvo.

La cuestión laboral

Después del triunfo que lo dejó a las puertas de la Casa Rosada y que lo erigió como un virtual presidente electo, Fernández se mostró dispuesto a aceptar la flexibilización de los convenios laborales, cuando exista acuerdo de los sindicatos.

“Lo que sea por vía convencional es una decisión de las empresas y los trabajadores. Lo que no quiero es poner reglas generales de flexibilización. No todo es lo mismo”, dijo, al reiterar algunos de los temas que conversó el jueves con el dueño de Mercado Libre, Marcos Galperin, adalid de la reforma laboral.

Con un ojo puesto en las elecciones del 27 de octubre y otro en el traspaso de mando, el 10 de diciembre, el candidato del Frente de Todos insistió en que el Presidente debe renegociar con el FMI para lograr una postergación de los vencimientos previstos para los próximos años.

“El Gobierno firmó un acuerdo imposible de cumplir y no lo cumplió en nada. Incumplió las metas de inflación, de crecimiento y las metas fiscales. Lo que tiene que hacer Macri es volver a juntarse con el Fondo y explicarle por qué no cumplió nada. Porque, si no, se tiene que hacer cargo el que viene de todos sus incumplimientos”, sostuvo.

Explicó que espera que la próxima misión del FMI le pida opinión sobre las condiciones del próximo desembolso, de 5400 millones de dólares, y reiteró que “es imposible” que se cumplan las fechas de pago. “La única solución que aparece es postergar las fechas”, puntualizó, en un anticipo de la posición que tendrá en esa negociación, que le recuerda al rol que tuvo durante el gobierno de Néstor Kirchner.

En otro punto de encuentro con aquella gestión, el exjefe de Gabinete anticipó que, de llegar a la presidencia, aplicará una política de “flotación administrada” del dólar, y repitió que el nivel actual de la divisa estadounidense, que el viernes cerró en torno de los $58, es adecuado. Pero tomó distancia de la devaluación del lunes. “Cuando dije que a $60 el dólar estaba bien, lo dije cuando el dólar iba camino a los $67 o $68. Dije que un dólar a $60 estaba receptando la caída que la divisa había tenido respecto de la inflación. En esos términos, $60 el dólar suena razonable. Un dólar a $60 es un dólar que vuelve competitiva la producción y que hace posibles las exportaciones”, manifestó.

Un puesto clave

¿Quién podría ser el hombre que, desde el Ministerio de Economía, se encargara de llevar adelante estas políticas?

El candidato se reserva el nombre. No quiere someter a ese eventual funcionario a un desgaste de cuatro meses. ¿Es descabellado pensar que le puede ofrecer un cargo a Roberto Lavagna? “No es descabellado, siempre me lamenté de que se haya ido del gobierno de Kirchner. Pero lo que no sé es qué quiere hacer Lavagna”, respondió a LA NACION.

En el diálogo, Fernández reiteró su preocupación por los efectos que pueden tener los anuncios del Presidente en el índice de inflación y en las cuentas fiscales de las provincias. “Esas medidas, aun cuando esté de acuerdo con el objetivo, hay que consultarlas con las provincias, porque el desbarajuste que se les genera es enorme. Mi planteo es por qué hacen esto sin discutirlo con las provincias”, dijo, sobre la eliminación del IVA en los alimentos esenciales y la reducción de Ganancias.

Tampoco se comprometió a sostener el congelamiento del precio de los combustibles sin un acuerdo con los sectores involucrados. “Las medidas que anunció Macri no se pueden tomar así, sin hablarlo con nadie”, planteó.

Explicó que, si gana las elecciones de octubre, intentará aplicar una devolución del IVA en alimentos de la canasta básica a titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), pensiones por discapacidad y jubilaciones mínimas, pero solo después de alcanzar un acuerdo con los gobernadores.

“No es un problema que pueda resolver solo. Ahí hay mucho de coparticipación. Es dinero de coparticipación que se pierde. Es un tema delicado, porque hay provincias con una situación fiscal muy débil. Por ejemplo, Catamarca deja de cobrar $1100 millones por esta medida. Eso es un mes de sueldos en Catamarca”, argumentó.

 

Entrevista a Página 12. “Dujovne  dejó el país envuelto en una gran crisis”

-Se acaba de confirmar la renuncia del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne ¿Cómo lo analiza?

