Competitividad “cero”: exportadores de la industria de la madera preocupados por las nuevas medidas

La única alternativa de reactivación económica para el sector foresto-industrial era recuperar competitividad para volver a exportar, ante el impacto de la recesión del mercado interno, la paralización de la obra pública, la inflación que incrementa la cadena de costos y la drástica caída de las ventas en los últimos meses. “El dólar real más alto era una de las medidas que se necesitaban para recuperar competitividad en el sector, pero creer que con ello las exportaciones se recuperan de la noche a la mañana es soñar”, sostuvo el el empresario Cristian Gruber.

El gerente de Gestión General del Establecimiento Don Guillermo SRL, instalado en la localidad de Santiago de Liniers (Eldorado), Misiones, dialogó con  ArgentinaForestal.com  ayer sobre las medidas anunciadas por el gobierno nacional, antes de partir hacia Buenos Aires, a la reunión de la Mesa Nacional de Competitividad de la Cadena Foresto-industrial que se concreta hoy a las 15 horas en la Casa Rosada, encabezada por el presidente Mauricio Macri y su nuevo equipo de gabinete.

 

AF: ¿Cómo cree impactará las retenciones a las exportaciones agroindustriales en general y en los productos forestales en particular?

Creer que las exportaciones se recuperan de la noche a la mañana es soñar. Las PyMEs exportadoras están con poca capacidad crediticia debido a las tasas de interés elevadas que existen desde hace ya un par de años. El incremento de esta tasa en septiembre acentúa más la necesidad de financiamiento de las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, en estos meses se le sigue pidiendo un esfuerzo adicional.

Las PyMEs quieren hacer Patria, y sin dudas ayudarán de la mejor manera al país, pero como siempre han sabido hacerlo: produciendo.

En este contexto, con un mercado interno alicaído por menor demanda de la construcción debido a la inflación de costos de la construcción y con altas tasas de interés que limitan el financiamiento requerido por la industria del mueble, la única alternativa que vislumbran las PyMEs madereras es exportar.

 

AF: ¿Está de acuerdo con algunas de las medidas económicas anunciadas y los cambios de gabinete?

Existe un problema no menor. Muchísimas PyMEs madereras han perdido su capacidad exportadora, su know-how, sus clientes y mercados; y deben recuperarlo envueltas en el bullicio que genera el regreso de las retenciones a las exportaciones (costo a pagar previo al envío y sin riesgo alguno para el Estado).

Además existen otros competidores internacionales que tienen ventajas comparativas de costos tanto operativos como logísticos. También algunos de ellos, como Brasil, han devaluado, por lo que han mejorado en el tipo de cambio, se vieron favorecidos.

Para poder exportar debemos competir e interactuar con nuestros vecinos en el mercado mundial, esto implica que toda ventaja es relativa y no absoluta, teniendo en cuenta lo que hagan nuestros competidores debemos actuar también. Si a esto le sumamos la “posible” vuelta de los Ingresos Brutos (IIBB) en Misiones, como fue deslizado ayer por funcionarios de la provincia, a nuestro criterio, sería un exceso total en este momento.

El sector forestal comprende que el Estado Nacional, Provincial y Municipal no tiene los fondos suficientes para hacer frente a sus compromisos. Pero pareciera ser que todos los estamentos estatales se están olvidando que las PyMEs tampoco lo tienen. Este es un segmento que no están analizando, parece.

Buena parte de las PyMEs están con moras en pagos a AFIP, Rentas, sueldos y/o proveedores. ¿Acaso no se merecen las empresas exportadoras un pequeño respiro para poder al menos ponerse de pie, enderezar sus ya muy endebles finanzas y poder traer dinero fresco que beneficiará a todos los actores que hoy tienen demorados sus pagos, sin mencionar a las familias que dependen directamente de la mayor actividad del sector? Recién en ese momento, se podrá empezar a sentir más confianza en reinvertir y mejorar la tan ansiada competitividad del sector.

Creer que las PyMEs madereras están nadando en la abundancia porque hace una semana se ha movido el tipo de cambio es más que ingenuo. Muchos insumos de producción están en dólares y se han actualizado a un dólar de 38 o 39 que no tiene esta “reducción” de tipo de cambio.

Nadie está analizando de fondo cuáles son las cuentas que ya tienen acumuladas las PyMEs en este proceso económica del país, y esto no se soluciona de la noche a la mañana con una sola venta de exportación. Nadie ve que para poder empezar a cerrar negocios de exportación, el tiempo mínimo estimado requerido para empezar a despachar mercadería (sin cobrarla aún) es de al menos 2 a 3 meses. No se ve que al cliente en el exterior no podemos cambiarle la cotización porque nos agregan un impuesto. Pareciera que tampoco se ve que el Estado está cobrando más y mejor sobre los ingresos de las empresas, y no sobre las “ganancias” de las empresas impuestos adicionales nuevos. No se ve que ya se han reducido hace poco beneficios que tenían los exportadores. Cargarle más la mochila a los únicos que pueden traer dinero fresco relativamente rápido al país, es poner el carro delante de los caballos.

 

AF: ¿Con estos cambios entonces la crisis en el sector foresto-industrial no se revertirá como tampoco se recuperará la competitividad tan esperada?  

El impacto de estas nuevas medidas es grueso, y representa una quita de entre el 12% y 15% sobre el valor neto de la mercadería que percibe una PyME maderera misionera descontando los costos logísticos (dolarizados en su gran mayoría).

El tipo de cambio actual sí mejora las perspectivas de las PyMEs exportadoras, pero “no todo lo que brilla es oro”.

Creo que deberá pasar bastante tiempo hasta que las PyMEs misioneras estén en carrera de nuevo.

Lamentablemente, la cuenta -para colmo- se debe calcular actualmente sobre las pocas empresas exportadoras de la Provincia que quedan activas. ¿Qué clase de incentivo tienen aquellas empresas que no están exportando de readecuarse, de ordenar sus papeles para volver a exportar, de volver a arriesgarse a buscar nuevos clientes y mercados, de desarrollar otra vez nuevos productos, de anticipar un montón de gastos?.

Están quienes sí tienen la espalda financiera para hacerlo claro está, pero son los menos. Con estos cambios de reglas pareciera que serán muy pocas la que podrán avanzar, muchas más la que se quedarán en el camino.

Antes de cobrar más, pensemos en lograr que más empresas exporten y que exporten más volumen, para generar empleo, para proteger a las familias misioneras, para volver a levantar el nivel de actividad de las economías provinciales. No podemos depender solamente del mercado interno, que en la actualidad está muy “flojo”. Es imprescindible que nuestros gobernantes comprendan que llegó el momento de apoyar a las PyMEs, no ordeñarlas cuando aún todo esto está en pañales.

No olvidemos que varias medidas anunciadas en materia de ahorros para las empresas en cuestiones de cargas a la seguridad social y ganancias también se han retirado ya o están en revisión de si aplican o no para 2019. Se hablaba de bajar la carga tributaria y al final se da media vuelta, y ahora nuevamente se la ha subido (o al menos evitado la baja prometida).

Como ya lo he dicho con anterioridad, las PyMEs harán Patria, colaborarán como siempre lo han hecho desde su lugar: produciendo, exportando, y apostando al desarrollo local.

Eso sí, lo que piden es que les permitan hacer lo que mejor hacen, trabajar!

 

 

 

Por Patricia Escobar 

 



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