Consejos para comenzar a cambiar nuestros hábitos alimentarios en Primavera

Consejos para comenzar a cambiar nuestros hábitos alimentarios en Primavera

Cada estación del año nos ofrece diferentes tipos de alimentos. Al comienzo de la primavera, venimos, por lo general, de los excesos cometidos durante el invierno, estación en la que estamos acostumbrados a comer platos con un mayor aporte de grasas y calorías para combatir el frío y en mayor cantidad, además de llevar una vida más sedentaria.

En primavera, llega el buen tiempo y es un motivo más para realizar un cambio en nuestra alimentación y en nuestro estilo de vida. Nos apetecen alimentos frescos, mayor cantidad de líquidos y nos movemos más, estamos más activos.

Nuestra alimentación debe ser correcta en todas las épocas del año. Nutrirse con alimentos frescos es siempre recomendable y en estos meses, debemos aprovechar las hortalizas y frutas estacionales que nos brinda la naturaleza.

La alimentación varía de una persona a otra. Hay que tener en cuenta el estilo de vida, la edad, la actividad física, si padece algún tipo de enfermedad, etc. Por este motivo, no existe una dieta (alimentación) única para todo el mundo, pero sí podemos hablar de una pauta general que todos podemos seguir: variar la alimentación cuanto sea posible.

Realizar un buen desayuno. Es la comida más importante del día. Nuestro desayuno debe estar formado por alimento del grupo de lácteos (descremados), un cereal (mejor integral) y una fruta, como mínimo. Ejemplo: 1 yogur con cereales mix y fruta picada.

Comenzar con una buena ensalada o verdura de temporada. Continuar con un alimento proteico (pescado, vaca o pollo, huevo, legumbre) y un poco de cereales como arroz o fideos integrales. Terminar con una fruta fresca.

No olvidar la media mañana o media tarde. En lo posible una fruta fresca, una gelatina sola o con frutas, un licuado, etc.

Consumir al menos 4 o 5 porciones de frutas y verduras al día: aprovechemos las de estación, que son más económicas y las podemos encontrar en cualquier verdulería. Las frutas de primavera/verano son Ananá, Bananas, Frutillas, Limones, Manzanas, Naranjas, Paltas. Verduras como Acelga, Apio, Alcaucil, Lechuga, Puerro, Radicha, Remolacha, Zapallito.

Hidratarnos: Mantener el cuerpo bien hidratado en fundamental para contribuir al buen desarrollo de las distintas funciones orgánicas, más aun con el aumento de las temperaturas, necesitamos mayor cantidad de agua, ya que perdemos más líquidos por la transpiración.

No abusar del aceite, el azúcar y la sal. Puedes sustituir la sal por hierbas aromáticas (orégano, cebollino, pimienta, albahaca), dan mucho sabor a los platos, el azúcar reemplazar por edulcorante. Elegir aceites de girasol alto oleico, oliva o canola para nuestras ensaladas.

Si bien, debemos cuidar nuestra alimentación durante todo el año, la primavera es una estación que nos ayuda a motivarnos por realizar esos cambios en la dieta que nos cuestan más en temporadas de frio, debido a que las temperaturas son más altas, hay mayor cantidad de días soleados, lo cual nos permite hacer actividad física al aire libre, comer alimentos más frescos y tomar más líquidos.

Lic. Romina Krauss

M.P. n° 147



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