–Lo único que diría al respecto es que la gestión de Dujovne fue un gran fracaso y que termina dejando al país envuelto en una gran crisis.

-Lo abultado de la diferencia que obtuvo en las PASO dejó este cuadro  de un gobierno muy debilitado y una situación de inestabilidad en los mercados financieros. ¿Qué opina a propósito de la denuncia que hizo Martín Redrado acerca de que fue Mauricio Macri quien le dio la orden al Banco Central de no intervenir para que subiera el dólar y de esa manera castigar a los votantes?

-Si bien es cierto que yo hablo con Martín no tengo la menor idea de ese dato. El debe tener el dato que yo no tengo, con lo cual no puedo decir nada, no lo sé. Pero si eso ocurrió es un gesto de enorme irresponsabilidad porque al día siguiente tuvimos que salir todos a parar el desmadre que se había generado. Pero no sé si eso ocurrió o no ocurrió, francamente a mí no me consta, pero si ocurrió es muy grave.

-Sería afín con la conferencia de prensa del Presidente del lunes

-Sí, tendría lógica. Suena posible que eso haya ocurrido. Eso no le quita la dosis de responsabilidad que eso genera. Hay que tener presente que cada vez que la moneda se devalúa crece la pobreza y la verdad es querer castigar a la gente por cómo votó, descuidando que estás empujando un montón de gente a la pobreza, es de una crueldad enorme, imperdonable.

Viene reclamando que Macri deje de actuar como candidato y empiece a actuar como presidente, ¿cuándo le pareció durante esta semana que actuó así?

-Me parece que lo que propone da cuenta de eso. Por ejemplo, la medida de baja de impuestos de ganancias, de IVA. Son medidas que tienen sentido porque de algún modo tienden a la promoción del consumo, pero que en este contexto que sean dictadas en este contexto es muy grave. Nosotros teníamos en la plataforma la idea de reducir el IVA para la canasta básica. Pero era dentro de un plan de acuerdo general. Y la verdad es que no nos planteamos una reducción o una corrección en ganancias como lo que acaba de hacer, porque ambas cosas le generan a las provincias un problema de desfinanciamiento grave. El cálculo que hacemos es que ahí entran en crisis 1.500 millones de dólares.

-¿De recursos coparticipables?

-Exactamente, es lo que las provincias dejan de cobrar y para algunas es de una gravedad enorme. Por eso me suena que debió haber tenido otra prudencia el Gobierno.

-¿Y cómo tendría que actuar un presidente en esta situación tan crítica?

-Es complicado tener ese doble rol de presidente y de candidato. Pero el Presidente debería hacer un esfuerzo y entender que estas medidas las tienen que hacer teniendo en cuenta este contexto. Nosotros logramos dar un mensaje tranquilizador, pero frente a un enfermo en estado  crítico no es que hemos resuelto el problema. Hemos calmado un poco el dolor pero nos damos cuenta que hay un problema serio. No hay una enfermedad sin curar todavía.

-En lo que tenía algo de razón el gobierno es que lo que usted dijera tranquilizaría a los mercados. Habló y bajó el dólar y el riesgo país.

-Y bueno, es que como le dije al Presidente el día que me llamó: todo esto que ocurrió es la profecía autocumplida. Si se la pasaron todo el tiempo diciendo que nosotros íbamos a promover una economía como la de Venezuela, el día que de se dio el resultado, los mercados reaccionan con reaccionan.

 

Entrevista a Clarin. Alberto Fernández: “Nosotros somos mucho más que kirchnerismo”

“Lo que nosotros necesitamos es que la grieta se termine. No se puede vivir en una sociedad de los unos contra los otros, es imposible”, dice el ex jefe de Gabinete de los Kirchner.

-Usted no ganó las elecciones generales, pero consiguió una amplia diferencia en las PASO ¿Se siente Presidente?

-No, Presidente voy a ser el día en que la gente me elija, todavía no me eligió. Sí creo estar cerca y sí creo que la gente ya me asigna la responsabilidad de un Presidente electo, pero no lo soy. No lo soy. Esto lo digo porque pienso seguir haciendo campaña. Quiero convencer a más argentinos. Tengo ganas de que muchos argentinos más me acompañen. Porque estoy decidido a reconstruir el país con todos, sin nadie afuera.

