La doctora agredida por una paciente dijo que esta situación la viven diariamente en la guardia

Este miércoles, alrededor de las 11 horas, una doctora fue agredida por una paciente en la guardia del Hospital Escuela, Ramón Madariaga. Según relató la médica Patricia Rodríguez a Radio Libertad, la mujer perdió su turno y no quiso esperar uno nuevo, en un momento entró al consultorio y la golpeó, dejándola con hematomas en el ojo y los brazos. Pide más seguridad en el sector, ya que asegura que este tipo de actitud se volvió común por parte de muchos pacientes que no quieren esperar.

Patricia Rodríguez. Radio Libertad

La doctora Patricia Rodríguez, que trabaja en la guardia del hospital Escuela, relató que la paciente se anotó alrededor de las 9, más tarde la llamó y no estaba. «A eso las 10:30 se acerca y me dice que estaba en el otro sector del hospital y que quería que la atienda, le dije que debía volver anotarse porque perdió su turno. Ahí empezó a los gritos, insultos verbales», narró. Dijo que ella estaba con un paciente dentro del consultorio, por lo que cerró la puerta con llaves por la agresividad de la mujer, quien además de insultar comenzó con patadas en la puerta. Según la médica es una situación recurrente en la guardia, ya que no es la primera vez.

Siguiendo con su relato, la doctora contó que tras esa situación, siguió atendiendo a los pacientes de su lista -como unos tres más-, cuando entra Norma Pereyra de 58 años, «entró y directamente me pegó, yo traté de atajarla y llamé a los gritos a seguridad, me dio un golpe de puño  en el rostro, rasguños, me hizo hematomas en el brazo», describió.

La agresora además hizo una denuncia a la doctora por «agresión». «Yo no puedo seguir trabajando por esta inseguridad, estoy cansada de esta situación», manifestó la doctora que insistió en que esta situación se vive casi diariamente, Rodríguez también hizo la denuncia correspondiente.

La médica recordó que en emergencias, priorizan a los que están realmente con una urgencia, y los demás deben esperar. Situación que suele ser difícil de entender por parte de los pacientes, según declaró la doctora agredida y que afirma no tiene ganas de volver a trabajar al mismo sector.