La advertencia en la trama narco que estremece a Puerto Madryn: “Acá va a correr sangre”

La advertencia en la trama narco que estremece a Puerto Madryn: “Acá va a correr sangre”

Lo dijo la madre de una de las víctimas, cuyo cuerpo apareció sin las manos, quien teme que la maten.

Héctor López tenía 27 años y su desaparición fue la que disparó una serie de muertes ligadas al narcotráfico que estremecen a la ciudad de Puerto Madryn. Vivía en la zona sur de la ciudad, la de vecinos con mejor condición económica, y estaba de novio con una joven de 23 años. Era amante de los autos veloces y, por eso, solía comprar algunos y “tunearlos” para después prenderse en alguna picada callejera.

Su última adquisición fue un Volkswagen Vento, al que acondicionó con delicadeza. Le colocó el “sistema nitro” (para autos de alta velocidad) y también llantas de aleación. Llegó a correr algunas veces, aunque siempre en forma clandestina. Era de usar celulares de “alta gama”. Al menos siempre tenía dos.

De acuerdo a informaciones que pudo corroborar Clarín, algunos de sus familiares directos también tienen antecedentes por tráfico de drogas en la Justicia F Federal de Chubut.

“Esto es mafia“, dijo la madre de Héctor López, María Donato Costa, quien desde un principio se puso al frente de la búsqueda de su hijo. “Los abogados no me quieren agarrar esta causa, porque tienen miedo”, dijo.

“Acá va a correr sangre, yo sé que voy a aparecer con un tiro en la cabeza en cualquier momento, pero no me voy a callar la boca, y voy a hacer justicia, por mi hijo, por las chicas que tienen encerradas en los prostíbulos, por (el joven desaparecido) Gastón León y por todo lo que estamos pasando”, manifestó la mujer.

En los ambientes tribunalicios corre con rapidez de un rayo la versión respecto a que estas muertes se deben a lo que en jerga delictiva se conoce como una “mexicaneada”. Es decir, que alguien se quedó con algo que no le correspondía. Y entonces, comenzó a correr sangre y muerte.

López fue hallado el lunes sin sus manos y otras mutilaciones. Al día siguiente apareció el cuerpo de Federico Lomeña (31) en Playa Paraná, envuelto adentro de una bolsa. Los primeros resultados de la autopsia dicen que recibió, al menos, siete puñaladas. Ambos eran amigos.

A estas muertes hay que agregarle otros datos que también dan escalofríos: días antes que apareciera el cadáver de López, su amigo Nicolás Cerrudo, de 20 años, se ahorcó. Y dejó un mensaje inquietante: “Esto pasa por jugar con fuego”. Tenía algunas lesiones en sus genitales y en sus manos.

Ahora buscan a otro joven que permanece desaparecido desde mayo, Gastón León (30), quien se conocía con López y podría también haber caído en esta trama sangrienta que estremece a esta ciudad del sur del país.

(Clarín) A. C



Quizás tambien le interese...

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE