Qué se espera de la Convención de la Partes de Cambio Climático en Lima

Se inició hoy en Perú, la 20ª sesión de la Conferencia de las Partes y la 10ª de la Conferencia de las Partes al Protocolo de Kyoto (COP20/CMP10), que continuará hasta el 12 de diciembre. El objetivo principal de la COP20 será pactar un documento base sobre la reducción en la emisión de gases de efecto invernadero. La directora de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Ecología de Misiones, Silvia Kloster(*), analizó lo realizado hasta la fecha y marcó las expectativas de los gobiernos con el encuentro, en una columna especial para ArgentinaForestal.com

 
La COP es el órgano supremo de la Convención Marco sobre el Cambio Climático y todos los Estados Parte de la CMNUCC están representados en la COP, donde revisan los procesos de implementación de la Convención y otros instrumentos legales que adoptan.
Durante este año los negociadores de 195 países se reunieron en Bonn para avanzar hacia un acuerdo previsto en 2015, que entraría en vigor en el 2020, un documento que permita limitar el alza de las temperaturas a nivel mundial a 2ºC respecto a la época preindustrial, ya que por encima de este límite las consecuencias podrían ser muy costosas y dramáticas, según alertan los científicos.
En base a los últimos informes del Grupo Intergubernamental de Expertos contra el Cambio Climático (IPCC), publicados estos últimos meses, los Estados reafirmaron en septiembre, en la cumbre organizada en Nueva York por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la importancia de actuar ahora.

SilviaK

 

La Convención funciona de la siguiente manera:

-Vigésimo período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP 20) -Décimo período de sesiones de la Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (CMP 10)
– Cuadragésimo primer período de sesiones del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT 41)
– Cuadragésimo primer período de sesiones del Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE 41)
– Segundo período de sesiones del Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Mejorada (séptima parte) (ADP 2.7)

En la Cumbre celebrada el 23 de septiembre de 2014 en Nueva York y preparatoria para Lima se anunciaron iniciativas y compromisos en el ámbito del financiamiento climático:
– Perú anunció su asociación con Noruega y Alemania para mejorar la gestión forestal nacional (con un aporte de US$ 300 millones de Noruega)
– Chile anunció un nuevo impuesto al carbono de US$ 5/tCO2 y que el país generará el 45% de su energía de fuentes renovables para el año 2025
– Los Bancos Multilaterales de Desarrollo que reúnen a 6 instituciones, entre ellas el Banco Mundial y el BID, anunciaron que otorgaron $ 23,800 millones en financiamiento climático en el 2013.
– El Club Internacional de Financiamiento para el Desarrollo que reúne a 20 bancos regionales y nacionales de desarrollo, entre ellos la CAF y la KfW de Alemania, anunció que otorgó $99 mil millones en “financiamiento verde” en el 2013. Esto incluye flujos por US$15 mil millones de instituciones de países de la OCDE a países en desarrollo.
-De acuerdo a la Iniciativa de Bonos Climáticos en el 2014 se espera que se emitan US$45 mil millones en “bonos verdes” a nivel global. Con emisiones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por US$1 mil millones y del Banco Alemán de Desarrollo (KfW) por US$1.500 millones en octubre, el total ya ha alcanzado US$32 mil millones hasta la fecha. En la Cumbre se anunció que los bancos privados esperan emitir US$30 mil millones en este año.
– Esto forma parte de un universo más amplio de “Bonos Relacionados al Clima”, que incluye algunos bonos que no están catalogados como “verdes”, pero que se destinan, por ejemplo, a energía renovable, transporte público y eficiencia energética. Estos fueron estimados en US$502,000 millones. Una parte significativa corresponde a bonos emitidos en China para financiar ferrocarriles, por lo cual no está claro si hubiesen clasificado como “bonos verdes” (dado que buena parte de la generación eléctrica en China usa combustibles fósiles).
– Se anunció el compromiso de los inversores institucionales de reducir sus inversiones en carbono por US$ 100 mil millones para finales de 2015 y para medir y divulgar la huella de carbono de al menos US$ 500 mil millones en inversiones
-Las asociaciones de seguros se comprometieron a aumentar sus inversiones verdes a US$84 mil millones para diciembre de 2015 y alcanzar los US$ 420 mil millones en inversiones climáticas para el año 2020;
– Tres grandes fondos de pensiones en Europa y América del Norte indicaron que van a acelerar las inversiones de bajo carbono a más de US$31 mil millones para el 2020.
-El gobierno de Alemania indicó que dejaría de ofrecer financiamiento concesional para nuevas plantas de electricidad basadas en carbón. Otros países (entre ellos, Estados Unidos) ya habían anunciado que no ofrecerán financiamiento concesional para tecnologías altas en emisiones, y han presionado a los Bancos Multilaterales para que también cesen dicho financiamiento.
– La Unión Europea reiteró su intención de donar 3 mil millones de euros para ayudar a los países en desarrollo a reducir sus emisiones durante los próximos siete años (2014-2020).
-De igual manera, el Gobierno de Estados Unidos ofreció entregar al Banco Mundial US$ 15 millones para ayudar a financiar un nuevo programa piloto destinado a reducir las emisiones de metano.
-El Banco Mundial coordinó una iniciativa de 74 países y más de 1,000 empresas en favor de “ponerle un precio al carbono”, es decir establecer un impuesto o un sistema de mercado para intercambio de derechos de emisiones.

