Análisis semanal: En medio de la destrucción de la industria nacional en Misiones se enciende una luz (LED)

Análisis semanal: En medio de la destrucción de la industria nacional en Misiones se enciende una luz (LED)

Misiones fue sede de un acontecimiento insólito para los tiempos que corren en Argentina: se inauguró una fábrica. En este caso una de luminarias LED de capitales polacos que desde el lunes último está en plena producción en el Parque Industrial de Posadas. Quienes administran dicho parque redoblan la apuesta y aseguran que antes de fin de año también comenzaría a funcionar allí una planta de motos eléctricas. De concretarse sería otra excepción para un país que se volvió una máquina de cerrar fábricas.

 

El sector de la industria fue uno de los más golpeados por las políticas desarrolladas por el Gobierno nacional desde 2016. Primero fue la apertura de las importaciones, luego la caída del consumo y finalmente las altísimas tasas de interés, todos ellos factores que conspiraron contra la economía real.

 

Convencido de la efectividad del artilugio de tapar el sol con una mano, el jueves en una conferencia de prensa en Córdoba el presidente Mauricio Macri negó terminantemente que se esté produciendo una “ola de despidos”. Como en otras oportunidades, la realidad se empecina en llevarle la contra.

 

Basta una rápida consulta a través de Google utilizando términos como fábrica o industria para tener una idea del sombrío panorama que atraviesa ese sector. Restringiendo la búsqueda a los últimos siete días, el buscador devuelve -entre otros- los siguientes resultados:

 

– Medios de Buenos Aires informan que la fábrica de cereales 3 Arroyos y la cadena de heladerías Persicco solicitaron la apertura de concursos preventivos de crisis. Recuerdan además que Freddo cerró en septiembre su planta de elaboración de helados y que la gigantesca Molino Cañuelas está al borde de la quiebra y fue puesta a la venta por la imposibilidad de afrontar sus deudas.

 

– También esta semana se confirmó el cierre definitivo de la planta de la empresa Canale en Lavallol, que llevaba tres meses sin producir y el despido de los 100 trabajadores que quedaban.

 

–  En Santa Fe los medios lamentaron el cierre de la planta de Acindar ubicada en Navarro, cerca de Rosario. La metalúrgica comenzó un plan de achique en 2016 que incluyó la eliminación de un turno de trabajo y el despido de 80 operarios. Esta semana la historia terminó con el despido de los últimos 15 empleados que se desempañaban allí y la finalización de todas las actividades.

 

– Las secciones económicas de los diarios de Santa Fe también destacaron la convocatoria a concurso de acreedores solicitada por la firma Vassalli Fabril SA –una de las líderes de la región en fabricación de maquinaria agrícola- a inicios de semana y anticipan despidos.

 

– La crisis no alcanza solamente al sector industrial. En Ciudad de Buenos Aires Canal 9 entró la semana pasada en concurso preventivo y trascartón despidió a 180 trabajadores. Todo indica que América TV iría por el mismo camino.

 

– En Salta los medios se ocuparon de la situación de las empresas La Veloz del Norte, un gigante del transporte a escala nacional y de la elaboradora de productos de limpieza Santiago Sáenz SA; ambas en concurso preventivo de crisis y negociando acuerdos con acreedores para evitar la quiebra.

 

Todo eso en solo una semana.

 

Rara avis

 

Mosca blanca, cisne negro, cebra a cuadros, cualquiera de esas metáforas zoológicas de las que tanto gustan los analistas económicos daría buena cuenta de la rareza que implica invertir en una fábrica en este contexto. De allí que la decisión de la empresa polaca LUG Light Factory de poner en funcionamiento una planta nueva en Posadas haya ganado repercusión nacional.

 

El hombre que decidió la inversión fue Ryszard Wtorkowski, presidente de LUG quien explicó que la idea original era instalarse en Brasil, donde ya se habían adjudicado contratos importantes, entre ellos la iluminación de estaciones de subte en San Pablo y Rio de Janeiro. El tamaño del mercado brasileño los había seducido, pero la crisis económica y política que viene el país vecino los hizo mirar hacia Argentina, donde recién asumía Macri con promesas de apertura de mercado que resultaban seductoras.