¿Cómo le llamaría a este período entre las PASO, con un resultado contundente, y lo que queda hasta octubre y diciembre? ¿Es una transición?

-Si la gente me elige a partir del 27 de octubre, seré el Presidente electo y ya tendré otra responsabilidad institucional. Habría que preguntarle al Gobierno si es una transición, para ver cómo lo siente. Yo lo que creo, lo he dicho, es que el Gobierno está pasando un mal momento porque acaba de recibir un golpe duro en las urnas. Y bueno, ha quedado muy, muy enflaquecido políticamente por ese resultado.

-¿Esperaba la magnitud de esta diferencia?

-Nosotros teníamos encuestas presenciales, por eso nos llamaba mucho la atención lo que se publicaba. Las encuestas telefónicas nos daban entre 5 y 7 puntos. Las encuestas presenciales nos daban entre 9 y 11. Hubo una de Hugo Haime que nos dio 13 puntos de diferencia. Y la verdad es que nosotros confiamos mucho en esas encuestas presenciales.

-Siempre se decía desde la oposición y de otros sectores que el Gobierno tenía una maquinaria electoral formidable ¿Qué cree usted que pasó?

-Pasó que el Gobierno se quedó sin política y no pudo explicar nada. Que es la razón por la que se ganan y se pierden elecciones, simplemente. Esa teoría de que el que maneja el big data es el dueño de la verdad y la mentira es la teoría que dice que tenés un buen publicitario y ganas elecciones. Es falsa esta discusión. Yo hace ocho o nueve años que enseño comunicación política en España y es la discusión que tengo sistemáticamente con los consultores políticos. Es falso que una campaña de big data o una campaña publicitaria resuelva tu insuficiencia política. Es falso. El secreto es el contenido político, y al Gobierno lo que le pasó es que no pudo explicar un montón de cosas.

-¿Pero eso influyó más que la economía?

-El gran problema que tiene la Argentina hoy es la economía y lo que los argentinos padecen es una caída de la calidad de vida, porque la economía los está maltratando. La única retórica que tuvo el Gobierno es el regreso al pasado, pero lo que no tuvo en cuenta fue que el Gobierno es el pasado. El pasado son los cuatro años inmediatamente para atrás. Es muy difícil esa retórica, la podés aplicar cuando sos es una expectativa. Pero Macri no es una expectativa. Es un hecho verificado, y tiene que explicar lo que hizo y ahí es donde todo se le hace muy difícil.

-Con el tema de la inflación, los equipos técnicos, los economistas que lo asesoran ¿Qué impacto esperan que tenga la devaluación en la inflación?

-Muy alto. El cálculo que habíamos hecho era que con un dólar de 57 pesos, y la inflación iba a estar superando el 50 por ciento a fin de año.

-Esa será la herencia que va a recibir si gana en las elecciones de octubre.

-Yo les prometo a los argentinos que no voy a hablar de la herencia, porque yo conozco el problema. No voy a ocupar ni un segundo en echarle la culpa a nadie. La Argentina ya está harta de que le echen la culpa al otro. Respecto del pasado, creo que la gente ya hizo mérito, y por eso votó como votó. Entonces no tiene sentido contarle a la gente quién tuvo la culpa ahora. Por otro lado, la solución del problema inflacionario es muy parecida a la solución del problema del consumo. El problema central que tuvo Macri fue una mala lectura de cómo combatir la inflación. Ahí radica el caos económico que se generó. Macri pensó que el problema inflacionario era netamente monetario. Y él pensó que restringiendo la moneda y restringiendo el consumo se garantizaba que los precios bajaran, porque si bajás el consumo y no tenés dinero para comprar, baja la demanda, y si baja la demanda bajan los precios. Eso ocurre sólo en los manuales que ellos estudian, porque la realidad no funciona así. El daño que hizo es que él no tuvo en cuenta que esa política la estaba practicando en una sociedad que consume el 70 por ciento de lo que produce. Entonces, si vos afectás el consumo, afectás la producción, y si afectás la producción afectás el empleo y cuando afectás el empleo empezás a empujar a gente a la pobreza. Lo único que produjo Macri en cuatro años fueron casi cinco millones de pobres. Bajar la inflación no es una pavada como dice Macri, es un problemón. Si yo termino el mandato y tengo la inflación en un dígito voy a estar muy contento. Son cuatro años de mucho esfuerzo.