 
Comité Permanente de Finanzas de la CMNUCC
La Octava Sesión del Comité Permanente de Finanzas, emitió el primer informe de “Evaluación Bianual y Revisión de los Flujos de Financiamiento Climático”, en el cual se estiman los flujos totales de financiamiento climático derivado de diversas fuentes y que será presentado a la COP20.
De acuerdo a las cifras preliminares publicadas en el sitio de CMNUCC, estos flujos se estiman así:
-Los flujos anuales de los países desarrollados a los países en desarrollo a través de instituciones públicas (bilaterales, fondos multilaterales, bancos multilaterales y nacionales de desarrollo) se estiman entre US$35 y US$50 mil millones.
– Adicionalmente, se estima que los flujos privados de países desarrollados a países en desarrollo alcanzan entre US$27 y US$123 mil millones al año (la incertidumbre en el rango se debe a diversas fuentes y metodologías utilizadas). Aquí estarían incluidos los “bonos verdes” utilizados para financiar proyectos en países en desarrollo.
Se avanzó hacia la identificación de elementos para una definición de financiamiento climático, con esta definición base:
“La financiación climática es la financiación que tiene como objetivo reducir las emisiones y aumentar los sumideros de gases de efecto invernadero, así como la que tiene como objetivo reducir la vulnerabilidad de, y para [mantener] mejorar la resciliencia de los sistemas humanos y ecológicos, a los impactos del cambio climático.”
También se avanzó en la definición del programa de trabajo de “medición, información y verificación” del apoyo financiero provisto por países desarrollados a los países en desarrollo. Esto será críticamente importante para poder determinar si se va a alcanzar la meta de “movilizar $100 mil millones al año” a partir del 2020 en financiamiento climático; y, dentro de ello, como se define recursos privados movilizados o apalancados directamente por recursos públicos.
Se estima que para alcanzar la meta de mantener el calentamiento global a menos de dos grados C por encima de su nivel pre-industrial se requerirá que los países en desarrollo reciban financiamiento anual para mitigación de por lo menos US$350 mil millones; en tanto que, para adaptación, el Banco Mundial ha identificado requerimientos de por lo menos US$70-100 mil millones al año.
Dada la magnitud de los recursos requeridos, se requiere un mayor compromiso de los países desarrollados (y otros en la capacidad de hacerlo) para aportar recursos públicos; pero también canalizar recursos privados (fondos de pensiones, compañías de seguros, fondos soberanos de inversión, etc.

