Gobierno cede y habrá nuevo dictamen de Ganancias

Gobierno cede y habrá nuevo dictamen de Ganancias

 El Gobierno cerró anoche su nueva propuesta para modificar el Impuesto a las Ganancias que se aplica sobre los trabajadores en relación de dependencia. Mauricio Macri avaló, tras una reunión con parte del gabinete económico, que se introdujeran nuevas deducciones como los alquileres (clave para lograr apoyo de la opinión pública al proyecto), viáticos (como le exigía la CGT) y que se mantenga la deducción por cónyuge que el proyecto original proponía eliminar.

Todo esto terminará provocando una nueva suba el mínimo no imponible en Ganancias. Entre las concesiones que hace el gobierno también está una nueva suba del tope máximo de facturación para pertenecer al monotributo, que se duplicará. Este último cambio no sólo fue una de las exigencias del massismo para negociar el apoyo a la ley, sino que también venía siendo analizado por la AFIP desde el comienzo del gobierno de Macri, ya que durante la era K los topes al monotributo quedaron desactualizados.

Durante todo el día Luciano Laspina (Santa Fe), presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados por el PRO, trabajó junto a técnicos de la AFIP y al radical Luis Pastori (Misiones) para pulir el dictamen. Macri y el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, recibían las actualizaciones online a medida que avanzaban los cambios.

El nuevo costo fiscal de la reforma en Ganancias subía anoche hasta $ 7.000 millones, Para compensarlo en parte, el gobierno ofreció crear un impuesto doble sobre los tragamonedas: se gravará la tenencia de las máquinas por parte de las empresas y el valor unitario de la apuesta que hace cada jugador. Este tributo, de todas formas, aparecía más como un componente político para compensar los costos de la reforma.

De todas formas, la negociación anoche estaba lejos de terminarse, Sergio Massa en persona, asistido por su espada financiera Marco Lavagna, presionaba para mostrar que aún no estaba dispuesto a dar el visto bueno al proyecto oficial. Así, pedía que se sumaran exenciones a jubilados y que agregara al justicialista Diego Bossio y al socialismo a la mesa de negociación.

A pesar de la falta de acuerdo y las presiones de última hora, todo indica que el gobierno tendrá la reforma en Ganancias que la semana pasara parecía trabada. El macrismo cedió con cambios al proyecto inicial aceptando pedidos del Frente Renovador como es poder deducir alquileres, una verdadera novedad para el impuesto a las Ganancias sobre la cuarta categoría, viáticos y gravar a las máquinas tragamonedas para financiar el costo de la reforma.

Si bien el massismo insistía anoche en que un acuerdo con Cambiemos por Ganancias aún estaba lejos, algunos puntos ya tenían consenso como el no tocar la renta financiera a la hora de crear un nuevo impuesto y tampoco a la minería, pedido especial de los gobernadores.

Así el gobierno decidió avanzar con modificaciones al dictamen propio, incorporando pedidos de la oposición. En cuanto a la nueva deducción admitida para los alquileres de viviendas se permitirá computar hasta un 40 % del valor y con un tope de $ 4.000 mensuales de acuerdo al último borrador del gobierno y se mantienen la deducciones por cónyugue, aunque por un valor más bajo, similar a los descuentos que pueden hacerse por hijos a cargo.

Peronismo

Los diputados de los diferentes bloques trabajan contra reloj porque la comisión de Presupuesto está convocada para las 15, y existe un acuerdo previo de todas las fuerzas y llevar el tema al recinto el próximo martes. Después pasará al Senado, donde el peronismo que comanda Miguel Pichetto adelantó que acompañará lo aprobado en la cámara de origen.

Hoy se presentarán en realidad un abanico de dictámenes: el del oficialismo, el massista, el del bloque justicialista de Bossio, el del Frente para la Victoria y quizá alguno de progresistas silvestres o la izquierda.

El juego de tener varios dictámenes implicará una lógica de acuerdo aún no sellado. Sin embargo, una vez que se emitan los despachos, se iniciarán los llamados de los gobernadores hacia los legisladores. El límite entre aceptar los cambios que mostrará hoy el Gobierno nacional, o forzar a perder recursos coparticipables en caso de buscar algo más pretencioso, podría convertirse en un arma de doble filo.

Por encima de todas las negociaciones esta la presión de los gobernadores para que el propio macrismo no ceda mas ante el resto de la oposición. De hecho las provincias deben resignar el 50 % de la recaudación que caerá por el costo de modificar Ganancias sobre los salario. Ayer, el propio Bossio tuvo que escuchar recomendaciones de gobernadores para que avanzara con un dictamen propio sin alimentar las pretensiones del massismo. Con el FpV sucedía algo similar. Esa fue siempre la garantía de éxito que tuvo al gobierno al contar con el apoyo de los gobernadores para no ceder en una suba mas importante del mínimo no imponible en Ganancias somo la que pretende el Frente Renovador.



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