 

La lluvia de inversiones finalmente no se produjo y el contexto se hizo más hostil rápidamente, pero los polacos de LUG igual decidieron quedarse.  Mucho tuvo que ver con eso la buena predisposición del Gobierno de Misiones y la presencia de una infraestructura de calidad sobre la que podían montar la fábrica: el Parque Industrial Posadas, reconocieron luego los europeos.

 

“Tanto en Brasil como en Argentina visitamos varios lugares, de todos ellos el que resultó más acogedor para nuestra inversión fue Misiones, en buena medida gracias a que el Gobernador nos abrió todas las posibilidades. Nos presentó este parque industrial que está dotado con una base científica tecnológica muy buena proveniente de universidades y centros de formación”, explicó el directivo polaco.

 

Para el Gobernador Hugo Passalacqua y su ministro de Industria Luis Lichowski el logro no es menor, supieron captar para Misiones una de las pocas inversiones industriales proyectadas por el sector privado en todo el país y consiguieron atar los cabos para que el proyecto se hiciera realidad.  Parte del mérito corresponde también a las dos gestiones que antecedieron a Passalacqua en tanto tuvieron la visión de dotar a Misiones de parques industriales como el de Posadas que resultan imprescindibles para soñar siquiera con atraer una inversión como la de LUG o de la fábrica de motos eléctricas de la firma Voltu, próxima a inaugurarse también en la capital provincial.

 

Ola de concursos

 

No, no se trata de sorteos ni de competencias de ningún tipo, sino de otro tipo de concurso, el de acreedores. Según la estadística del Consejo de la Magistratura en el primer semestre 961 empresas accedieron a este mecanismo y el número sería sustancialmente mayor en la segunda mitad del año. El requisito principal que deben mostrar las interesadas para acceder a ese sistema es estar endeudadas por encima de sus posibilidades de pago. No es raro que eso sea cada vez más común con la vigencia de una política monetaria que se vale de las tasas de interés más altas -entre los países más o menos razonables- del mundo para sostener a un peso debilitado por la falta de credibilidad que genera la inflamable economía Argentina.

 

Con los bancos descontando documentos por cobrar a tasas cercanas al 100 por ciento anual, las empresas obtienen ingresos que usualmente no alcanzan para cubrir sus costos, situación que se traslada a sus proveedores, hasta que algún punto se cortan las cadenas de pagos.

 

Es entonces cuando fluyen los pedidos para entrar en concurso de acreedores, remedio extremo que brinda a las empresas ahogadas una bocanada de oxígeno a través de beneficios como el congelamiento de los intereses de créditos contraídos, el freno en el pago de indemnizaciones por despido y la posibilidad de renegociar deudas. A cambio, sufren el embargo de sus cuentas bancarias y una serie de restricciones legales que garantizan que cualquier utilidad que obtengan se oriente al pago de acreedores.

 

Lo verdaderamente grave del caso es que por lo general las empresas que van a convocatoria de acreedores aprovechan los beneficios que les otorga el sistema y antes de entrar en concurso, cesantean trabajadores cuyas indemnizaciones entran luego en convocatoria. De allí que una ola de concursos generalmente está asociada a otra de despidos.

 

Tregua cambiaria

 

Así como la política monetaria está devastando la economía real, también está demostrando efectividad para controlar la cotización del dólar. Las tasas de interés siderales que pagan las Leliq y otros instrumentos están incentivando el ingreso de capitales especulativos, lo que se tradujo en un retroceso de 3,7 por ciento en la cotización de la divisa estadounidense que cerró el viernes a 35,49 pesos (mayorista), apenas 44 centavos por encima de la banda inferior establecida por el Central. Aunque todavía precaria, esta pax cambiaria permitió a la autoridad monetaria reducir más de dos puntos porcentuales las tasas de interés de referencia que ahora se ubica en torno al 68 por ciento.

 

Lo bueno del caso es que el Central logró bajar tasas sin que ello tuviera su correlato en una suba del dólar, lo malo es que cuando las tasas están en el orden del 70 por ciento, una baja de dos puntos resulta insignificante a los efectos de reactivar la economía. Lo mucho más malo del caso, es que un programa de normalización basado en el flujo de capitales golondrina es cuanto menos arriesgado, dada la proverbial inclinación de las golondrinas a no quedarse mucho tiempo en el mismo lugar.

