Eurocopa: Agónico triunfo de Francia en el partido inaugural

Eurocopa: Agónico triunfo de Francia en el partido inaugural

Superó a Rumania 2 a 1 con un zurdazo al ángulo en el minuto 88 convertido por  Payet. Giroud había puesto en ventaja a los galos y el transitorio empate lo anotó  Stancu, de penal. Alivio para los locales en un Stade de France repleto. Vea los goles.

Se abrió el telón de la Eurocopa, el torneo de selecciones que más se asemeja al Mundial. Y justamente a Francia, el local, el escenario del mítico Stade de France le traía los recuerdos de la Copa del Mundo levantada en 1998. Parecía que iba a quedarse con gusto a poco, pero un zurdazo fenomenal de Payet le dio el triunfo que merecía ante Rumania para coronar un estreno perfecto.

Había sido más Francia. Eo quedará demostrado en el compacto de las situaciones más claras del partido, pero hasta el último minuto se tenía que conformar con el 1-1 porque en el primer tiempo falló mucha en la definición y en la segunda parte, cuando por fin había podido abrir la cuenta, enseguida sufrió el empate por un penal inocente de Evra.

fra2

El equipo de Didier Deschamps lo buscó por todos lados. Y contó con un par de jugadores determinantes. El comienzo fue para Antoine Griezmann. El delantero del Atlético de Madrid fue una pesadilla para la defensa rumana y tuvo tres chances clarísimas. La primera de cabeza, que dio en el palo y otras dos entrando por el corazón del área, que terminaron pegadas al poste.

Rumania, salvo por el arranque sorpresivo en el que acorraló al local, padecía el partido y recién pudo equilibrar el trámite en la segunda parte.

En ese momento cuando el empate era lógico, llegó el 1-0 para el anfitrión. Centro flotado desde la derecha, el arquero Tatarusanu salió muy mal y lo aprovechó Girou. El delantero saltó bien, ganó en lo más alto y puso de cabeza el primero.

Francia tenía lo más difícil. Lo que tanto le había costado. Pero le duró muy poco, por un penal infantil de Evra contra Stancu, que se ocupó de patearlo y poner el 1-1.

Desde ese momento, el equipo de Deschamps entró en zona de desesperación. Iba de cualquier forma, lo buscaba con centros o arrestos individuales. Todo conducía al empate final. Hasta que llegó el golazo de Payet. Un premio al mejor jugador del partido. Una perla en el último instante. Una diagonal perfecta de derecha al centro y un zurdazo tremendo que viajó al ángulo superior derecho del arquero rumano.

Golazo, 2-1. El desahogo de la multitud que colmó el estadio para ver un triunfo. Y que por ese entonces ya pensaba irse con gusto a poco.



Quizás tambien le interese...

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE