Ninguna de las partes se opuso y el expediente por el asesinato de la joven Marina Da Silva (19), ocurrido en diciembre de 2013, en la zona Oeste de Posadas, fue elevado a la instancia de juicio oral y público.
Luego del requerimiento fiscal, el juez de Instrucción Seis, Ricardo Balor, terminó el trámite. Ya hace tiempo había dado por cerrada la investigación.
El debate, con seguridad, se llevará adelante el año próximo. Hay cuatro acusados, entre ellos la pareja de la víctima: el concubino Franco Ramos; un amigo de este, Alejandro “Pili” Da Silva, Juan Ángel Portal, sindicado como el amante de Marina, y Omar Rito Ramírez, dueño de una olería.
Fuentes judiciales indicaron que entre los imputados hubo una suerte de pacto de silencio, porque nunca quedó en claro cómo fue la secuencia de los hechos. Sí se llegó al grado de sospecha sobre cada uno en base a las pruebas genéticas que dieron en distintos lugares de Nemesio Parma, paraje donde sucedió todo.
A Da Silva la mataron a golpes y después arrojaron en un pozo de agua del llamado Campo Bauer.
La joven desapareció el 19 de diciembre de 2013. Su cuerpo apareció el 31, a unos diez metros de profundidad, sujeto a una roca de 30 kilos. Según la autopsia, presentaba traumatismos y fractura de cráneo.
Solo Ramos está preso por el crimen. Sin embargo, en el requerimiento de elevación a juicio, la Fiscalía solicitó que todos vayan a debate oral por el hecho.
En la casa donde Marina convivía con Ramos detectaron restos de sangre en un balde y en ropa. Ramos es apuntado por los familiares de la víctima como el autor. Ellos sostienen que el muchacho la ultimó porque descubrió que le era infiel. Sin embargo, la detención y posterior imputación del resto de los sospechosos tendría que ver con una fiesta en la olería, que se salió de control, y tras lo cual asesinaron a la joven, que al momento de ser ultimada estaba al cuidado de su hija de dos años.
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