-Habló con el Presidente de la renegociación con el FMI ¿Cree que tienen que hacerla cuanto antes o que tienen que esperar?

-Creo que el Presidente tiene que asumir que él ha sido el que incumplió el pacto con el Fondo. El firmó un pacto muy nocivo para la Argentina, que además nunca cumplió. Yo se lo dije cuando hablamos por teléfono. Porque en verdad, la Argentina no cumplió ni con la meta inflacionaria, ni con la meta de crecimiento, ni con la meta fiscal. Y además se comprometió a devolver el préstamo en condiciones imposibles. Lo que yo le dije es ‘bueno, si vos acordaste todo esto y no cumpliste, te pido que te hagas cargo de explicar por qué no cumpliste y de renegociar esto. Y si querés, yo estoy a disposición para hablar con el Fondo y buscar mejores condiciones. Pero es algo que debés asumir, porque vos fuiste el que firmaste esto’. Y la verdad es que ni (Roberto) Lavagna, ni yo, ni ningún otro candidato tenemos la obligación de ir a responder por sus incumplimientos.

– Cuándo usted le pide a Macri que actúe como Presidente y no como candidato ¿Le está pidiendo que se baje de la carrera?

-No es lo que pretendo. Yo lo que le pido es que advierta que tiene responsabilidades concretas en este presente y que ayude. Yo estoy dispuesto a ayudarlo, lo voy a ayudar para que concluya su mandato y para que la economía argentina se estabilice, pero han cometido muchos errores y cuando leo y escucho algunos discursos post elecciones de alguna, o de algunas, digo: ‘¿Habrán entendido?’.

– Respecto del Fondo ¿se imagina cómo sería su relación con ellos?

Correcta. Por qué no. Siempre la tuvimos.

– El gobierno de Cambiemos hizo una especie de emblema de su relación con el FMI.

-Sí, pero el problema es que el vínculo que el Gobierno propuso con el Fondo es un vínculo de sometimiento. Y yo propongo un vínculo de respeto. Está claro que somos los deudores, y por lo tanto la parte más débil de esa relación, pero ser deudor no te convierte ni en obsecuente ni en sumiso. Vos lo que debés hacer es defender la posición argentina. El gobierno eso dejó de hacerlo y en eso el ministro de Economía tiene gran responsabilidad. Yo diría que hay una sola realidad incontrastable y es que la Argentina en estas condiciones no está pudiendo pagar las obligaciones que asumió. En verdad que si a Macri no lo hubiera auxiliado el Fondo Monetario estaría en default. Cuando dicen que ellos han logrado que Argentina esté en el mundo, yo no sé por qué lo dicen, porque el mundo dejó de prestarle dinero y nadie del mundo vino a invertir en la Argentina. Entonces, yo lo que creo es que debemos ser realistas en cualquier discusión y en cualquier debate.

-¿Tiene pensado cuál podría ser su gabinete si gana la elección?

-No, no. Porque si yo tengo que armar el gabinete hoy, voy a armar el gabinete con mis amigos. Si yo gano, voy a poder armar un gabinete con los mejores y voy a tratar de hacer, no el mejor equipo de 50 años, sino que voy a tratar de llevar al Estado los que más conocen el Estado.

-¿Eso incluye, por ejemplo, a alguno de los que están ahora en la actual gestión?

-No lo sé. Macri, la verdad, conservó un ministro (Lino Barañao) que sólo fue cómplice de él en la destrucción de la ciencia y la tecnología.

-Si tuviera que elegir un área del gobierno de Macri que le parece destacable …

-Cada vez que me preguntan eso la verdad yo siento una situación muy incómoda, porque parece antipático decir que no hay nada bien. Por momentos siento que si es que el Indec recuperó autonomía y recuperó capacidad de trabajar autónomamente, bienvenido sea. Y eso habría que defenderlo y preservarlo. Por momentos siento también que algunas leyes, como la Ley de Economía del Conocimiento, es una buena ley que habría que cuidar y preservar. Pero me cuesta mucho encontrar más cosas que eso.

 

Fuentes: LaNación, Clarin y Página12



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