 

Para el corto plazo los analistas son optimistas. Creen que la cotización del dólar podría alcanzar el piso de la banda en las próximas semanas lo que le daría al Central la posibilidad de seguir bajando tasas, salir a comprar dólares para reforzar reservas o hacer un poco de ambas cosas.

 

Para los empresarios lo más urgente es bajar tasas, lo dejó bien en claro esta semana el presidente de Fiat – Chrysler Argentina, Cristiano Rattazzi, quien consideró “absolutamente absurdo” tener tasas del orden del 70 por ciento y aconsejó al Banco Central “que afloje un poquito”.

 

Para desilusión de Rattazzi y de casi toda la clase empresaria argentina, en la carta de intención presentada al FMI durante la negociación del nuevo acuerdo recientemente firmado, el Gobierno nacional se comprometió a no mover significativamente las tasas hasta que la inflación baje de manera consistente durante al menos dos meses consecutivos. Ello no ocurrió en septiembre y tampoco pasará en octubre. El IPC de noviembre tal vez sea menor que el de los dos meses previos, pero todavía estará lejos de ser un número razonable si se busca cumplir con la meta establecida para el año próximo.

 

Según la consultora Elypsis, la inflación de octubre fue de 6 por ciento y en los últimos 12 meses alcanzó la friolera de 50,1%. Curiosamente, el pico inflacionario llega con tasas de interés en niveles record, una economía en recesión y caída en los niveles de consumo. Es como morirse de frío y de calor al mismo tiempo.

 

Para el mediano plazo los analistas son reticentes a vaticinar pronósticos. El principal problema que señalan es que el ingreso de dólares que está permitiendo la actual pax cambiaria no es genuino ya que no proviene de exportaciones –de hecho bajaron 4,8% interanual en septiembre-  sino de capitales especulativos y toma de deuda. Sandleris y sus Leliqs al 70% se parecen demasiado a una versión recargada de Sturzenegger y su bomba de Lebacs al 28%.

 

Macri en sutil levantada

 

La tranquilidad cambiaria y la percepción general de un contexto económico más estable, le granjearon al presidente un repunte en su imagen positiva y la de su gestión en los últimos dos meses. Al menos eso señala una encuesta de la consultora de Ricardo Ruvier. Pese a este leve mejoramiento, las expectativas sobre un progreso en el rumbo de la economía siguen siendo muy bajas (21,4%) y la gente no espera una merma inflacionaria.

 

En plena crisis económica, la imagen de Macri había bajado a 35,9%, en agosto. Pero ahora subió y la última medición muestra que trepó a 41,3%, siempre según Rouvier. La misma tendencia se reflejó en la imagen del Gobierno que pasó de su piso en toda la gestión de 31,9%, en agosto, a 38,9% en octubre. Pese a este repunte, la imagen negativa tanto del presidente como de su gestión sigue superando por más de 10 puntos a la positiva.

El rumbo de la economía es lo más cuestionado. El 68,9% de los consultados no cree que la inflación vaya a bajar a partir de octubre. Además, el 49,9% de los encuestados tienen expectativas negativas respecto al rumbo económico y sólo el 21,4% confía en que va a repuntar la actividad.

 

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner también muestra una estabilidad general en su imagen, con leves variaciones mensuales y con una imagen negativa muy superior a la positiva. Según esta encuesta, cuenta con una imagen positiva del 38,9% frente a una negativa del 58,1%. Ampliando la visión hacia la evolución anual, la tendencia en alza que registraba se detuvo en julio y ahora muestra un lento retroceso desde esa fecha hasta la actualidad.

 

Llamativamente ningún otro candidato consigue capitalizar los altísimos porcentajes de imagen negativa del presidente y de su antecesora al punto de que ninguno de ellos consigue siquiera entrar en la discusión de cara a un eventual ballotage en 2019.

 

Casi un 60% del electorado se reparte en virtual empate técnico entre la expresidenta, que cuenta con el 29,2% de intención de votos, y el actual Presidente, con el 27,9%. Mientras que Massa capta sólo el 10% de electores. Un porcentaje similar se manifiesta indeciso.

 

Por otro lado, el posicionamiento actual de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, está en una situación de empate entre su calificación positiva (47,3%) y la negativa (44,7%).

 

Giro a la derecha

 

Como era previsible después de una primera vuelta en la que aplastó a su rival, el domingo último Jair Bolsonaro fue electo presidente de Brasil en segunda vuelta, lo que tuvo una repercusión inmediata en la política argentina y promete generar efectos en la economía.

