Histórico: Argentina puso en órbita su segundo satélite geoestacionario

El gobernador Maurice Closs fue invitado especialmente por la presidenta Cristina Fernández para asistir al lanzamiento del segundo satélite argentino, el Arsat 2 en la Guayana francesa. El mandatario misionero estuvo junto a otros gobernadores y el ministro de Planificación Julio De Vido. «¡Qué orgullo argentino siento«, contó desde la planta de lanzamiento.

 

Closs destacó la decisión política de la Presidenta y el trabajo de Julio De Vido «para que hoy tengamos más telecomunicaciones. La soberanía en las telecomunicaciones es otro logro de Cristina». Asimismo, resaltó que Argentina es uno de los pocos países del mundo con la capacidad de fabricar satélites.

 

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Closs, afirmó que «hemos avanzado incluso de manera impensada, ya que para muchos fue una sorpresa saber que teníamos la posibilidad de tener nuestros propios satélites».

«Estamos pensando para adelante para que tengamos también soberanía en las comunicaciones», dijo el gobernador de Misiones.

Closs estimó que «Argentina debe entender que cada paso dado en el buen sentido y para adelante debe mantenerse. Hay que seguir construyendo sobre los cimientos y sobre las bases sólidas que tenemos y en este tipo de políticas en estos años se ha avanzado mucho».

«Creo que es imprescindible que estas políticas se continúen, se profundicen y se vaya sobre todas las cosas transformando en beneficios para la gente en comunicaciones. Yo tengo mucha confianza de que obviamente si sigue este proyecto político de gobierno las cosas continúen», señaló el gobernador.

El segundo satélite argentino de comunicaciones fue lanzado hoy a las 17.30 hora argentina desde la base espacial que tiene la Unión Europea en Kourou, a 50 kilómetros de la capital de la Guayana Francesa.

Las estaciones terrenas de la isla Ascención, Libreville (Gabón) y Malindi (Kenia), ya registraron el paso del cohete Ariane 5 que transporta al satélite geoestacionario argentino Arsat-2, según confirmó el ministro de Planificación, Julio De Vido, al dialogar con la prensa en la base de Kourou.

La misión VA226 de la empresa europea Ariane transporta además al satélite de bandera australiana Sky Muster, que será el primero en separarse del cohete en pocos minutos.

Arsat-2 será liberado a 250 kilómetros de altura a una velocidad cercana a los 30.000 kilómetros por hora y desde allí sera dirigido hasta su órbita final, a 36.000 kilómetros de la tierra por los técnicos de la estación terrena de Benavídez, en un proceso que durará cerca de tres semanas.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien encabeza la comitiva argentina en la Guayana junto al titular de Arsat, Matias Bianchi, sostuvo que “estamos viendo los frutos de políticas públicas sostenidas en el tiempo”.

“No hay ciencia y tecnología aplicada en un país de economía emergente si no hay inversión pública que determine un fuerte protagonismo del Estado en áreas claves y estratégicas cómo el sector aeroespacial o la industria de la defensa”, destacó.

El funcionario explicó que “la creación de Arsat nació de la necesidad de cubrir las dos órbitas asignadas al país, que estaban al borde de perderse”, y anticipó que hoy se rubricaron acuerdos para que el Arsat-3, que hoy está en desarrollo, sea lanzado en 2019.

El Arsat-2 fue expulsado del planeta por un cohete Ariane 5, de origen francés, que pesa casi 800 toneladas y tiene una altura de 60 metros. Luego el satélite emprenderá un viaje de casi 36 mil kilómetros durante tres días hasta llegar a la posición orbital 81 grados oeste, desde donde estará en condiciones de brindar servicios en todo el continente.

El nuevo satélite, que requirió una inversión que supera los u$s 200 millones, permitirá mejorar los servicios de televisión, internet, datos y telefonía sobre IP; y, a diferencia del Arsat-1, lanzado hace un año, tendrá alcance en todo el continente. De esta manera se podrán ofrecer los contenidos producidos por la industria cinematográfica y televisiva en los mercados hispanoparlantes de Centro y Norteamérica.

El satélite integra en su plataforma antenas de banda C para aumentar la capacidad de transferencia de contenidos audiovisuales y ofrecer la distribución en los mercados hispanoparlantes de Centro y Norteamérica de los contenidos producidos por la industria cinematográfica y televisiva en castellano.

Mientras que el Arsat-1 -lanzado el 16 de octubre de 2014- cuenta con una antena única en banda Ku que centra su emisión en el territorio nacional, el Arsat-2 tiene tres antenas, dos desplegables y una fija, que emiten en dos bandas, Ku y C.

La transmisión en banda Ku del Arsat-2 refuerza la misión territorial y socialmente integradora de su antecesor a nivel nacional, al tiempo que la banda C ofrece dos ventajas en cobertura panamericana: no sufre atenuación por lluvias e históricamente ha sido la primera opción para la transmisión satelital de televisión, lo que permite ofrecer alquiler de servicio para exportación de contenidos audiovisuales.

El nuevo satélite ocupará la posición 81° Oeste y se integrará al Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones (Ssgat) que ya cuenta con el Arsat-1, que presta servicio en la posición 72° Oeste; y a los que luego se les sumará el Arsat-3, actualmente en fase de desarrollo.

El satélite lanzado el año pasado, que demandó más de 1.300.000 horas hombre de mano de obra argentina, transporta señales de video y brinda servicios de televisión directa al hogar, de acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT y de datos y telefonía IP con igual calidad a todo el territorio nacional, incluidas las bases antárticas y las Islas Malvinas.

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