Francescoli en Posadas: “Nunca hay que dejar de soñar para alcanzar las metas”

Francescoli en Posadas: “Nunca hay que dejar de soñar para alcanzar las metas”

Fue uno de los mensajes que el ídolo millonario trató de dejar a los miles de chicos que se acercaron hasta el polideportivo “Finito” Gehrmann para escucharlo. Hubo un gran marco en estadio colmado. El “Príncipe” hizo mucho hincapié en que la mejor manera de alcanzar los sueños como lo es para muchos jugar al fútbol profesionalmente es la perseverancia. También consideró que muchas veces los padres o propios entrenadores exigen de más a los jóvenes y que “hasta los 15 años el chico solo debe preocuparse por jugar porque esto no deja de ser un juego”.

Ante un gran marco, se concretó esta tarde noche la visita de Enzo Francescoli junto a Guillermo Rivarola a la ciudad de Posadas. La Fundación Ideas en Movimiento pudo concretar ese viejo anhelo de traer a uno de los máximos ídolos riverplatense y la gente acompañó de gran manera.

Alrededor de 3 mil personas asistieron al evento que tuvo como mecanismo tener a los dos protagonistas, fundamentalmente Enzo, sentados en un acondicionado living y así iban respondiendo las preguntas del periodista designado Ariel Zayas pero también de la gente. Esto acompañado de una serie de imágenes que se exhibían en pantalla gigante que tenían que ver con la carrera del gran Enzo.

En ese contexto, una de las cosas que trató de dejar el ex futbolista y actual Manager del club de Núñez, es que más allá de llegar o no a ser un gran profesional, deportista o jugador de fútbol, lo principal para un chico es perseguir esos sueños con muchas fuerzas. “Soñé de chico con ser jugador y eso me impulsó a poder lograrlo. Es lo que deben hacer los chicos, soñar para poder llegar y sí no se da por lo menos en el deporte encontrarán un estilo de vida sano, lejos de los flagelos que lamentablemente hay en la sociedad”.

Justamente en la cuestión de los chicos, consideró que muchas veces se ven forzados o exigidos de sobremanera por entrenadores, propios padres, que ven en el fútbol una oportunidad de salvación económica. “Hasta los 15 años el chico debe preocuparse solamente por jugar, sin dejar de lado su etapa de formación pero tratar de divertirse porque esto no deja de ser un juego”.

También hubo un momento muy emotivo, tanto para Enzo como para Rivarola, cuando se le mostraron videos de chicos con discapacidades contando su idolatría. “Es difícil explicar con palabras lo que se genera en la gente. Ese cariño. Ese amor que uno recibe solamente por haber pateado una pelota de fútbol. Es algo increíble”, dijo.

Francescoli escuchó algunas consultas del público y una de ellas estuvo direccionada a como se debe actuar ante un caso de bullying que algunas veces puede probar a chicos de seguir practicando deportes ante el miedo de ser molestado por los demás por cualquier aspecto, ya sea el físico o lo que fuere. “Creo que se magnifica mucho este tema y otros tantos, pero está en los grandes tratar de inculcar a que no pase y si fuera así, poder convencer al chico que sufre eso que es él mismo quien tiene que tener el convencimiento de lo que quiere hacer sin importar lo que le digan los demás”.

Tanto él como Rivarola se mostraron muy agradecidos con la Fundación Ideas en Movimiento por la invitación pero sobre todo por el cariño de la gente. “Tratamos de ir por el interior a hacer esto que es lo más lindo”, indicó Rivarola.

Justamente, el “Tiburón”, quien fuera campeón de la copa Libertadores con Francescoli en River en el 1996, dejó otro concepto respecto a una consulta. En porqué ya no hay tantos ídolos en los clubes como en sus épocas de jugadores. “Por el apuro que hay de los clubes en vender se hace difícil que un jugador pueda estar mucho tiempo en un equipo. La gente se identifica y toma sentido de pertenencia con jugadores que están 5 años, hasta 10 años dentro del club y eso ahora no se da más a diferencia de antes”.

Hubo espacio para la firma de algunas camisetas, algunos saludos a chicos especiales pero no para que todo el mundo se llevara una imagen con su ídolo. Sí, el Uruguayo se mostró contento por el recibimiento y como siempre mostró esos dotes de humildad que lo caracterizaron toda su carrera. Por ejemplo, para un chico que lo único que deseaba en su vida era tener la camiseta de River firmada por su ídolo. Saludando a cada sector, se despidió con una gran ovación de la gente que colmó las gradas del “Finito” Gehrmann y que cumplieron uno de sus sueños, verlo en persona como lo hacían por televisión. Así pasó y eso dejó el gran Enzo Francescoli en Posadas, en Misiones.



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