 
¿Qué temas serán los centrales en la COP 20?
Prioritariamente se espera llegar a un borrador de acuerdo global (aunque este no incluya todos los capítulos) el proyecto completo tendrá que estar listo en mayo de 2015, a fin de tener tiempo para las negociaciones finales en la COP 21 en Paris.
El futuro acuerdo climático, que debe suceder al Protocolo de Kyoto, fácilmente y contará con tres pilares fundamentales: mitigación, adaptación y pérdidas y daños.
Mitigación
El de mitigación o reducción de emisiones de gases de efecto invernadero se dividirá a su vez en dos secciones, dedicadas a las reducciones anteriores y posteriores a 2020. Ambas son controvertidas, ya que versarán sobre cuánto y para cuándo debería concretar cada país sus reducciones de gases contaminantes.
Se prevé que las emisiones en 2014 serán las mayores de la historia: 40.000 millones de toneladas, que por ejemplo en 2010 fueron 32.000 millones. También se espera que este año sea el más caliente de que se tenga registro.
En la COP 15, realizada en 2009 en Copenhague, los países industrializados accedieron a concretar reducciones de emisiones previas al año 2020, sin embargo, esos compromisos resultan insuficientes, y desde entonces ningún país aumentó su “ambición”, como se le llama a este incremento de metas.
Algunos, como Japón, Australia y Canadá, incluso se retractaron de sus compromisos.
Un grupo propuso un enfoque complementario para reducir las emisiones, según el cual los países deberían compartir conocimientos, tecnología y mecanismos políticos, práctico, útil y necesario, esto puede convertirse en parte formal de un nuevo acuerdo.
El objetivo de Europa, de llegar a por lo menos 40 por ciento de reducciones para 2030, no es suficiente. Países emergentes como China, Brasil, India y otros también deben bajar sus emisiones de modo sustancial, pues la meta a largo plazo debería ser una paulatina eliminación mundial del uso de combustibles fósiles para 2050, para que la elevación de temperaturas se contenga debajo de 1,5 grados, planteó.
Esta meta más ambiciosa es lo que muchos pequeños estados insulares y africanos sostienen que se necesita para su supervivencia a largo plazo.
El pilar de la mitigación todavía requiere un acuerdo sobre cómo medir y verificar las reducciones de cada país, también necesitará un mecanismo para impedir que los países incumplan sus metas.
Irónicamente, el capítulo más avanzado en materia de mitigación, que es el de la iniciativa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD), es también el más controvertido fuera de la COP REDD busca compensar a los países por no explotar sus bosques, con dinero que pagarán las empresas y los estados que no reduzcan sus emisiones contaminantes.
El gobierno de Perú quiere que este capítulo se complete en Lima, pero muchas organizaciones de la sociedad civil e indígenas se oponen. Es muy probable que en Lima haya grandes marchas de protesta contra el REDD y contra la idea de ponerle un precio a la naturaleza, ya que la consideran como una “conspiración financiera (tramada) entre las naciones ricas y las corporaciones” felices de pagar en efectivo a cambio de hacer poco por reducir sus emisiones de carbono.

 
Adaptación
El pilar de la adaptación trata principalmente de la transferencia de tecnología y las finanzas para ayudar a los países más pobres a adaptarse a los impactos del cambio climático. Un Fondo Verde para el Clima se estableció este año para canalizar dinero en este sentido, pero todavía no está operativo.
En la COP 15, los países industrializados se comprometieron a aportar fondos que llegarían hasta 100.000 millones de dólares anuales para 2020, a cambio de menores reducciones de emisiones. Pero en 2013 las contribuciones fueron de apenas 110 millones de dólares.
Los países tendrán que hacer nuevos compromisos financieros en Lima y esto incluye a economías emergentes como China y Brasil.
Pérdidas y daños
En cuanto al tercer pilar, sobre pérdidas y daños, busca ayudar a los países pobres a afrontar las actuales y futuras pérdidas, económicas y no económicas, causadas por los impactos del cambio climático.
(*)Dra. Silvia Elizabeth Kloster
Abogada
Dir. Gral. Cambio Climático y Desarrollo Sustentable
Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables
Provincia de Misiones



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