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Insólito: un músico quiere cercar parte del cerro de Siete Colores y generó una fuerte polémica

Insólito: un músico quiere cercar parte del cerro de Siete Colores y generó una fuerte polémica

Un artista local que asegura ser dueño del terreno proyecta construir un anfiteatro a metros del emblemático cerro jujeño, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Se llama Edgardo Vilte, pero para todos es Memo, un reconocido músico jujeño de folclore, cuyo nombre circuló en las últimas semanas luego de que cercara un terreno de 6.000 metros cuadrados, pegado al mítico cerro de los Siete Colores, en Purmamarca, sector del que asegura ser propietario.

Aunque el artista explicó que había colocado la cerca “unos días, para limpiar el terreno, que estaba lleno de basura”, el episodio generó un revuelo entre los vecinos: por un lado porque rechazaron la colocación del alambrado, que el artista debió levantar. Pero, además, porque se oponen al proyecto de construcción de un anfiteatro que Memo planea instalar ahí.

El tema de los límites territoriales no es materia sencilla, y menos en la Quebrada de Humahuaca (de la que el Cerro de los Siete Colores forma parte), declarada en 2003 Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO.

Mientras Memo le explicó a Clarín que su terreno se despliega a cien metros del cerro propiamente dicho (“decir que lo compré es un delirio… es como afirmar que me compré las Cataratas del Iguazú”), para el secretario de Turismo de Jujuy, Diego Valdecantos, “hay que delimitar bien a qué le llamamos cerro de los Siete Colores; si es la partecita que aparece siempre en las fotos o si lo que continúa es parte del cerro también.

En cualquier caso, toda la zona está protegida por los lineamientos de la UNESCO. O sea que cualquier proyecto de modificación requiere varios meses de trámites, en busca de las aprobaciones correspondientes.

 

El tema es complejo, según explicó Valdecantos: “A principios de diciembre, Memo colocó el alambrado, pero como se generó cierto malestar entre los vecinos, fui a hablar con él y de buen modo accedió a quitarlo. Además de que quería limpiar, él dice que el terreno es accidentado y que si a alguien le pasa algo, él es responsable. Por eso le dimos tranquilidad desde el Gobierno, para que los turistas pudieran circular libremente. En el ‘mientras tanto’, se está evaluando el proyecto que quería poner en marcha el artista”.

¿En qué consiste su plan? Instalar un anfiteatro “con entrada libre y gratuita, para que los artistas jóvenes de Purmamarca tengan un espacio cultural y puedan mostrar su arte. Sólo se cobraría entrada en casos de shows programados, en los que hubiera que pagarle a los músicos y se generaran fuentes de trabajo”, describió.

Según Valdecantos, “una cosa era limpiar el terreno, cosa que podía hacer, pero otra distinta era arrancar el proyecto. Lo primero que estamos haciendo es evaluar el título de propiedad de ese sector. Después todo pasaría a evaluación de distintas áreas: Medio Ambiente, Recursos Hídricos… y por último, a la UNESCO”. Según funcionario, “la primera parte de la evaluación llevará no menos de dos o tres meses”.

La inquietud que genera enterarse de que el mayor atractivo paisajístico del noroeste argentino es propiedad privadadespierta algunas preguntas: ¿Cuándo, cómo y por qué el Estado le vendió el cerro de los Siete Colores a una familia purmamarqueña?

Según Memo, su título de propiedad es de 2011 y otros familiares suyos tienen la propiedad de los terrenos donde se ubica el colorido cerro, propiamente dicho. «Antes de que la UNESCO protegiera la zona y distintas instituciones provinciales regularan las construcciones, ya había derechos de propiedad de los locales», explicó el artista. ¿Derechos escritos? «Esto es precisamente lo que estamos analizando», dijo el secretario de Turismo

Porque uno de los puntos controvertidos es que precisamente ahí donde ahora se quiere instalar un anfiteatro («y también baños y tachos de residuos, para que los amigos visitantes estén cómodos”, dijo el músico) es donde todos los años cuatro comparsas locales realizan el tradicional “desentierro del carnaval”, que este año será el 2 de marzo. “Al ser un espacio cultural, por supuesto se le va a permitir a las comparsas que desentierren, con la condición de que cuidemos el medio ambiente”, explicó Memo.

“Nosotros, los Vilte, somos originarios del pueblo de Purmamarca; no somos terratenientes, como dicen algunos. Es como los Carabajal en Santiago del Estero”, comparó el artista, y concluyó: “Hay un puñado de vecinos que se opone a mi proyecto. No es la intención cobrar ninguna entrada para circular por acá. Soy una persona de ideales y sólo quiero impulsar un espacio cultural”. (Clarin)

laura.barrios6@gmail.com-