Números alarmantes: en 2014 Misiones registró 262 partos de menores de 15 años

Según las estadísticas del ministerio de Salud correspondientes al año 2014, hay 262 partos de menores de 15 años en la provincia. Siempre que se produce un parto en una menor es considerado técnicamente abuso. La mayoría de los casos registrados se dieron el seno intrafamiliar.
En el marco de los casos de las dos misioneras de 12 años dieron a luz a una niña y a un niño respectivamente, y que fueron víctimas de abusos, el titular de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes, Miguel Molina, se mostró muy preocupado por los números que se dan en nuestra provincia de casos similares.
Reveló que en las estadísticas del ministerio de Salud correspondientes al año 2014, hay 262 partos de menores de 15 años. Explicó que cuando se produce un parto de una niña menor de 15, técnicamente es abuso sexual.

 

En cuanto a las cifras, dijo que hay que ver si todos los casos fueron denunciados, marcó sin embargo que todos los funcionarios públicos están obligados a denunciar.

“Llamamos la atención a que es una problemática grave y que tenemos que asumir con mayor responsabilidad. La mayoría de los casos son abusos intrafamiliar, lo cual es un doble problema, ya que el seno familiar no puede contener a una niña que no eligió ser madre”, manifestó el funcionario sobre la situación de la provincia.

En el mismo sentido, aseguró que el problema es que “todos nuestros procedimientos administrativos y muchos adultos, no consideran víctima a esa niña, sino que se la mira con cierto sesgo de culpabilidad, cuando hay que tener claro que fueron víctimas de adultos”, observó.

Situación de extrema vulnerabilidad

El problema también es que se debe atender a dos niños, la madre y el hijo, remarcó Molina. Al respecto sostuvo que hay que saber que esta niña no tiene un salario para mantener a ese bebé. “Entonces las políticas públicas deben atender de fondo esa situación, ya que se necesita contener a la niña y contener al bebé”, señaló.

En esa línea, uno de los aspectos a tener en cuenta, según describió Molina, es que esa mamá niña, debe cobrar doble asignación, por ella y por el hijo. Sin embargo, surge otro inconveniente, es que el sistema de la Anses contempla una posibilidad y no la otra. Contó, que en los casos que están al tanto, como el de las dos niñas abusadas, todavía están padeciendo el sistema burocrático, en otros casos hace 8 meses que están esperando.

Aseguró que hay ayudas del Estado pero son políticas públicas de baja efectividad, afirmó el funcionario, ya que un día se puede donar ropas, víveres, pero eso no soluciona el problema de fondo, puesto que al mes siguiente volverá a necesitar las mismas cosas.

Resistencia de los adultos a la escolarización

Otro de los aspectos, que Molina marcó como problemático, es el tema de la escolarización. En el caso de las niñas madres en Misiones, dijo que tuvieron que trabajar con viejos paradigmas de discriminación y comunicación a las autoridades para que atiendan estas situaciones. A una de las niñas tuvieron que escolarizarla en su domicilio. Marcó que lo llamativo es que cuando ellas se integran a su grupo, con los chicos no tienen ningún problema, el tema son los adultos. La resistencia está en cómo escolarizarlos.

“Si no resolvemos la situación de escolarización de esas niñas la estamos condenando de por vida a la exclusión. Es grave para el futuro”, advirtió.

Abusos en el seno intrafamiliar
“En estos casos, hay que excluir al abusador, no a la niña. El abusador debe estar preso”, declaró. Además, consideró que es una situación compleja donde entiende que debe haber una mayor intervención del Estado. De todas maneras, marcó como un paso positivo que hay más personas que denuncian. Pero dijo que es muy poco todavía, y pocos son los casos que llegan a una situación de condena.

Contó que recibe a diario llamadas de directores de escuelas, donde las niñas cuentan que sufren abusos. Esa niña debe ser revisada por médicos, pero muchas veces está la traba de que necesitan tener la autorización de la madre. El inconveniente surge si el adulto es cómplice del hecho y, por ende, no autoriza esos controles. “Entonces esta niña es sujeto de derecho para sobrevivir a un abuso, pero no para realizar una denuncia”, alertó, al tiempo que llamó a la responsabilidad pública de la sociedad en general.



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