La Renovación obtuvo casi medio millón de votos y sacó más de 369 mil de diferencia a Cambiemos en una elección que dejó ganadores y perdedores

La Renovación obtuvo casi medio millón de votos y sacó más de 369 mil de diferencia a Cambiemos en una elección que dejó ganadores y perdedores

Con más de 484 mil votos, la fórmula integrada por Oscar Herrera Ahuad y Carlos Arce alcanzó la mayor cantidad de sufragios en una elección a gobernador en Misiones. Casi tres de cada cuatro electores eligieron la boleta del Frente Renovador, que cuadruplicó los votos obtenidos por la segunda fuerza. Juntos por el Cambio no se impuso en ninguno de los 76 municipios, cosa que sí logró el Frente PAyS en tres localidades. Con más del 73% de los votos, la victoria renovadora en Misiones fue la más abultada en lo que va del calendario electoral en todo el país.

 

Las urnas de Misiones dejaron un mensaje abrumador de respaldo al oficialista Frente Renovador. Por primera vez en la historia de la provincia un gobernador resultó electo con el apoyo de casi medio millón de sufragios, 484.179 para ser más exactos, y le sacó más de 369 mil votos a la segunda fuerza. En casi todos los municipios la disputa por la intendencia se dirimió entre dos candidatos de la renovación, fuerza que ganó en 73 de los 76 distritos.

 

La distribución de las bancas de diputado que estaban en disputa dejó otro claro parámetro de lo categórico del resultado: la renovación se adjudicó 16 escaños y dejó solo 3 para Juntos por el Cambio y uno para el Frente PAyS.

 

(Infografía de Clarín)

 

Como toda elección, la del último domingo dejó ganadores y perdedores. Entre los primeros sin dudas el más destacado es el conductor de la renovación Carlos Rovira, estratega político que llevó a ese espacio una nueva victoria aplastante, esta vez con ribetes históricos.

 

El presidente de la Legislatura apostó por reforzar al misionerismo como eje rector del espacio, priorizando la atención en la escala provincial y dejando de lado las disputas que dominan la política nacional, sumida en una inconducente grieta.

 

Motorizó además un proceso de recambio dirigencial al que denominó Renovación Neo 5.0 y lo definió como un “un algoritmo estratégico y político” que abrió las puertas del espacio a la participación de caras nuevas que llegaron desde distintos sectores para oxigenar la escena política.

 

El gran derrotado de la jornada fue el presidente Mauricio Macri que, con la mirada centrada en Provincia de Buenos Aires y Capital, dejó solo a sus representantes en Misiones, abandonó a una de sus principales espadas, Humberto Schiavoni, y lo expuso a un resultado catastrófico que no merecía.

 

Otro gran triunfador que dejó el domingo electoral fue el gobernador Hugo Passalacqua, quien plebiscitó su gestión con un éxito tal que logró entregar la posta a su sucesor con un caudal inédito de votos. Una gestión ordenada y con una marcada sensibilidad social le valió una imagen positiva reconocida incluso a escala nacional, lo que llevó a Carlos Rovira a mencionarlo como posible candidato a gobernador en 2023 durante la misma noche en la que se anunciaba el triunfo de Oscar Herrera Ahuad.

 

El propio gobernador electo es otro de los que por estas horas pude saborear las mieles de un  triunfo que lo tuvo como protagonista central. Con su perfil de médico servicial fue ganando adhesiones en la gente y a fuerza de horas de intenso trabajo sumó el consenso político necesario para ocupar con todo derecho una candidatura que lo llevó a un triunfo histórico.

 

Pero la alegría no fue solo renovadora, el Frente Popular Agrario y Social también tiene motivos sobrados para festejar. Obtuvo 15 mil votos más que en 2015 y por primera vez en su historia logró cargos ejecutivos. Ganó tres intendencias en municipios de características rurales y con un alto porcentaje de población dedicada al duro trabajo de campo. Como tarea pendiente le queda ganar terreno en zonas urbanas con mayor peso electoral en el total provincial.

