Todos contra el Karaí Octubre: por quinto año consecutivo se cocinará un yopará en la Bajada Vieja de Posadas

Todos contra el Karaí Octubre: por quinto año consecutivo se cocinará un yopará en la Bajada Vieja de Posadas

Nadie quiere que el duende encuentre las ollas vacías y es tal como indica la tradición este domingo 1 de octubre se compartirá un yorapá en la Bajada Vieja de Posadas. Los integrantes del Convivium Slow Food Posadas, Doña Pomposa, vecinos y amigos se reunirán para “ahuyentar a la malaria”. La cita es a partir de las 16 y ya se reciben donaciones.

Andrea Núñez integrante del Convivium Slow Food Posadas – movimiento que promueve las comidas caseras, el disfrute de las comidas con amigos o familiares y el consumo de alimentos locales u orgánicos que respetan el medio ambiente –  contó que ya se están recibiendo donaciones en el Almacén de Doña Pomposa en la Bajada Vieja. Así los que quieran colaborar para el domingo pueden acercar: cebolla, zapallo, zanahoria, batata, poroto colorado, locro, morrón, orégano, apio, mandioca, ajo, perejil y cebollita de verdeo.

 

“Invitamos a la gente a que nos acompañe desde las 16, y los que quieran pueden venir con su tabla, cuchillo y repasador para ayudarnos a picar las verduras. Este año se suman los integrantes de la Feria Consciente, y habrá micrófono abierto para quien quiera sumarse, cantar y compartir. Está confirmado Karoso Zueta y Nerina Bader, un divertido payaso que entretendrá a los chicos y para ellos en especial, diversos juegos que se dispondrán en la calle, como saltar la soga o el elástico, con el fin de que dejen por un momento el celular y puedan compartir”, explicó.

El yopará se servirá cerca de las 20 y los que quieran pueden llevar su plato o fuente para compartir en la mesa que se dispondrá sobre la calle.

 

La idea es mantener viva la tradición y combatir al Karaí Octubre para que a nadie le falte comida.

SOBRE EL YOPARÁ Y EL KARAÍ OCTUBRE

 

Compartir un Yopará suculento cada 1 de octubre, es tradición en nuestra zona para espantar al “Karaí Octubre”, señor que solo trae pobreza y falta de alimentos.

La literatura explica este arraigado rito popular y dice que sus orígenes se localizan en nuestro país vecino, el Paraguay, donde la creencia que traspasa el tiempo sostiene que en efecto, con el inicio de este décimo mes (octubre) también sale del ka’aguy (monte) un mítico personaje llamado “Karaí Octubre”, hombre descalzo y de rasgos duros, ataviado a la usanza del campesino paraguayo; con un sombrero kapi’i (paja) y portando un desafiante arreador (látigo) de ysypo.

 

Su correlación con los hechos de la realidad del Nordeste y del Paraguay se cree que se debe a que octubre es el mes más difícil, antes que la tierra comience a ofrecer masivamente sus productos: maíz, mandioca, frutas, etc, devolviendo de esa manera la abundancia a los hombres. Es un mes de sensibles carencias y solamente las familias previsoras podrán sobrellevar estos momentos difíciles. De allí también la tradición de preparar un suculento y abundante Yopará tomando como ingredientes los casi únicos productos disponibles en esta época del año: el locro (o el locrillo) y el kumandá (poroto), que acompañados de verduras (zapallo, cebolla, tomate y kuratû) y mucho “queso Paraguay”, son hervidos por varias horas hasta que, a punto, se convirtió en uno de los platos típicos más apreciados y deliciosos del país.

 

El hervido, la mezcla, se hace en la olla de hierro, con fuego de carbón o leña, en un tradicional brasero. La faena para preparar el yopará lleva prácticamente toda la mañana; y al lado se hará hervir la mandioca que se convertirá en el acompañante más indicado para este plato popular. La tradición campesina nos muestra anualmente, a toda la familia reunida ese día en torno a la mesa, para compartir este delicioso plato, a modo de preparación para soportar este mes de carencias.

 

En esa misma hora, saldrá el Karaí Octubre a recorrer todos los hogares para asegurar un año de abundancia o de pobreza. Aquellos hogares despreocupados donde nadie coma en abundancia o donde la comida es pobre, recibirán la maldición de tener que soportar un año de pobreza; en tanto que, aquellos hogares que presenten a la familia unida y comiendo a sus anchas, serán hogares bendecidos por la abundancia y la felicidad.

 

 



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