Francis Andreu: tangos bajos para una noche de alta emotividad

La joven cantante uruguaya paseó su vozarrón por el Teatro Lírico y, mediante un contundente set de tangos calientes para una noche fría, demostró por qué es la “revelación” de la canción rioplatense.

 

De figura pequeña pero poderosa voz, Francis Andreu, a los 30 años, a logrado introducirse en circuito tanguero porteño derribando cualquier frontera de género o nacionalidad. De Montevideo a Buenos Aires suele haber mucho más distancia que la que indica el río más ancho del mundo. El asado, el mate y el fútbol son factores que unen y dividen con igual pasión. En el caso del tango, para Francis, escapa a esa dualidad: “En Buenos Aires me recibieron tan bien o mejor que en Uruguay, claro que al comienzo algo de derecho de derecho de piso hay que pagar. Así escuche unos cuantos ‘chiquita, todo bien con lo que cantás, pero mirá que el tango es argentino ehhh´”, relató en la previa del show mientras fumando veía caer la lluvia sobre la capital misionera.

 

Así, para Francis Andreu, al igual que para muchos en el mundo del tango, las aguas se separan entre los que los prefieren al Polaco o a Gardel, y en el caso de Andreu, no hay dudas de qué lado de la frontera están sus pies, su voz y, sobre todo, su corazón.

 

Un set contundente fue lo que se llevó el público. Contundente y coherente con la personalidad de esta cantora. Así, frases como ‘Yo no pude prometerte

cambiar la vida que llevo, porque nací calavera y así me habré de morir. A mi me tira la farra, el café, la muchachada, y donde haya una milonga yo no puedo estar sin ir’, del tango “Mala suerte” (1939 Música: Francisco Lomuto / Letra: Francisco Gorrindo) o “Mama, yo quiero un novio que sea milonguero, guapo y compadrón. Que no se ponga gomina ni fume tabaco inglés” (1928 Música: Ramón Collazo / Letra: Roberto Fontaina), dominaron una noche en la que el arrabal estuvo a flor de piel. Canciones como ‘A media luz’, ‘Siga el corso’, ‘Destellos’, ‘Melodía de arrabal’, ‘Garufa’ o ‘Así se baila el tango’, entre varias más, también fueron parte de una noche de gran vuelo musical y sentimental.

 

Francis tiene una gran voz y una tremenda personalidad. Conecta con el público, se amiga, lo arenga y desafía a cantar. Francis Andreu es intensa y simpática, ama al Polaco Goyeneche (a quien dedicó el clasicazo ‘Garganta con arena’) y promete convertirse en una nueva estrella del firmamento tanguero. Ella, acompañada por los soberbios Sergio Astengo (de “La Yunta Trío”) en bandoneón y Andrés «Poly» Rodríguez, calentaron la noche fría y lluviosa y convirtieron, por poco más de una hora, al lujoso Teatro Lírico en un pedazo de arrabal.



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