Semanas intensas en el Central

Las últimas dos semanas, recargadísimo el Banco Central. Se llegaron a operar las letras al 25.25 % anual. Principal objetivo, la inflación. Principal afectado el dólar, que no termina de despegar. Entonces comenzó a comprar dólares (dejo de lado el parloteo y los micrófonos) y muestra: todos los días de la última semana comunicaban las compras diarias: fichas de 100 millones diarios. Y le adicionó medidas y sacó límites a usuales compradores, intentando sumar demandantes y volumen de compras del billete verde. Parece que el soberano se puso de un lado de la vereda, aunque dicen no tener objetivos de tipo de cambio. Del lado de los oferentes, aparece el volumen de las cerealeras y aceiteras, sube unos centavos y hacen llover los dólares. Y los pesos directo los llevan a las lebacs. Parece que faltan instrumentos para hacer tantas cosas a la vez.

 

Se viene una semana de licitación de letes y bonos. Caputo no para un minuto y aprovecha que se están liberando los fondos del blanqueo. Las letes y bonos, son instrumentos mediante los cuales el gobierno toma deuda, y en general se diferencian por el plazo. Las letes son de corto plazo (menos de un año) y los bonos de mediano y largo plazo, ambos en dólares. Para los pequeños buitres de esta región: son buenos vehículos para comprar dólares y ganarse algo para las vacaciones.

Un ejemplo sencillo: el tipo de cambio al público es 15.70, el gobierno le vende a 15.40, casi 2% abajo. Y además se van a ganar unos intereses, calculen entre el 0.25 y 0.60% mensual, de acuerdo a que instrumento. Dos cosas: Hay mucha demanda y no hay gastos.

 

La recuperación avanza a paso lento, pero avanza. No tan rápido como se quisiera. Pero son buenas noticias el tema de la desregulación del tema petrolero y gasífero (Neuquén y Chubut) y construcción. Y que sigan con todos los sectores. Se necesita avanzar mucho para solucionar grandes problemas, hay que apurarse.

 

La política es un conventillo, como siempre. Como lo dijimos en esta columna, el mejor negocio del gobierno es que se presente Cristina. Y dijo que no se presenta. Personalmente creo que no se presenta nunca más. Además, donde se presentaría ¿en Santa Cruz o en Buenos Aires? Su provincia incendiada después de la década ganada, y en Buenos Aires esta “la topadora” Vidal (¿se acuerdan de Heidi?). ¿Algún político que ganaría una elección (la primera a Macri) rehusaría presentarse?

 

Da la impresión de que la oposición se está quedando sin discurso, ya no va más el de los despidos (el de los ñoquis) y del ajuste (el que no se hace). Parece que quisieran que se ajuste. Y si no ajustó, ahora se dice que va a ajustar después de las elecciones. Recuerden las elecciones del 2015: dólar a 20 (Scioli), dólar a 50 (Pichetto) no sé dónde se va (Pignanelli), ajuste de los salarios (todos). Y no pasó nada. Y si la economía crece este año (como opinan los más serios)?

 

Creo que es muy claro que la economía se mantiene a flote por la deuda que se toma afuera. Y mientras tanto hay que cruzar el río. Si eso se termina, si el flujo de deuda en este momento se frena, vuelo sin escala a Santa Cruz o Venezuela, elijan el destino que les guste más. Y eso es culpa de los que votaron a Menem, a De la Rúa, a Duhalde, a los Kirchner y a Macri. De nadie más.

 

Hasta la próxima.

 

 

(*) Contador Público

Director de Rey Leyes y Valores SA



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