El hospital Samic de Eldorado cumple 45 años

El hospital Samic de Eldorado cumple 45 años

 

El hospital de Eldorado comenzó a funcionar un 24 de abril de 1971 y desde sus inicios fue un hospital escuela, donde se conformó la primera escuela de residentes. Y aún en la actualidad no perdió su estilo, y los profesionales se siguen formando en el lugar día a día.

Aún el actual vicegobernador, Oscar Herrera Ahuad, señaló en una oportunidad que allí realizó su residencia de pediatría y manifestó su especial cariño por este hospital.

 

En este marco, este viernes cerca del mediodía, se realizó un emotivo acto conmemorativo del 45° aniversario del hospital, este tuvo lugar en la sala de espera de los consultorios externos y contó con gran concurrencia de empleados del nosocomio, funcionarios y público en general.

 

En la oportunidad, el director del hospital José Luis Rivero, contó la historia del ex director Klaus Jahke, desde que llegó a la Argentina (procedente de Alemania) con solo 3 años y hasta la actualidad, con su relato, Rivero emocionó hasta las lágrimas a todos los presentes.

 

Además se reconoció al personal de salud con 25 años de trayectoria, entre ellos al ex director del hospital Klaus Dieter Jahke, quien fue director del nosocomio por 28 años, inclusive hasta el año pasado.

 

José Luis Rivero adelantó que se está trabajando en las nuevas obras, y por las cuales se contará con 4 quirófanos nuevos. Cabe destacar que en las obras del ala norte del hospital Samic de Eldorado avanzan, y allí funcionará un centro pediátrico con consultorios externos y emergencia pediátrica, más el sector de internación pediátrica. El desembolso estimado en este hospital fue superior a los 20 millones de pesos.

 

El actual director del hospital señaló además que este sábado 23 de abril se realizará la fiesta aniversario en el galpón 10 (ubicado en calle Alemania y Christiansen) “será una cena show a las 21 horas, las tarjetas están en venta con un valor de 150 pesos e incluye cena, se las puede adquirir en la dirección del hospital, y también con las supervisoras de Enfermería. Todos están cordialmente invitados” finalizó.

 

Más de 700 empleados y 150 médicos aproximadamente trabajan diariamente en el hospital Samic de Eldorado, donde se atienden más de 15 mil pacientes por mes, el hospital cuenta con 178 camas habilitadas, a las que se sumarían las nuevas camas del ala norte.

 

El Samic no duerme

 

(Escrito para los 40 años del hospital)

 

Todos los humanos tenemos, luces y sombras, el día y la noche. Se apagan las luces y el sueño a la noche repara todas las fatigas de lo mucho lo andado.

En 40 años el Samic no duerme y no tiene sombras, su vigilia mansa nos cobija a todos.

En mañanas y tardes  es todo bullicio de cientos de persona que buscan alivio, consuelo o salud.

Por las noches en cambio, tampoco hay silencios.

Él teje su música, de sonidos suaves, de pasos perdidos, del llanto emocionado del padre del niño que vino o del llanto triste por el que se ha ido.

Él tiene su música que se desliza suave entre sus pasillos.

Por eso es que ahora en el cumpleaños del que nunca duerme y no tiene sombras, me acordé del poema que nunca fue dicho y nunca fue escrito, cuando la escuela 20, mi escuela primaria en mi viejo pueblo cumplía sus 75 años. Viendo a los pupitres, las aulas los patios, viendo a las maestras y a la directora, nació aquel poema.

Decía en su primera estrofa; volver a mi escuela, es volver a todo. Es volver al tiempo de los pantalones cortos y los pies descalzos. A calles terradas y a los sueños largos…

Hoy, en el cumpleaños, en los 40 años, estoy como antes, volviendo a mi escuela. El hospital es mi escuela, la escuela de todos, con sus instrumentos, con sus maestros y toda su gente.

Volver a aquel tiempo en que el médico joven, casi adolescente, que vibraba ansioso y hasta temeroso por la cirugía del día siguiente o la de la guardia, de noches eternas y días sin sueños.

Volver a aquel tiempo, es volver al Rito, al Lele, a hijitus y al Fuki, con el afecto de antes, lo mismo que el de hoy.

Es estar atentos con Daniel, Olguita y el Caffa, cuando en la pizarra, explicaba y escribía Miguel.

Es volver al tiempo de las revistas de sala, junto a la Flaca y el Negro cargado de libros de historias y placas siguiéndolo al Buby, a Julio, a Florencia, a Martita y Leonor.

Es seguir los pasos del Enzo, del Pety que con el tío Valdo nos llevaron lejos.

Es mirarlo al Horst fumando una pipa junto a mi compadre, el Chencho y el Ati.

Es tomarse el tiempo para una escapada al laboratorio para hablar con Lila, o con Jorge o la flaca Estradé. O ayudar por las noches a enderezar los huesos junto al Mulito y el Gordi Bordón.

Es andar los pasillos junto con Antonio, la negra Chaparro, la Zulli, Zulmita, Pompeo y todos los demás…

Es vivir con las luces que nunca se apagan como lo sigue haciendo el que nunca duerme

En su cumpleaños, el joven SAMIC.

 

Dr. Guillermo Eduardo Horrisberger

 

PPB



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