 

Cómodamente ubicado en la extrema derecha, apologeta de la dictadura de su país, dueño de una colección interminable de declaraciones de tono fascista, misógino, racista y homofóbico, el futuro presidente de Brasil no demoró mucho en hacer escuela en una clase política –como la argentina- siempre dispuesta a copiar todo lo que se presenta como novedad exitosa.

 

Dispuestos a subirse a la nueva ola, desde el oficialismo nacional dejaron de lado las pretensiones de agradar al progresismo que habían llevado al presidente a principios de año a abrir el debate respecto a la legalización del aborto y volvieron a poner en la primera línea de fuego mediático a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que por estos días se muestra en una versión más Bullrich que nunca que la llevó a manifestarse a favor de la libre portación de armas al mejor estilo far west.

 

Siguiendo la misma línea, la estigmatización de los extranjeros ocupó el centro de los discursos tanto del oficialismo como de buena parte de la oposición. Ni bien se terminó de votar la medida sanción del Presupuesto en Diputados, comenzaron a filtrarse todo tipo de versiones – que a la postre fueron desmentidas- que involucraban a extranjeros en los desmanes que se desarrollaron fuera del Congreso. Ello no impidió que a poco de ocurridos los hechos y sin tener una información clara de lo acontecido, el ministro de Gobierno de la Nación Rogelio Frigerio saliera a pedir a viva voz “un juicio abreviado” para “deportar lo antes posible” a los extranjeros.

 

El exkirchnerista, exduhaldista y exmenemista, Miguel Ángel Pichetto, no quiso quedarse afuera y también pretendió reflejarse en el espejo de Bolsonaro. Aprovechó la pantalla del programa de Alejandro Fantino para lamentarse porque Argentina “recibe a muchos delincuentes del extranjero” y pedir el fin “del esquema hipócrita de derechos humanos”. En la misma línea, se manifestó a favor de “reconstruir las Fuerzas Armadas” volver a “una política de defensa nacional” y recordar que “la dictadura ya terminó”. Para finalizar su participación responsabilizó por la existencia de villas al “discurso políticamente correcto de la izquierda”.

 

Otro exkirchnerista que se subió a la escalera de Bolsonaro fue el otrora ministro de Seguridad y antes que eso carapintada, Sergio Berni, quien no dudó en afirmar que “estamos infectados de delincuentes extranjeros”.

 

Quien fue más lejos en su búsqueda de capitalizar el triunfo de Bolsonaro fue el inefable Alfredo Olmedo quien viajó a Brasil con su campera amarilla para apoyar al presidente electo del país vecino. “Está comprometido con la gente, orden, respeto. Género varón-mujer”, expresó en lenguaje primitivo el diputado nacional.

 

En el plano económico, los analistas difieren respecto a la incidencia que tendría en Argentina el triunfo del exmilitar. Lo que está claro es que el Mercosur ya no será lo que era, lo evidenció el futuro ministro de Hacienda brasileño, Paulo Guedes, en su primer contacto con la prensa luego de las elecciones. “Argentina no es una prioridad. Y el Mercosur tampoco es una prioridad”, dijo tajante. Días después diría que nunca quiso desmerecer a Argentina, en un intento por limar asperezas.

 

Los economistas argentinos más cercanos a la línea ultraortodoxa y liberal de Guedes, formado en la Escuela de Chicago, no dudan que el programa de shock fiscal y apertura de la economía que pretende aplicar Guedes redundará en el crecimiento económico del país vecino, crecimiento que terminaría arrastrando a Argentina.

 

Desde la vereda opuesta advierten que la política que impulsa Guedes de priorizar los acuerdos bilaterales por sobre los intereses del bloque comercial regional, terminará debilitando los lazos comerciales entre Argentina y Brasil, con claros perjuicios para el socio menor que depende del gran mercado brasileño para colocar muchos de sus productos.

 

Triunfo de escritorio

 

En el plano provincial, la fallida interna de la Unión Cívica Radical generó una fuerte polémica dentro del partido. Originalmente se habían presentado tres listas encabezadas por Federico Villagra, Ricardo Jaquet y Martín Arjol. A la postre, las dos primeras listas fueron impugnadas por la Junta Electoral del centenario partido, lo que convirtió a Arjol en virtual presidente del Comité Provincia.

