“Síndrome de mano, pie y boca atípico”: advierten que hay más casos de los que se conocen

“Síndrome de mano, pie y boca atípico”: advierten que hay más casos de los que se conocen

 

Es una enfermedad contagiosa causada por un virus y que se suele confundir con la varicela o una complicación del herpes, señalaron desde el Instituto Malbrán.

 

El “síndrome de mano, pie y boca atípico”, una enfermedad viral de niños, es mucho más frecuente de lo que se cree y a menudo se confunde con otras infecciones. Así lo alertaron en diálogo con la Agencia CyTA-Leloir especialistas del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI), que forma parte del ANLIS “Dr. Carlos Malbrán”, en Buenos Aires.

 

Gracias a un riguroso estudio científico, los investigadores del Malbrán detectaron la presencia en Argentina de un genotipo inusual de un virus que pertenece al género Enterovirus (EV) y que provoca la enfermedad. El hallazgo fue reportado el año pasado en la “Revista Argentina de Microbiología”.

 

“Clínicamente, este síndrome en su variante atípica se puede confundir con el eccema herpético o con la varicela”, indicó a la Agencia CyTA-Leloir el director del estudio, el doctor Daniel Cisterna, del Servicio de Neurovirosis del INEI. “Por otra parte, como no es de notificación obligatoria, su registro está probablemente subvaluado”, añadió.

 

El síndrome de mano, pie y boca “atípico” es una enfermedad eruptiva pediátrica muy contagiosa que comienza con fiebre, llagas en la boca y sarpullido y/o ampollas en la palma de las manos y la planta de los pies. “Puede haber complicaciones leves, como la caída de las uñas de las manos y los pies, o más severas, como la meningitis aséptica o la encefalitis aguda”, indicó el especialista de INEI-ANLIS.

 

Los investigadores estudiaron 14 casos ocurridos en Chubut en el segundo semestre de 2015 y, en cinco de ellos, aislaron por primera vez en el país y en la región la cepa CV-A6 del virus Coxsackie. En años recientes, esta variedad emergió como agente causal de casos esporádicos y brotes en la India, Sudeste Asiático y Europa, todos ellos asociados a un incremento de complicaciones neurológicas.

 

Paralelamente, en casos recibidos a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de sarampión y rubeola, se identificó la misma cepa en muestras de cuatro de seis pacientes de General San Martín, en San Luis. Sin embargo, los científicos no hallaron evidencias de un origen común con los casos de Chubut. En la ciudad de Buenos Aires, el Servicio de Neurovirosis ha detectado nuevos casos en adultos estudiados en la Unidad de Dermatología del Hospital de Infecciosas Dr. F. J. Muñiz desde el año 2017.

 

“CV-A6 es un virus de distribución global. Es de suma importancia realizar una vigilancia activa de estos agentes potencialmente emergentes en nuestra región y que los médicos sepan de su presencia para realizar un diagnóstico correcto”, destacó Cisterna.

 

Por el momento no existe una vacuna que proteja contra este virus. Las recomendaciones para evitar la infección son: lavarse las manos con agua y jabón, en especial después de ir al baño; limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con más frecuencia; y evitar el contacto cercano con las personas enfermas.

 

Del estudio también participaron Cristina Lema, Leila Martínez y María Cecilia Freire, del Servicio de Neurovirosis del INEI-ANLIS Malbrán; Elizabeth Verón y Lorena Contarino, del Hospital Rural GanGan, en Chubut; y Denise Acosta, del Hospital Zonal “Dr. Andrés Ísola”, en Puerto Madryn, Chubut.

 

FUENTE: (Agencia CyTA-Fundación Leloir)



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