Todo lo que siempre quisiste saber sobre piojos y nunca te animaste a preguntar

Las vacaciones de verano son el momento propicio para disfrutar de la playa, el mar, las piletas y las plazas. También, el momento en que los piojos afloran y se reproducen.

La pediculosis es una enfermedad producida por un insecto conocido como piojo y afecta, sin distinción de raza o condición social, a la población mundial los 365 días del año, pero los chicos en edad escolar son el segmento con mayor probabilidad de contagio. Por eso, es importante que las mamás tomen conciencia y estén preparadas para prevenir la llegada de este molesto parásito y su proliferación en el entorno familiar. La Asociación de Lucha Contra la Pediculosis devela una serie de mitos que rodean al piojo:

  • El entorno de un niño con piojos es sucio.

La suciedad no determina la presencia de piojos, están presentes en cualquier ámbito en el que puedan alimentarse, esto es, en cualquier ser humano.

  • Los piojos pueden vivir por semanas en la ropa, sombreros, cepillos y ropa de cama.

Sólo viven hasta 48 horas sin alimentarse de sangre, luego mueren por inanición; por ende, pasado el fin de semana, en la colonia o espacio compartido en sí no habrá piojos.

  • Todas las infestaciones de piojos manifiestan síntomas.

Muchas personas son asintomáticas a la infestación de piojos. Por eso, cuando se detecta presencia de piojos o liendres en un integrante del hogar, se recomienda la revisión de todos.

  • No existe ningún peligro en el uso indiscriminado de pediculicidas.

La automedicación, su uso sin seguir las indicaciones del prospecto, su ingestión y, en algunos casos, el contacto del producto con la piel puede provocar intoxicaciones. El 14.42% de las consultas en el Servicio de Toxicología del Hospital de Niños se deben a pediculicidas; la mayoría de estos productos contienen algún tipo de veneno.

  • Un tratamiento con shampoo o pediculicidas es suficiente porque matan al piojo y a las liendres.

Como los piojos se han vuelto resistentes a las permetrinas (repelentes de piojos e insectos) y además no matan las liendres, luego de hacer el tratamiento, es indispensable el uso del peine fino  todos los días.

  • La utilización de un spray para rociar la casa con pediculicida disminuye las posibilidades de re-infestación.

Una manera segura para terminar con los piojos es -previo al tratamiento-, guardar la blanquería usada, muñecos y peluches en bolsas plásticas para no permitir que los piojos respiren durante 3 días  y aspirar alfombras, colchas, almohadones y sillones.

  • Los niños se contagian la pediculosis en el colegio, por lo que es responsabilidad de la escuela combatirla.

Como dijimos, los piojos no están por sí mismos ningún un lugar en el que no se puedan alimentar por lo que “viajan” en las cabezas y es en el núcleo familiar que debe ser tratada.

*Asesoro Ricardo Cooper, Presidente de la Asociación de Lucha Contra la Pediculosis (ALCP) www.pediculosis.org.ar