 

Los candidatos vedados se presentaron ante la justicia y denunciaron que fueron discriminados. Aseguran que si la Junta Electoral hubiera aplicado “ley pareja”, la lista de Arjol también debería haber sido impugnada y exigen una nueva convocatoria a internas.

 

Lucio Di Pietro, presidente de la Junta Electoral, afirma que las dos listas impugnadas no cumplieron con lo que establece el artículo 11, inciso B del reglamento de la Junta Electoral de la UCR que obliga a todas las listas a presentar un tercio del total de comités en la provincia. Explicó que como mínimo de deben presentar 26 comités y que las listas en cuestión sólo presentaron “4 una y 5 la otra”.

 

El escrito presentado por Villagra en el Juzgado Federal con competencia Electoral de Posadas denuncia una “conducta discriminatoria” por parte de los miembros de la Junta Electoral. “A la Junta Electoral se le pasó por alto observar e impugnar once localidades del interior de la provincia a la lista oficialista (Arjol) . Si lo hubiesen hecho, ellos no contarían con los 32 comités municipales y estaría cumpliendo con el 1/3 necesario y que fue lo que hizo caer nuestras listas”, precisó Nancy Karina Benítez, apoderada de Poder Cívico y quien también manifestó que hubo un “incumplimiento de la Carta Orgánica Partidaria”.

 

Más allá de cuál sea el resultado de la novela, son muchos los afiliados radicales quedaron disconformes ante la imposibilidad de elegir a las autoridades de su partido mediante la vía del voto. El foco de las críticas fue el propio Arjol, a quien cuestionan haber buscado un “triunfo de escritorio” cuando su jerarquía dentro de la UCR le obligaba a salir a ganar en la cancha y demostrar su valía a fuerza de votos.

 

Para empeorar las cosas, la suspensión de las internas se conoció al mismo tiempo que se celebraban 35 años de la recuperación de la democracia. Para los radicales de pura cepa, esconder las urnas no fue una buena manera de conmemorar la democracia y recordar a Alfonsín y al más resonante triunfo electoral que tuviera el partido después de Yrigoyen.

 

Robótica de exportación

 

En lo que marcó un punto saliente de la actualidad provincial, la editorial española Santilana firmó un convenio con la Presidencia de la Cámara de Representantes de Misiones para realizar actividades académicas conjuntas  que permitan la emergencia de la educación disruptiva en la provincia. Ambas instituciones apuntan a mejorar y extender la educación y la cultura, manteniendo el compromiso con los valores que promueven la libre producción de ideas, para lo cual impulsarán proyectos tecnológicos innovadores.

 

El director general de Santillana Argentina, José Liñan, luego de haber conocido la Escuela de Robótica de Misiones, dijo que “supera todo lo esperado”, al ver “cómo transforma la educación y la sociedad”, motivo por el cual pretenden colaborar con la iniciativa para que “trascienda Posadas, Misiones y probablemente Argentina”.

 

Anunció que  en Santillana disponen de una serie de proyectos para colaborar, entre los cuales se encuentra “la publicación de un libro que va a reunir algunas de las experiencias de la Escuela de Robótica para visibilizarla en otros lugares de la región, no solo de Argentina”.

 

Consideró que se trata del principio de una relación: “esperamos que esto que está pasando se extienda como un pequeño tsunami que está produciendo un cambio muy importante, no solo en la educación sino también en la sociedad”.

 

En la oportunidad, estuvo presente el director de la empresa Positivo BGH, Sebastián Fischer, quien expresó su asombro por “la fantástica Escuela de Robótica de Misiones”, concretamente por el “nivel de desarrollo, de cooperación y la motivación, tanto del equipo docente, como del de facilitadores, así como también padres y alumnos”.

 

El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Rovira, destacó la experiencia de la Escuela de Robótica como la “primera disruptiva en la provincia, en el país y en la región, que lleva adelante una estrategia con uno de los temas que promueve la dinámica del mundo: el conocimiento; estudiar y  aprender”.

 

Dijo que entre los objetivos intrínsecos de esa iniciativa se encuentra “el entrecruzamiento con toda la cultura que se va desarrollando al lado del saber”, en alusión a los procesos tecnológicos y empresariales.



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