 

En Posadas todos los flashes se los llevó Leonardo “Lalo” Stelatto que supo explotar su perfil de eficiente hacedor en una campaña en la que puso énfasis en la obra pública. Inició su recorrido de cara a las elecciones con un bajo porcentaje de conocimiento en la gente, pero con el antecedente valioso de haber llevado adelante una gestión destacada el frente de Vialidad provincial, cargo desde el que se propuso construir 100 puentes y terminó erigiendo el doble.

 

Con ese respaldo se presentó en Posadas, donde también venía realizando un dedicado y extenso trabajo en materia de obras viales y alumbrado. En solo tres meses se instaló como candidato y terminó imponiéndose frente a Joaquín Losada, que cuatro años antes había resultado electo por un amplísimo margen de votos.

 

Entre los ganadores también se cuenta una larga lista de intendentes que ratificaron sus gestiones con aplastantes victorias en las que obtuvieron más de 45% de los votos, como Carlos “Caco” Sartori que se quedó con más de la mitad de los votos en Campo Grande; Carlos Fernández que ganó con más del 47% en Oberá; Felipe Jeleñ, con más de 58% de los votos de Wanda; Bruno Beck, con más de la mitad de los sufragios en Andresito; Lucas Gerhardt, con más del 49% en Alba Posse y Oscar Kornoski, con 48% en Jardín América, entre otros.

 

Entre los que le tocó experimentar sorpresas negativas se destacan dos intendentes que perdieron pese a conservar su reconocida capacidad para sumar votos al Frente Renovador: Joaquín Losada y Norberto Aguirre.  El caso más llamativo es el del intendente posadeño, que pese a obtener dos mil votos más que en 2015 perdió a manos de Stelatto, quien en el sprint final de la campaña logró captar casi todos los votos renovadores que no fueron para Losada. La polarización entre Stelatto y Losada redujo a niveles paupérrimos de votos a los demás sublemas de ese espacio.

 

Aguirre, en tanto, no vio venir el desgaste del paso de los años -lleva casi dos décadas de mandato en la ciudad del Alto Paraná-  pese a que había tenido una alerta en 2017 con Fabio Martínez que ahora lo destronó. A su favor, al igual que Losada, hay que decir que pese a no haber resultado electo, sumó un importante caudal de votos para el triunfo del frente que integra.

 

Quien lleva varias elecciones festejando en Eldorado es el presidente de la Cooperativa Eléctrica Eldorado Limitada (CEEL) Alberto Romero, que al igual que lo había hecho antes con Aguirre, volvió a apoyar al candidato ganador en esa ciudad, en este caso Fabio Martínez, otro que se anota en la lista de los ganadores más notorios que dejaron los comicios.

 

En el polo opuesto habría que buscar a Cambiemos, que el domingo sufrió una derrota apabullante, de esas que obligan a profundos replanteos. En solo dos años, la alianza que nuclea al PRO y a los radicales y representa al Gobierno nacional en la provincia perdió casi cien mil votos y su caudal electoral cayó prácticamente a la mitad.

 

En Posadas pasó de ganar por casi 20 mil votos en 2017 a perder por más de 57 mil votos el domingo último. En el camino, la fuerza que representa al macrismo perdió 22 mil votos en la capital provincial, muchos de los cuales, a la vista de los resultados de las últimas elecciones, fueron a la renovación.

 

Entre los candidatos a intendente de Posadas de Cambiemos también hay cuestiones por analizar. La primera conclusión que surge es que los radicales siguen concentrando la mayor cantidad de votos dentro de ese espacio en la capital provincial, entre ellos Ariel Pianesi es el que mejor resultado obtuvo y el que más decepcionó fue Martín Arjol, que hace dos años había sido el más votado y ahora se quedó en un cómodo cuarto puesto, incluso detrás de su correligionario Pianesi.



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