Mafia de los autos robados: es un misterio el paradero del resto de los vehículos vendidos por la banda

Para los investigadores, la banda que blanqueaba autos robados con oficios truchos está desactivada y sus principales motores, entre rejas. Sin embargo, hay una pieza del rompecabezas que falta: el resto de los rodados vendidos y los papeles falsificados con los que circulaban. Apenas cayeron los hermanos Cristian Darío y Jhonatan Acuña, esos rodados “se hicieron humo”, describió uno de los detectives.  Dos casos son ilustrativos de la situación. El de un VW Gol, que estaba en poder de una mujer, quien declaró haberlo devuelto a los imputados (que son familiares suyos), y  el de una pick up, que estaba en poder de un conocido de los Acuña y que luego desapareció misteriosamente. No serían los únicos.

Lo que se cree es que cada uno de los rodados (algunos hablan de una decena, otros de más) vendidos se entregó con su respectivo oficio a nombre del comprador. Hoy esos papeles queman, porque el que los exhiba, indefectiblemente terminará preso. Es lo que pasó con Sebastián Arce, empleado del Tribunal de Cuentas cuya identidad aparecía en el documento judicial falso con el que circulaba a bordo de un Peugeot 307 Compact. El joven fue arrestado y el coche decomisado.

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Trascendió que los autos y camionetas en cuestión se ofrecían a un reducido círculo de interesados, que resultaban ser conocidos, amigos o algún que otro pariente de los ahora arrestados.

Los Acuña son apuntados como los que traían los vehículos desde Buenos Aires. Hasta ahora no están determinados quiénes serían sus supuestos socios en territorio bonaerense. No se sabe quiénes robaron esos rodados ni  en qué distrito. De las seis máquinas decomisadas hasta el momento, no se pudo determinar la procedencia: tienen adulterados los números de chasis y de motor y las patentes que les colocaron eran robadas; o sea, pertenecen a otros vehículos. Nadie los reclamó.

La desaparición de los coches de esa procedencia en Misiones no es nueva. Hace medio año, cuando el juez Marcelo Cardozo tuvo los primeros datos acerca de la maniobra, todos los rodados se hicieron humo. “Los enfriaron”, afirmó un investigador. Volvieron a circular este año, pero esta vez no tuvieron tiempo de hacerlos desaparecer a todos y la pesquisa dio resultados. Sin embargo, faltan más máquinas.

En los próximos días, el juez que entiende en la causa, Carlos Jorge Giménez, resolverá la situación de los Acuña.



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