Escudo Norte: Expiró plan de control fronterizo antinarco

El 31 de diciembre de 2015 se extinguió la vigencia del Plan Escudo del Norte de vigilancia y control fronterizo y también su complemento Fortín II. La administración Kirchner lanzó en 2011 el operativo Escudo del Norte y su contribuyente Fortín II bajo la conducción del ministerio de Seguridad y la cooperación de Defensa. Era una operación que articulaba miles de recursos humanos de las fuerzas de seguridad federal (Gendarmería y Prefectura) y de las tres fuerzas armadas puestas al servicio de la lucha contra el crimen organizado: narcotráfico, contrabando, tráfico de personas y otros delitos conexos.

Año a año se extendía la vigencia por decreto y la última prórroga firmada por Cristina Kirchner se oficializó en el Boletín Oficial del 31 de diciembre de 2014 (decreto Nª 2.757/14) y establecía la continuidad hasta el 31 de diciembre de 2015. En el torbellino de decretos que lanzó Mauricio Macri desde su asunción no apareció ninguno que contemplara la continuidad del operativo Escudo del Norte y Fortín II. Macri en la campaña presidencial hizo de la lucha contra el narcotráfico uno de sus ejes centrales, “es la principal amenaza a la seguridad de los argentinos” sostenía.

Sea por inexplicable omisión del Ejecutivo actual o como resultado de una transición que no trasladó al entrante la agenda institucional esencial en materia de seguridad, lo cierto es que las fuerzas desplegadas carecen hoy de una norma para continuar con la misión del Escudo del Norte y Fortín II. No se aclaró si estos planes se dejaron caer en vista de alguna planificación mayor que contemplaría la “emergencia en seguridad nacional” que anunció la ministra Patricia Bullrich el pasado 17 de diciembre en el marco del la primer cumbre de los miembros del Consejo de Seguridad Interior.

Cientos de procedimientos llevados a cabo por Gendarmería y Prefectura con incautación de estupefacientes y mercaderías, más la detección según estadística de la Fuerza Aérea- de más de 700 vuelos ilegales desde el inicio de las operaciones en 2011 hablarían de la eficacia del plan Escudo del Norte y su contribuyente Fortín II. No todo son rosas, la herencia kirchnerista dejó en Defensa un rojo de más de 100 millones de pesos en la fuerza Ejército. Se adeudan 9 meses de viáticos a los uniformados desplegados en el norte del país, publicó el diario Ámbito Financiero.

A partir de octubre de 2013 la administración K, con Agustín Rossi como Ministro de Defensa, reforzó con unos 4.500 efectivos, el Fortín II y hubo una seguidilla de 6 ampliaciones presupuestarias pero las autoridades de Defensa de Cambiemos, ahora a cargo de Julio Martínez, aseguran sin detallar montos- que esas partidas no llegaron a la fuerza o quizá se redistribuyeron a otras actividades en detrimento del pago de los viáticos al personal. Se asignaban en el “Programa 24” o Sostenimiento Operacional, la bisagra logística del Operativo Fortín II, para “las operaciones militares en general, operaciones de vigilancia y control del área geográfica de interés nacional, y de operaciones de ayuda humanitaria y apoyo a la comunidad”. Muchos hombres pertenecen a la Brigada de Monte III en Puerto Bermejo y Las Palmas (Chaco) y Las Lomitas, Misión Tacaaglé y Posta Cambio Zalazar (Formosa) también a la Brigada de Monte XII en Posadas. La Fuerza Aérea tiene un despliegue radárico que cubre la vigilancia y el control de todo el espacio aéreo norteño con equipos nuevos fabricados por el Invap. Hay un contrato de 1.000 millones de pesos para desarrollar otros 6 y se espera que la gestión Macri no desinvierta el proyecto. La información de estos radares es transmitida al Grupo de Control y Vigilancia del Espacio Aéreo que la Fuerza Aérea tiene en la localidad bonaerense de Merlo, y es automáticamente compartida por efectivos militares, la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria. El flanco débil es la disponibilidad de aviones para interceptación. Un puñado de IA-58 Pucará rotan en esa tarea pero las exigencias operativas los han dejado al borde de la parálisis Defensa se apresta a desplegar los Tucano, -de probada eficacia en operaciones tácticas- que hasta ahora estaban asignados a la formación de pilotos, claro previa extensión del plan Fortín II. Fuentes militares confirmaron que el plan original pergeñado durante la gestión del entonces jefe de la fuerza, brigadier general Normando Costantino, era asignar esos aparatos en forma permanente al teatro de operaciones norteño una vez que se recibieran la totalidad de entrenadores alemanes Grob TP-120. El Grob sustituyó al entrenador Mentor, los primeros llegaron en 2013.



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